Las aplicaciones de citas experimentan una integración creciente de la inteligencia artificial (IA), pero los resultados no convencen a la mayoría de los usuarios. Un nuevo estudio de Match Group, la empresa matriz de plataformas como Tinder y Hinge, revela que el 47% de los solteros entre 18 y 39 años ve con malos ojos la presencia de IA en contextos románticos.
La utilización de chatbots o asistentes virtuales dedicados a la compañía emocional, como Kindroid o Replika, está lejos de ser aceptada: dos de cada cinco rechazan salir con alguien que use estos servicios, proporción que sube al 51% entre mujeres de 18 a 24 años.
La IA en la vida personal: límites y escepticismo
El estudio de Match Group muestra que, aunque el uso de la IA para tareas cotidianas de productividad es común y bien valorado, la mayoría de los solteros no desea que interfiera en su vida amorosa. Las herramientas de IA se emplean para mejorar perfiles, corregir textos o sugerir temas de conversación, pero la idea de interactuar o establecer vínculos afectivos con un bot genera rechazo.
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Solo el 12% de los encuestados ha probado apps de compañía emocional en los últimos tres meses, principalmente por curiosidad, aburrimiento o entretenimiento (45%), y por simulación o juego de roles (43%). Menos personas las utilizan para buscar una conexión real (38%) o para gestionar emociones (26%).
Preferencia por el consejo humano
La búsqueda de orientación sobre relaciones sigue en manos de personas cercanas. El 60% de los solteros prefiere consultar a amigos o familiares antes que a una IA, opción elegida solo por el 20%. Este patrón se refuerza con hallazgos publicados en la revista Science, que señalan que la IA tiende a coincidir con el usuario y es poco útil para resolver conflictos reales.
El psicoterapeuta Michael Salas comprobó los límites de la IA al pedirle consejo sobre una situación personal. El bot le aseguró erróneamente que su amigo no le importaba, para luego rectificar tras cuestionarlo. En declaraciones a CNET, advirtió: “Hay que tener cuidado porque la IA puede aventurarse y dar consejos incorrectos o fuera de lugar. Es mejor buscar apoyo en personas que realmente te conocen”. Recomienda utilizar la tecnología para tareas como edición de textos o ideas para demostrar afecto, pero no como sustituto de la interacción humana.
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Usos aceptados y excepciones
A pesar de las reticencias, existen situaciones en las que los usuarios ven ventajas en la IA: el 64% cree que podría ayudarles a encontrar pareja, ya sea facilitando la conversación (27%), mejorando el perfil (27%), iniciando el diálogo (26%) o sugiriendo planes de cita (27%). Algunas plataformas ya incorporan funciones que aprovechan estas capacidades, como la selección automática de perfiles en Tinder o herramientas para iniciar conversaciones en Hinge.
Aun así, la encuesta de Match Group deja claro que el uso de la IA en el ámbito del cortejo sigue siendo minoritario. La proporción de quienes emplean asistentes virtuales para cuestiones amorosas permanece por debajo del 50% en la mayoría de los casos.
Seguridad, confianza y autonomía
Chine Mmegwa, responsable de desarrollo corporativo en Match Group, explicó que la clave radica en la confianza y la autenticidad. La IA puede contribuir a la seguridad y a mejorar la experiencia a través de funciones como la verificación de identidad (“Face Check”) o sistemas que promuevan la interacción respetuosa (“Are You Sure?”). Según Mmegwa, “la IA debe ayudar a conectar mejor en el mundo real, sin eliminar el control ni la autonomía de los usuarios”.
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Por ahora, la mayoría prefiere mantener la búsqueda de pareja como un proceso genuinamente humano. La tecnología puede asistir en aspectos periféricos, pero el deseo de una conexión auténtica y el temor a perder la espontaneidad mantienen a la IA como una herramienta auxiliar más que como protagonista en las relaciones románticas.