Después de dar una gran experiencia con los gatillos adaptativos, Sony ahora tiene una nueva idea para los controles de PlayStation: botones que sean capaces de endurecerse o albandarse en tiempo real, según lo que pase en el juego.
Este avance, presentado y patentado ante la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (WIPO), podría marcar el futuro del hardware de la marca y su propuesta de inmersión.
El documento describe un mando que incorpora botones con “tacto dinámico” gracias a materiales y mecanismos nunca vistos hasta ahora en consolas domésticas.
Cómo es la patente de Sony para un nuevo control de PlayStation
La solicitud de patente de Sony fue presentada en noviembre de 2024 y publicada recientemente. El centro de este proyecto reside en el uso de un elastómero magnetoviscoelástico, un material especial cuya dureza puede modificarse aplicando campos magnéticos internos en el mando.
PUBLICIDAD
De acuerdo con la documentación oficial, los botones de este nuevo mando no solo podrán endurecerse o suavizarse, sino también deformarse parcialmente bajo la presión de los dedos.
Cuando el usuario presione, el botón podría “hundirse” y luego endurecerse alrededor del dedo, generando una sensación táctil completamente distinta para cada situación del juego. Así, se busca simular experiencias físicas como quedar atrapado en el lodo, ser inmovilizado por un enemigo o interactuar con objetos de diferentes texturas.
La patente también menciona variantes técnicas, como el uso de membranas rellenas de fluidos para conseguir efectos similares de resistencia y elasticidad. En ambos casos, el resultado es el mismo: una superficie que cambia su respuesta al tacto de manera dinámica, controlada por el propio videojuego o incluso por preferencias del usuario.
PUBLICIDAD
Cómo funcionarían los nuevos controles de PlayStation
El funcionamiento de este nuevo mando se basa en la integración de materiales inteligentes en los botones principales y los joysticks. El elastómero magnetoviscoelástico reacciona frente a campos magnéticos generados en el interior del control, alterando su rigidez y elasticidad en tiempo real.
Dependiendo de lo que suceda en el juego, los botones pueden volverse más duros o más blandos, o cambiar su forma para imitar diferentes texturas.
Por ejemplo, si el personaje avanza por un terreno blando como un pantano, el mando podría suavizar sus botones y joysticks, permitiendo que los dedos se hundan ligeramente y transmitiendo así la sensación de dificultad al caminar.
PUBLICIDAD
En cambio, si el jugador golpea una superficie dura o interactúa con un objeto sólido, los botones se endurecen, haciendo que la presión necesaria para pulsarlos sea mayor.
La patente detalla que el dispositivo puede modificar dinámicamente la dureza de la zona de contacto en respuesta a comandos de control externos, lo que permite que la experiencia táctil se adapte a cada tipo de interacción, aumentando la inmersión y la conexión entre el usuario y el entorno virtual.
Cómo sería el impacto en la experiencia de juego
Este avance representa un salto respecto a la tecnología presente en el actual DualSense de PlayStation 5, que ya introdujo innovaciones como la retroalimentación háptica y los gatillos adaptativos.
PUBLICIDAD
Sin embargo, el nuevo sistema promete ir más allá al permitir que los desarrolladores programen la dureza y textura de los botones según las necesidades de cada juego o nivel.
La posibilidad de sentir en la yema de los dedos la resistencia de una puerta pesada, el barro de un terreno fangoso o la rigidez de una pared cambia radicalmente la forma en que los jugadores perciben la acción.
Según la descripción de la patente, “el dispositivo operativo puede modificar dinámicamente la dureza de la zona de contacto en respuesta a comandos de control externos”, lo que abre la puerta a un sinfín de posibilidades creativas en el diseño de juegos.
PUBLICIDAD
En la práctica, esto significa que cada título podría ofrecer una respuesta táctil personalizada, reforzando la narrativa y la atmósfera del juego más allá de lo visual y lo sonoro. Además, la patente contempla la opción de que los propios usuarios ajusten la resistencia de los botones a su gusto, adaptando el mando a sus preferencias personales.