Uno de los fraudes más extendidos en los últimos años en WhatsApp se conoce como la “estafa del familiar en apuros”. Este engaño afecta a miles de personas en distintos países y consiste en la suplantación de identidad de un ser querido para lograr un único objetivo: obtener dinero de manera fraudulenta.
El Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE) ha alertado que los ciberdelincuentes aprovechan el vínculo emocional y la urgencia para manipular a sus víctimas y sustraer fondos de sus cuentas bancarias.
El método se basa en un mensaje que simula provenir de un hijo, hija u otro familiar cercano, quien afirma haber perdido su teléfono y utiliza un número nuevo.
En ese primer contacto, se solicita mantener la comunicación por WhatsApp y, a continuación, se relata una situación desesperada que requiere una transferencia inmediata de dinero.
Cómo es el modus operandi de esta modalidad de estafa
Todo inicia con un SMS que puede pasar inadvertido entre otros mensajes cotidianos. El texto, dirigido a una madre, padre o familiar cercano, afirma: “Hola mamá, perdí mi celular y este es mi nuevo número. ¿Puedes guardarlo y mandarme un mensaje de WhatsApp, por favor?”.
Así, la víctima cree estar hablando con su hijo, quien habría cambiado de número por una emergencia. De acuerdo con el INCIBE, al responder y continuar la conversación en WhatsApp, la persona queda expuesta al engaño.
El estafador, haciéndose pasar por el familiar, describe una situación de urgencia y solicita dinero para resolver un supuesto problema. Muchas personas realizan la transferencia pensando que ayudan a un ser querido, solo para descubrir después que han sido víctimas de un fraude.
Qué variantes existen y cómo logran hacer más creíble el engaño
Aunque en muchos casos los estafadores envían mensajes masivos a números aleatorios, existen variantes más sofisticadas donde la estafa es dirigida.
En estos casos, los ciberdelincuentes seleccionan a su víctima y recopilan información personal a través de redes sociales para aumentar la credibilidad del mensaje. Así, pueden incluir datos específicos sobre la vida familiar, los nombres de hijos o detalles sobre viajes recientes.
El INCIBE advierte que los pretextos más comunes aluden a robos, accidentes domésticos, averías tecnológicas o viajes. Un mensaje típico podría relatar que el supuesto hijo ha perdido la maleta durante un viaje y necesita comprar un ordenador o pagar una factura urgente.
Cuáles son las señales de alerta más frecuentes de esta modalidad de fraude
Detectar el fraude a tiempo puede evitar pérdidas económicas. Algunas señales de alerta identificadas por el INCIBE incluyen mensajes con tono urgente y emocional, contacto desde números desconocidos, peticiones de dinero inesperadas y errores en la escritura del mensaje.
Además, los estafadores suelen pedir a la víctima que actúe con rapidez y mantenga la situación en secreto. En este sentido, los expertos sugieren prestar atención a cualquier mensaje sospechoso que solicite dinero de forma inmediata, especialmente si la historia resulta poco creíble o dramática.
Una clave en todo momento es verificar la identidad del remitente antes de realizar transferencias es fundamental para evitar este tipo de fraudes.
Qué medidas ayudan a protegerse ante las estafas digitales
La prevención es la herramienta más eficaz contra la “estafa del familiar en apuros”. El INCIBE aconseja intentar contactar al familiar supuestamente afectado por otra vía distinta a WhatsApp, como una llamada telefónica tradicional.
Asimismo, entre otras medidas sugeridas está Implementar una palabra clave familiar para situaciones de emergencia puede servir como mecanismo de verificación.
Otras pautas incluyen desconfiar de mensajes que emplean un lenguaje o expresiones inusuales, evitar actuar con prisas y no realizar transferencias sin comprobar la veracidad del relato.
Es esencial ser cuidadoso con la información que se publica en redes sociales, porque los ciberdelincuentes pueden usar estos datos para hacer que el engaño resulte más convincente.