Jensen Huang, CEO de Nvidia, aseguró que en un intervalo de cinco años “podría haber más robots que personas” en el mundo, por la velocidad con la que la inteligencia artificial (IA) y la robótica avanzan hacia su integración masiva en sectores claves como la salud, la industria y los servicios.
Para el líder de la compañía más valiosa del mundo, el desafío inmediato es que responsables políticos y opinión pública reciban “información precisa” sobre el estado actual de estas tecnologías, lo que permitiría evitar reacciones impulsivas tanto en la regulación como en la aceptación social.
Qué impacto tiene la incertidumbre alrededor del avance de la IA
Según el CEO de Nvidia, la incertidumbre que rodea a la inteligencia artificial no solo afecta a quienes legislan, inclinados a regular sin distinción, sino que además, genera temor en grandes segmentos de la sociedad, predispuestos a rechazar innovaciones que perciben como una amenaza a su modo de vida.
Huang remarcó que, en la era actual, la tecnología ocupa un papel central en los cimientos sociales y económicos, lo que otorga un especial peso a las palabras y advertencias de los líderes tecnológicos.
“Antes nadie nos escuchaba. Pero ahora nuestras palabras sí importan. Tenemos que ser mucho más prudentes, más moderados, más equilibrados, más reflexivos”, enfatizó el directivo en el podcast All-In.
Por qué la divulgación responsable es clave para fortalecer el avance tecnológico
Huang señaló que el temor desmedido frente al potencial de las nuevas herramientas suele estar alimentado por el desconocimiento sobre “qué es y qué no es” la inteligencia artificial, junto con la tendencia a extremar visiones negativas. A su entender, la pedagogía cobra una importancia estratégica en la coyuntura actual.
“No podemos decir que no entendemos la inteligencia artificial. Eso no es cierto. Entendemos muchas cosas sobre esta tecnología. Por eso debemos asegurarnos de seguir informando y no permitir que el catastrofismo y el extremismo influyan en la forma en la que todos comprenden esta tecnología”, aseveró Huang.
En su análisis, insistió en que la inteligencia artificial no es una entidad biológica ni un ser consciente, sino un sistema informático programado. A su vez, advirtió sobre el peligro de las predicciones apocalípticas carentes de fundamento.
“La capacidad de decir cosas extremas, catastróficas, de las que no hay pruebas de que vayan a suceder, podría ser más perjudicial de lo que la gente cree”, señaló. Para el ejecutivo, los líderes tecnológicos deben encontrar un término medio entre el alarmismo y la desestimación absoluta de los riesgos potenciales.
Cuáles serán los sectores donde la IA hará una transformación
Respecto al futuro inmediato, Huang anticipó “un giro fundamental” en campos como la biología digital y la salud. Aseguró que, en un horizonte de cinco años, la comprensión y representación dinámica de genes, proteínas, células y compuestos químicos permitirán grandes avances en el ámbito sanitario y en la agricultura.
El empresario confía en que la convergencia entre la IA y el conocimiento biológico propiciará un salto equiparable al que supuso la llegada de ChatGPT al público general. “En el caso de la biología digital, estamos literalmente a punto de vivir el ‘momento ChatGPT’”, afirmó Huang.
En el ámbito de la robótica, Huang prevé una expansión vertiginosa de sistemas autónomos y humanoides en distintos sectores productivos y de servicios, con especial énfasis en el transporte y la atención sanitaria.
Asimismo, el ejecutivo de Nvidia detalló que el ciclo que transcurre, desde la demostración de viabilidad de una tecnología hasta su comercialización, suele ocupar entre tres y cinco años.
En este sentido, las valoraciones de Jensen Huang colocan el foco en una transición tecnológica que, lejos de estar exenta de desafíos, requiere información rigurosa y prudencia en el discurso público para evitar bloqueos o rechazos infundados ante transformaciones profundas que se avecinan.