La aplicación Google Mensajes, el estándar nativo para Android impulsado por la tecnología RCS (Rich Communication Services), ha lanzado una actualización masiva destinada a cerrar la brecha de experiencia de usuario con su principal rival a nivel global: WhatsApp.
Esta renovación no es cosmética; redefine cómo los usuarios de Android interactúan sin depender de aplicaciones de terceros.
La gran novedad que acapara titulares es la personalización individual de los chats, una función que los usuarios de WhatsApp disfrutan desde hace años y que ahora llega para dar color y vida a las conversaciones SMS/RCS.
El color llega a la conversación: adiós a la monotonía
Hasta hace poco, abrir Google Mensajes era sumergirse en una estética funcional pero sobria, dictada por el tema general del sistema (claro u oscuro). Con la nueva actualización, Google rompe esa barrera. Ahora, es posible asignar un tema de color específico a cada chat, ya sea individual o grupal.
Esta función de personalización permite a los usuarios cambiar el color de fondo de la conversación y, lo que es más notable, el color de las burbujas de mensaje. Ya no verás las mismas burbujas azules o grises para todos los contactos; podrás definir un tono rosa para tu pareja, verde para tu familia y naranja para el grupo de trabajo.
Esta característica no solo es estética, sino funcional, ya que ayuda a identificar instantáneamente con quién estamos hablando y reduce el riesgo de enviar un mensaje al chat equivocado.
Para activar esta personalización, el proceso es sencillo: dentro de una conversación RCS, se debe tocar el nombre del contacto o grupo, acceder a las opciones y buscar la casilla de “Cambiar colores”.
Desde allí, se despliega una paleta de opciones para previsualizar y confirmar el nuevo aspecto. Cabe destacar que este cambio se aplica para ambas partes de la conversación siempre que tengan activado RCS.
Ubicación en tiempo real: Google se pone al día con una función vital
Aunque la personalización es la función más vistosa “copiada” de WhatsApp, la actualización de Google Mensajes incluye otra característica fundamental que WhatsApp integra desde hace mucho tiempo: la ubicación en tiempo real.
Anteriormente, Google Mensajes permitía enviar un “pin” de ubicación estático (un mapa fijo de dónde estabas en ese momento). Ahora, la aplicación integra la tecnología de Google Maps para permitir el seguimiento dinámico. Esta función es crucial para la seguridad (al volver a casa de noche) o la logística (al encontrarse en un lugar concurrido).
Al pulsar el icono de adjuntar (+) dentro de un chat, aparecerá la opción “Ubicación en tiempo real”. Google permite seleccionar la duración del compartido: desde 15 minutos, 1 hora hasta 8 horas, idéntico al esquema de su competidor propiedad de Meta.
El receptor verá un mapa interactivo donde el icono del remitente se mueve conforme se desplaza. Al igual que en WhatsApp, el usuario tiene el control total para detener el compartido en cualquier momento antes de que expire el tiempo establecido.
Google busca reducir la brecha entre su app de Mensajes y WhatsApp
Esta actualización de Google Mensajes forma parte de una estrategia más amplia de Google para potenciar el estándar RCS frente a los SMS tradicionales y, sobre todo, frente al ecosistema cerrado de iMessage de Apple y la dominancia de WhatsApp.
Al incorporar personalización, ubicación en tiempo real, Photomojis (crear stickers de fotos instantáneas) y mejores efectos de pantalla, Google Mensajes ya no es solo “la app para recibir códigos de verificación”, sino una alternativa de mensajería rica, segura y nativa.
Si bien el efecto de red de WhatsApp es masivo, Google está eliminando las razones técnicas por las que un usuario de Android necesitaría descargar una app externa para tener una experiencia de chat moderna. Con la personalización a la carta, Google Mensajes finalmente tiene una identidad visual propia, y colorida.