Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, aseguró que la inteligencia artificial ya está cambiando de forma profunda la manera en que se trabaja dentro de la empresa y que, gracias a estas herramientas, un solo empleado puede realizar tareas que antes requerían equipos completos. Esta visión marca un giro en la estrategia de contratación y organización interna del gigante tecnológico, que apuesta por menos personas, pero con mayor impacto apoyado en IA.
Durante una conferencia telefónica con analistas tras la presentación de resultados financieros, Zuckerberg explicó que Meta está invirtiendo de forma agresiva en herramientas de inteligencia artificial diseñadas para potenciar la productividad individual y simplificar la estructura de los equipos.
Según el ejecutivo, la compañía ya está observando cómo proyectos que antes necesitaban grupos numerosos ahora pueden ser ejecutados por una sola persona altamente capacitada, siempre que cuente con el respaldo de sistemas avanzados de IA.
“Estamos empezando a ver que proyectos que antes requerían grandes equipos ahora son llevados a cabo por una sola persona con mucho talento”, afirmó Zuckerberg. En ese sentido, subrayó que uno de los principales objetivos de Meta es atraer a ese tipo de profesionales y ofrecerles un entorno donde puedan generar el mayor impacto posible.
El anuncio se produce en un contexto de sólidos resultados financieros. Meta, matriz de Facebook e Instagram, reportó ingresos y ganancias del cuarto trimestre que superaron las expectativas de Wall Street. Impulsada por este desempeño, la compañía planea incrementar su inversión en inteligencia artificial entre un 60 % y un 87 % durante este año, una señal clara de que la IA es una prioridad estratégica.
La empresa también informó que ya registró un aumento significativo en la productividad por ingeniero durante el último año, y que gran parte de ese crecimiento se explica por la adopción de la llamada “codificación agentic”, un enfoque que utiliza agentes de IA para asistir en tareas de programación y desarrollo de software. Este tipo de herramientas permite acelerar procesos y reducir la necesidad de grandes equipos técnicos.
Pese a que la tendencia apunta a equipos más pequeños, la directora financiera de Meta, Susan Li, aclaró que la compañía no ha cerrado la puerta a nuevas contrataciones. “Sigue siendo un mercado de contratación muy competitivo, pero nos gustaría invertir agresivamente donde sea posible”, señaló.
De hecho, Meta cerró el trimestre finalizado en diciembre con un 6 % más de empleados que el año anterior, impulsado por contrataciones en áreas clave como monetización, infraestructura, regulación, cumplimiento y sus laboratorios de superinteligencia.
La estrategia de Meta no es un caso aislado. En el ecosistema tecnológico, especialmente en el mundo de las startups, la idea de equipos pequeños y altamente eficientes se ha consolidado en los últimos años. Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, anticipó esta tendencia en febrero de 2024, cuando afirmó que la IA haría posible la creación de empresas extremadamente valiosas con plantillas mínimas, algo que antes era impensable.
Al mismo tiempo, grandes corporaciones han avanzado en la reducción de capas jerárquicas para ganar agilidad. Empresas como Amazon, Intel y Google han recortado puestos de mandos intermedios como parte de estrategias para disminuir la burocracia y mejorar la eficiencia. En Meta, Zuckerberg ya había adelantado este enfoque en 2023 con un memorando interno titulado “Flatter is quick” (“Más plano es más rápido”).
La tendencia también se ha extendido a sectores fuera de la tecnología, con compañías del comercio minorista y de servicios financieros reorganizando sus estructuras y, en algunos casos, realizando despidos masivos. En este escenario, Meta reconoce que su ambición de depender de menos empleados altamente especializados en IA se enfrenta a un desafío concreto: la escasez de recursos informáticos, ya que la demanda interna de capacidad de cómputo crece más rápido que la oferta disponible.
Aun así, Zuckerberg se mostró optimista. “Creo que 2026 será el año en que la IA empiece a cambiar drásticamente nuestra forma de trabajar”, afirmó, al tiempo que reiteró que la prioridad de la empresa es convertirse en el mejor lugar para que las personas puedan generar un impacto significativo apoyadas por la inteligencia artificial.