WhatsApp y su empresa matriz Meta enfrentan una nueva ola de cuestionamientos sobre la privacidad de los mensajes, luego de que excontratistas y empleados afirmaran que se puede acceder al contenido que supuestamente está cifrado.
Según un informe de Bloomberg, estas acusaciones han motivado una investigación formal por parte de agentes especiales del Departamento de Comercio de Estados Unidos, pese a que Meta sostiene que el acceso es “imposible”.
Investigación federal sobre el acceso a mensajes cifrados en WhatsApp
Según los registros policiales y fuentes consultadas por el medio citado, exmoderadores de contenido que trabajaban para Meta a través de Accenture afirmaron que ellos y colegas suyos tenían acceso “sin restricciones” a los mensajes de WhatsApp.
“Ambas fuentes confirmaron que tenían empleados dentro de sus lugares de trabajo físicos que tenían acceso sin restricciones a WhatsApp”, escribió el agente que resume las entrevistas.
Cabe destacar que quienes declararon ante un investigador de la Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio desempeñaban tareas de moderación de contenido para WhatsApp.
Estas declaraciones contradicen la postura pública de Meta, que ha promocionado WhatsApp como una aplicación privada con cifrado de extremo a extremo, asegurando que “nadie fuera del chat, ni siquiera WhatsApp, puede leer, escuchar ni compartir” los mensajes de los usuarios.
El informe detalla que la Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio estuvo investigando estas denuncias bajo la “Operación Cifrado de Origen”. Una de las moderadoras de contenido aseguró haber hablado con un empleado del equipo de Facebook que “le confirmó que podían acceder a los mensajes (encriptados) de WhatsApp, indicando que trabajaban en casos relacionados con acciones criminales”.
Respuesta de Meta y alcance de las acusaciones
Meta, a través de su portavoz Andy Stone, calificó las afirmaciones como imposibles: “Lo que afirman estos individuos no es posible porque WhatsApp, sus empleados y sus contratistas no pueden acceder a las comunicaciones cifradas de las personas”.
La empresa sostiene que el cifrado de extremo a extremo es una barrera técnica infranqueable, argumento que repite tanto en la aplicación y la publicidad como ante gobiernos que solicitan acceso a información por motivos judiciales.
El portavoz oficial de Meta también calificó la acción legal como “frívola” y adelantó que la empresa “perseguirá sanciones contra los abogados de los demandantes”.
Por su parte, la Oficina de Industria y Seguridad aclaró a través de su portavoz Lauren Weber Holley que “la BIS no está investigando a WhatsApp ni a Meta por infracciones a las leyes de exportación”, aunque no respondió sobre el objetivo específico de la investigación.
Antecedentes de privacidad y sanciones a Meta
No es la primera vez que Meta enfrenta controversias sobre la privacidad de los usuarios. En 2019, la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos impuso a la compañía una multa récord de 5 mil millones de dólares por fallos en la protección de datos, acuerdo que impuso una supervisión estricta sobre las prácticas de privacidad de la empresa.
Desde entonces, Meta ha destacado el cifrado de extremo a extremo como muestra de su compromiso con la protección de la información, aunque estos nuevos señalamientos vuelven a poner en duda la confianza de los usuarios.
Pese a las reiteradas disculpas de Meta por tratamientos inadecuados de los datos de usuarios en el pasado, las sospechas y las investigaciones sobre la privacidad en WhatsApp persisten y continúan alimentando el debate público sobre la verdadera seguridad de las comunicaciones en la plataforma.
Es pertinente señalar que Meta está siendo demandada en Estados Unidos bajo la acusación de engañar a los usuarios respecto al cifrado de extremo a extremo en WhatsApp. Un grupo internacional de demandantes alega que la empresa ha hecho declaraciones falsas sobre la privacidad y seguridad de la plataforma, afectando así a miles de millones de personas a nivel global.
Este grupo incluye usuarios de países como Australia, Brasil, India, México y Sudáfrica, quienes sostienen que las prácticas de Meta han puesto en riesgo la confianza y los datos de los usuarios de WhatsApp en todo el mundo.