Para quienes buscan un seguimiento de su salud sin sumar dispositivos adicionales, los teléfonos inteligentes ofrecen un abanico de posibilidades para monitorizar actividad física, sueño y otras métricas relevantes. Basta con llevar el teléfono consigo para que, sin invertir en un smartwatch o pulsera, sea posible obtener datos precisos y organizados sobre el propio bienestar.
Los sensores integrados en los smartphones y la variedad de aplicaciones disponibles permiten que cualquier usuario convierta su dispositivo en un completo centro de control de salud y ejercicio.
Cómo hacer seguimiento a las estadísticas de salud desde el celular
- Seguimiento de pasos y actividad física con el teléfono
El primer paso para quienes desean monitorizar su actividad es saber que los teléfonos, tanto en iOS como en Android, pueden registrar automáticamente los pasos diarios. En el caso del iPhone, la aplicación Salud utiliza los sensores de movimiento para contabilizar cada paso que das siempre que el teléfono te acompañe.
No es necesario configurar nada: la función viene habilitada por defecto. Para revisar el recuento, basta con abrir la app Salud y buscar la información en la pantalla Resumen. Si se quiere profundizar, es posible consultar velocidad, distancia y otras métricas relacionadas con la actividad diaria. Además, desde el perfil del usuario se accede a los dispositivos y fuentes que aportan datos, pudiendo gestionar y editar la información.
En teléfonos Android, el proceso varía ligeramente. Health Connect es la herramienta que centraliza datos de salud, aunque requiere interactuar con otras aplicaciones para funcionar correctamente. Para acceder, se debe ir a Ajustes > Seguridad y privacidad > Controles de privacidad > Health Connect. Esta utilidad no realiza el rastreo por sí sola, pero se integra con apps como Fitbit, instalada de fábrica en muchos modelos.
Al conectar el teléfono desde la app Fitbit, el registro de pasos y distancia se activa y los datos se envían directamente a la aplicación. Así, no se necesita un dispositivo externo para empezar a sumar pasos y controlar la actividad física diaria.
- Otras métricas: sueño, dieta y más desde el móvil
Más allá del conteo de pasos, los smartphones pueden ser aliados para medir otros aspectos clave del bienestar. El seguimiento del sueño es posible con aplicaciones como Sleep as Android en el ecosistema Android, o Sleep Cycle en iOS. Ambas funcionan sin wearables: solo requieren que el usuario coloque el teléfono sobre el colchón, cerca de donde duerme.
Estas apps aprovechan sensores y micrófono para detectar movimientos y ruidos, generando informes detallados sobre calidad y fases del sueño. Los datos pueden enviarse automáticamente a plataformas principales como Salud de Apple o Health Connect, integrando toda la información en un solo lugar.
La dieta y la hidratación también tienen su espacio en este sistema. Tanto la aplicación Salud de iOS como Fitbit en Android permiten añadir registros manuales de consumo de agua, alimentos y otros parámetros relevantes. El usuario decide qué categorías monitorear y con qué nivel de detalle, adaptando el seguimiento a sus objetivos personales.
Ventajas y limitaciones de usar solo el teléfono
Optar por el smartphone como herramienta exclusiva para el seguimiento de la salud y el ejercicio tiene beneficios concretos. La principal ventaja es la accesibilidad: no se requiere comprar ni llevar dispositivos adicionales. Además, la mayoría de los usuarios ya porta su teléfono a diario, lo que facilita el registro sin esfuerzo extra.
Otra característica destacada es la personalización. Dado el abanico de aplicaciones disponibles, cada persona puede construir el sistema de seguimiento que mejor se adapte a sus intereses y necesidades. La integración de datos en plataformas como Salud o Health Connect permite tener una visión completa y centralizada.
No obstante, existen limitaciones. Los datos dependen de que el teléfono esté siempre presente, lo que puede afectar la precisión en actividades como correr o dormir si el dispositivo no se encuentra cerca. En ciertos casos, como el monitoreo continuo de la frecuencia cardiaca, los wearables todavía ofrecen ventajas técnicas difíciles de igualar.
Sin embargo, para la mayoría de los usuarios, el móvil es suficiente para registrar pasos, controlar hábitos de sueño, llevar un diario de alimentación y realizar anotaciones sobre el bienestar general.