Una cárcel falsa y estudiantes convertidos en guardias y detenidos: el experimento humano que se salió de control y fue cuestionado
En agosto de 1971, el psicólogo Philip Zimbardo creó una cárcel ficticia en el subsuelo de la Universidad y asignó al azar a 24 estudiantes por 15 dólares diarios los papeles de guardias y detenidos. La experiencia debía durar dos semanas, pero terminó abruptamente cuando la brutalidad, la humillación y el deterioro psicológico hicieron imposible continuar. Medio siglo después, el famoso ensayo sigue siendo discutido y cuestionado

El experimento social de la cárcel de Stanford: estudiantes convertidos en guardias y presos para un ensayo que terminó en desastre
En 1971, el psicólogo estadounidense Philip Zimbardo –nacido el 23 de marzo de 1933– contrató a 24 voluntarios para realizar una experiencia de comportamiento en una prisión simulada en los sótanos de la Universidad. La prueba, que debía durar dos semanas, fue abortada al sexto día por los hechos de violencia y sadismo protagonizados por los participantes, capturados en sus roles. Ni el propio Zimbardo pudo escapar de la trampa que él mismo había ideado

El experimento de la cárcel de Stanford: un psicólogo perverso y una prisión ficticia que debió suspenderse por la violencia desatada
Liderada por el psicólogo Philip Zimbardo, fue una experiencia sobre la conducta humana, que involucró a estudiantes de 24 años divididos en dos grupos: guardiacárceles y presidiarios. El objetivo era encontrar una respuesta a un interrogante: si la bondad y la maldad son innatas, si por el contrario se forjan por presiones sociales, por conflictos internos o por un entorno determinado

El clamor por la cadena perpetua y la inercia de los vengadores
Una escena de “I... como Ícaro” y el experimento de la cárcel de Stanford, recobraron vigencia en la semana del veredicto en el juicio por el asesinato de Fernando Baez Sosa. Obediencia debida al punitismo mediático, un resumen posible

Qué nos puede enseñar el experimento de la “cárcel” de Stanford sobre el aislamiento por el coronavirus
En 1971, un equipo de investigación liderado por el psicólogo Philip Zimbardo, fabricó una “prisión” en los sótanos de la Universidad para hacer interactuar durante 15 días a 24 voluntarios, divididos en “presos” y “guardiacárceles”. La experiencia terminó de manera desastrosa, pero también permitió sacar conclusiones sobre qué puede suceder en situaciones inéditas como esta larga cuarentena
