Una familia de Ituzaingó, en el conurbano bonaerense, fue asaltada ayer por la noche por ladrones que simularon ser policías con un despliegue coordinado y violento al utilizar un ariete similar al que usan las fuerzas de seguridad. Irrumpieron en la vivienda y obligaron a los moradores a refugiarse mientras la alarma vecinal alertaba a los vecinos lo que apresuró la huida de los asaltantes.
Los delincuentes que irrumpieron en la casa situada emplearon métodos y herramientas propios de operativos oficiales: con el rostro y manos cubiertos, así como el calzado protegido con medias para evitar dejar rastros, violentaron la doble puerta de ingreso mediante rápidos y precisos golpes con un ariete. Fue un robo exprés.
Débora, la madre de la familia y una de las víctimas, relató en TN que el ataque fue tan metódico que “no parecían el clásico ladrón”, lo que generó incertidumbre acerca de si los autores tenían algún vínculo con las fuerzas de seguridad. “Alguien les pasó el dato, pero mal”, agregó.
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El episodio duró poco más de dos minutos y medio, período durante el cual los asaltantes permanecieron dentro de la vivienda mientras la familia se intentó refugiar en una de las habitaciones. Durante el robo, uno de los integrantes de la familia logró salir al techo para pedir auxilio a los vecinos y activar el cerco eléctrico.
El accionar de los ladrones no se detuvo pese al sonido de la alarma vecinal, la cual se activó simultáneamente con una segunda alarma en el interior de la casa. Solo la persistencia de ambas señales precipitó la retirada de los delincuentes, que escaparon a pie y en auto, sin mostrar urgencia ni temor a ser identificados. Una vecina advirtió que al irse, “uno de los asaltantes saludó con la mano a uno de los vecinos”, en un gesto de absoluta impunidad, expresó indignada la mujer.
La familia había dispuesto elementos de seguridad adicionales a las cerraduras, como cerco eléctrico, cámaras de vigilancia y puertas metálicas, pero esto no impidió el violento ingreso de los ladrones. Y dos datos: la vivienda está ubicada a solo veinte metros de una de las principales arterias del distrito, la avenida Intendente Carlos Ratti. La hora del robo no fue entrada la madrugada, sino a las 20:20.
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La secuencia fue capturada por cámaras de seguridad, donde se aprecia a un cuarto integrante maniobrando un vehículo en el exterior y alineándolo frente al domicilio. Pese al revuelo generado por las alarmas y el tránsito, los atacantes huyeron con calma, reforzando la hipótesis de un grupo experimentado.
Golpes y búsqueda de dólares
Débora detalló que al momento de la irrupción se encontraba en el primer piso junto a su esposo e hija. La joven fue la primera en alertar sobre la entrada violenta por los golpes en la puerta externa. El padre intentó escapar por el balcón y el techo en busca de ayuda, mientras la madre y la hija eran reducidas.
Durante la amenaza, los asaltantes exigieron dólares en reiteradas oportunidades. “Pedían dólares, querían plata. Le ofrecí todo lo que teníamos y les di las llaves de los autos, pero solo querían dinero en efectivo”, relató la mujer.
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Al ver que no poseían la suma esperada, los atacantes aplicaron violencia física: “Me pegaron en la cabeza y a mi hija también”, confirmó Débora. El resultado del ataque fue el robo de una consola de videojuegos, una billetera y un celular. La familia decidió realizar la denuncia policial.
El asalto se produjo en un contexto de creciente preocupación entre los vecinos de Ituzaingó por hechos delictivos con modos violentos y coordinados. Débora subrayó que la alarma vecinal “se activa casi cada dos días por intentos de robo o sustracción de vehículos”.