El juez federal Julián Ercolini procesó hoy con prisión preventiva a una decena de personas vinculadas a un agrupación anarquista que llevó adelante los atentados en el cementerio de La Recoleta y en la casa del juez Claudio Bonadio. Todos "formaron parte de la agrupación investigada, la que en pos de imponer sus ideas y combatir las ajenas se vale de distintos medios a efectos de generar temor en la sociedad", dijo el juez, en el fallo al que accedió Infobae.

Los procesamientos se dictaron por atentado contra el orden público, estrago por explosión con peligro para la vida de personas en dos hechos, (consumado en el cementerio de Recoleta y en grado de tentativa en el domicilio del juez). También se les adjudicó tenencia ilegítima de explosivos y materiales para fabricar artefactos explosivos; todos ellos en calidad de coautores. En la lista de los procesados no figura la mujer que resultó gravemente herida en el cementerio.

Para el juez, "las características de la agrupación, de su sede, así como también su multiplicidad de integrantes y la colocación de dos artefactos explosivos en las circunstancias y condiciones descriptas, lleva a concluir que quienes la conformaran fueron coautores de los delitos cometidos, según una distribución funcional de roles".

Los procesados son Hugo Alberto Rodríguez, Marco Nicolás Viola, Gastón Cárdenas, Julieta Fernández, Clarisa Cárdenas, Juan Manuel Rodríguez, Ernesto Marinageli, Roberto Omar Medina, Álvaro Gonzalo Godoy y Marcelo Oscar Medina.

Los hechos analizados

Por un lado, Anahí Esperanza Salcedo y Hugo Alberto Rodríguez fueron el 14 de noviembre al cementerio de La Recoleta, para dirigirse al mausoleo en el que se encuentran los restos de Ramón Falcón -bóveda identificada con el número "111"-. "Allí, entre las 17:10 y las 17:24 horas, colocaron un artefacto explosivo que detonó y provocó daños en el lugar y en sectores adyacentes, así como lesiones a la primera de las personas mencionadas, lo que motivó que fuera trasladada en una ambulancia del SAME al Hospital Fernández, donde se encuentra internada", se señaló. "Con dicho accionar, asimismo, se puso en peligro la integridad física de personas indeterminadas".

En tanto, ese mismo 14 de noviembre, a las 19:20, Marco Nicolás Viola arrojó desde la vereda un artefacto explosivo de fabricación casera al interior del perímetro del domicilio particular del titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 11, doctor Claudio Bonadio, "poniendo de tal modo en peligro la vida del magistrado, de sus familiares y de toda persona que pudiere transitar por el lugar".

Según la descripción, "ese artefacto fue arrojado por Viola hacia el sector de un vehículo que estaba estacionado en el garage semicubierto del interior de su vivienda. El aparato casero contaba no sólo con poder explosivo, sino también incendiario, al estar unido a garrafas de gas butano". Además, tenía adosada "a su superficie una serpentina de caño de cobre, cuya fractura, de producirse la detonación, tenía aptitud para generar fragmentos (esquirlas metálicas) que al desprenderse con la explosión potenciarían su capacidad de daño y lesiones". El juez agregó que "dicho ingenio explosivo no se activó completamente, puesto que el detonante consistía en un artilugio de pirotecnia que, una vez encendida la mecha y arrojado por el nombrado, se desprendió del cuerpo principal y explotó por separado sin activar el artefacto". Las pericias confirmaron su poder destructivo.

Las valoraciones en el fallo sobre el rol de los acusados

Con el ataque a la vivienda, dijo Ercolini, "se puso en peligro no sólo la vida del mencionado magistrado y su grupo familiar, sino también de los funcionarios policiales encargados de su custodia que allí se encontraban y de personas indeterminadas que pudieran pasar por el lugar".

"Lo mismo corresponde decir en relación al segundo de esos hechos, puesto que el artilugio llevado por Rodríguez y Salcedo detonó en un lugar de acceso público que, además, se encuentra en un sector lindero con las calles Azcuénaga y Vicente López, donde obran locales comerciales y existe asidua circulación de peatones y vehículos", se agregó.

El juez hizo hincapié en que las "numerosas pruebas dan cuenta de las ideas anarquistas postuladas por los integrantes de dicha agrupación" y advirtió: "No son sus ideas lo que se ha puesto en cuestión en estos actuados, sino el modo empleado para hacerlas prevalecer, mediante la colocación de artefactos explosivos en el domicilio de un juez de la Nación y donde yacen los restos de quien revistiera la jefatura de la Policía Federal y muriera producto de un artefacto explosivo".

"Considero que se encuentra acreditado en autos que Hugo Alberto Rodríguez, Marco Nicolás Viola, Marcelo Oscar Medina, Juan Manuel Rodríguez, Roberto Omar Medina, Gastón Cárdenas, Ernesto Marinangeli, Álvaro Gonzalo Godoy, Clarisa Cárdenas y Julieta Fernández formaron parte de la agrupación investigada, la que en pos de imponer sus ideas y combatir las ajenas se vale de distintos medios a efectos de generar temor en la sociedad, entre los que se encuentran las actividades que, con una clara distribución funcional de roles, fueran llevadas a cabo el día 14 de noviembre pasado en el domicilio del doctor Claudio Bonadio y en el cementerio de La Recoleta", se sostuvo.