El edificio donde murió la pareja
El edificio donde murió la pareja

Once años para dictar una sentencia. Ese fue el tiempo que tardó la Justicia para condenar a los dueños de un departamento de la ciudad bonaerense de San Bernardo y al consorcio del edificio por la muerte de un joven y su novia tras inhalar monóxido de carbono. Esto, a pesar de que las pericias demostraron que el calefón de la vivienda (causante de la tragedia) no había recibido el mantenimiento correspondiente durante mucho tiempo y que la ventilación del edificio no cumplía con las obligaciones legales. Luego de varias idas y vueltas, finalmente el Juzgado Civil Nº 2 de Capital Federal determinó que tanto los propietarios como el consorcio tuvieron responsabilidad en el hecho y ahora deberán indemnizar a la hija del joven muerto y a los padres de la pareja.

Corría el verano de 2006 cuando Leonardo Martín Bastons (30) y Natalia Vetti (28) alquilaron el departamento para pasar la primera quincena del año. Nunca imaginaron que esa vivienda era un arma letal en potencia y que días después de ingresar, perderían la vida por el CO liberado en la cocina y principalmente por el calefón. En diálogo con Infobae, la abogada querellante y madre de la hija de Leonardo, Déborah Huczek, contó los detalles de una historia que estuvo marcada por la desidia y la corrupción dentro del poder judicial y los investigadores.

"Firmaron un contrato para pasar el ultimo día del año 2005 y la primera quincena en un departamento del reconocido edificio Atlántico IX, en el piso 8. Ellos eran de Lugano y los dueños del departamento también. Así fue que se conocieron. En ese contrato figuraba que se entregaba el departamento en perfectas condiciones. Se hizo un inventario y dentro de eso, estaba el calefón", señaló la letrada.

Entre el 2 y el 3 de enero sucedió lo peor: la pareja murió por inhalación de monóxido de carbono. Natalia se descompuso dentro de la ducha y Leonardo poco después, mientras intentaba socorrerla. La autopsia reveló que la pareja perdió la vida en solo ocho minutos. Los cadáveres fueron encontrados el 6 de enero tras un llamado de los vecinos que notaron un fuerte olor que salía del departamento ubicado en el piso 8.

"Las pericias determinaron que las llaves de paso estaban rotas, que la cocina liberaba gas, y que las ventilaciones estaban ubicadas en lugares donde no permite el paso de aire, ya que una daba a un pasillo y la otra a un taparrollo sin salida al exterior. Además el resultado de la pericia criminalística fue contundente ya que describió lo prolija que era la pareja, que no había signos de ningún tipo de otra intoxicación y que no había dudas de la causal de la muerte. Como así también se detectó un 99,99% de monóxido de carbono en sangre", señaló Huczek. "Se estableció también que el radiador del calefón estaba tapado de hollín, el codo estaba 90 grados cuando debería estar a 45, lo que impedía la salida de gas al exterior. Estaba al máximo pero apagado. El monóxido de carbono consumió todo el oxigeno y apagó la llama", añadió.

Descubrieron que las ventilaciones estaban colocadas de manera artificial, no tenía salida al exterior y la llave de gas estaba rota. La válvula de gas estaba también en mal estado e incluso los peritos de gas de la compañía fueron y no analizaron la escena porque los aparatos no estaban bien y corrían riesgo de vida. Por estos problemas estructurales es que el consorcio también fue hallado culpable.

Justicia incompleta

La sentencia del Juzgado Civil Nº 2 no emitió ninguna pena contra la empresa Gas de la Costa, la compañía que suministra el servicio, ni contra la aseguradora Federación Patronal Seguros S.A. De hecho fue absuelta a pesar de que, según la querella, prestaba el servicio sin estar dadas las normas de seguridad para hacerlo.

Incluso, a partir de este hecho comenzaron a realizar instalaciones nuevas e inspecciones en los departamentos y casas del distrito. Ante esta decisión, la abogada anunció que apelará la sentencia. El fallo aclara que "la empresa prestataria realizó los controles reglamentarios", ya que "controló la instalación de gas del edificio incluyendo un cambio de cañería en el año 1996".

Sin embargo, Huczek aseguró que existen pericias que afirman que la responsabilidad es de la empresa por brindar gas cuando las condiciones de la instalación no eran las que corresponden, tanto en el conducto interno de gas, como en en el colectivo.

Leonardo, una de las víctimas
Leonardo, una de las víctimas

Palos en la rueda y obstrucción en la investigación

Para llegar a este fallo, luego de once años, la familia de Leonardo tuvo que transitar un arduo camino marcado por muchos obstáculos. La causa fue cajoneada varias veces y en un primer momento, tanto las autoridades como la policía, encubrieron a los responsables. De hecho, el calefón, que estaba en la comisaría, pasó de estar lleno de hollín en la primera pericia, a lavado en la segunda. "En la primera pericia estaba negro y en la segunda estaba brillante. Increíble", comentó la abogada.

Pero a pesar de obtener en esta instancia un fallo favorable desde el punto de vista civil, la causa penal no avanzó como esperaban. En el año 2009 la Justicia sentenció que no había ninguna duda de la intoxicación por monóxido de carbono, pero determinó que no había responsabilidad penal y le pidió a la querella que fueran al fuero civil para seguir con su reclamo.

"Tuvimos que luchar no solo contra la suma de negligencias que ocasionaron la muerte, sino también contra la maldad y la corrupción de la Fiscalía 3 de Dolores y del juzgado de Garantías 2. Todo para borrar los rastros de monóxido y con ello lavar la responsabilidad. Claro que lo denunciamos y el fiscal no investigó nada. Luego en la causa civil los demandados se querían valer de testigos falsos para ganar, denunciamos y obtuvimos lo que es justo, la declaración de falsedad y consecuencias penales para sus autores", explicó. "Denuncié la corrupción hasta la Corte Suprema. Se declararon incompetentes, pero después de todo si no actuábamos de manera activa jamas hubiéramos obtenido justicia", expresó.

Además, la jurista explicó que los propietarios de la vivienda, en lugar de pedir disculpas o ponerse a disposición, difamaron a Leonardo y su pareja, "acusándolos con todo tipo de calumnias, todo para no hacerse cargo de su responsabilidad". El nivel de las acusaciones fue tan bajo, que incluso se valieron de la enfermedad que padece la hija de Leonardo para ensuciar la imagen de las víctimas. Según detalló Huczek, la menor sufre de epilepsia y la idea era que en aquella quincena pasara unos días con su papá. Debido a la patología que padece, el joven tenía en su poder los medicamentos correspondientes. Luego de que murieron, la Policía encontró los remedios. Fue entonces a partir de este hallazgo que quisieron insinuar que la pareja se había intoxicado al consumir esos fármacos. Los exámenes médicos comprobaron que la única sustancia extraña en el cuerpo de los jóvenes era el CO (monóxido de carbono).

"No solo mi hija sufrió la pérdida de su papá. La tuve que cambiar de colegio. Los difamaron de tal manera que lo tuve que hacer. Son del mismo barrio y se conocen. los denuncié por malicia", añadió la mujer. "Los operadores judiciales les molesta cuando la víctima se presenta como querellante. Era más fácil sacarse este problema de encima. Estábamos lidiando con poderosos: Gas de la Costa y un edificio de gran envergadura en la ciudad. Además, los dueños del departamento son gente sucia", expresó.