La tensión en la provincia de Salta escaló en las últimas horas después de que un grupo de bagayeros atacara con piedras a efectivos de la Prefectura Naval Argentina mientras realizaban un operativo de control. La situación escaló de tal modo que el interventor de la ciudad de Aguas Blancas le pidió al Gobierno nacional cerrar el paso fronterizo.
Según informaron desde la Municipalidad de esta localidad, todo ocurrió al norte de la provincia, sobre el Paso Camba, uno de los sectores utilizados para cruces informales sobre el río Bermejo. En medio de un operativo de control, un grupo de bagayeros comenzó a lanzarle piedras a los miembros de la fuerza nacional y hubo tensión durante varias horas en el lugar.
El comisionado interventor, Adrián Zigaran, emitió un comunicado institucional en el que formalizó el pedido ante las autoridades nacionales para disponer el cierre temporario del Paso Camba. En el texto, la gestión municipal repudió “categóricamente cualquier acto de violencia hacia las fuerzas de seguridad nacionales, cuya integridad y labor deben ser garantizadas y respetadas en todo momento”. Como consecuencia directa de la medida solicitada, toda la circulación operativa y los trámites de cruce fronterizo en esa zona deberán realizarse de forma exclusiva por las instalaciones de la Aduana.
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Zigaran describió la decisión como “firme e indeclinable” frente a lo que calificó como “graves e inadmisibles hechos de violencia”. La medida busca que el Gobierno nacional intervenga sobre el funcionamiento del paso y disponga acciones concretas para evitar nuevos ataques contra el personal en funciones.
El Paso Camba se ubica en el departamento Orán, en el extremo norte de Salta, sobre la ribera del río Bermejo, en el área limítrofe con Bolivia. No forma parte de los pasos internacionales habilitados oficialmente: ese rol lo cumple el corredor Aguas Blancas–Bermejo, que conecta la localidad salteña con la ciudad boliviana del mismo nombre a través de los controles fronterizos formales. El Paso Camba, en cambio, funciona como un sector alternativo e informal de cruce en la zona ribereña, frecuentado por quienes trasladan mercadería al margen de los registros aduaneros.
La situación de la frontera es compleja, ya que los controles de las fuerzas de seguridad conviven con la actividad de los bagayeros, que utilizan pasos alternativos para mover mercadería entre la Argentina y Bolivia. La dinámica es de larga data en la región y genera tensiones recurrentes con las autoridades.
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En ese escenario, una imagen que comenzó a circular en portales y medios de la zona fronteriza sumó un dato más: debido al bajo nivel del agua, varias personas comenzaron a cruzar el río Bermejo directamente a pie, con el caudal apenas por encima de las rodillas en algunos sectores. La escena se registró en el área que conecta Aguas Blancas con Bermejo, uno de los puntos de mayor movimiento fronterizo de la región.
Las chalanas —las embarcaciones utilizadas para trasladar personas y mercadería de una orilla a otra— forman parte del paisaje cotidiano del Bermejo desde hace años, pero la bajante del río modificó ese escenario de forma considerable: en determinados tramos, el nivel resultó tan reducido que algunos cruces se realizaron directamente caminando, según informaron medios locales. La situación también dejó al descubierto extensas áreas del lecho y sectores de piedras que normalmente permanecen bajo el agua.
El antecedente reciente
En julio pasado, el Paso Internacional Puerto Chalanas fue el escenario de un enfrentamiento entre pasadores de mercadería con la policía, luego de negarse a la realización de un operativo.
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Fuentes policiales le confirmaron a Infobae que el hecho ocurrió en el lado de Bolivia, donde los comerciantes –también conocidos como bagayeros- iban a transportar ilegalmente su mercadería hacia la localidad salteña de Aguas Blancas.
Sin embargo, según informó el canal TN, la policía local iba a llevar a cabo un operativo para decomisar ropa usada y mercadería, que culminó en la resistencia de los pasadores y el posterior enfrentamiento con los efectivos, que incluyó piedrazos. Como resultado, varios efectivos resultaron heridos y un vehículo militar terminó dañado.
Adrián Zigarán se refirió al hecho: “Esto es un desastre, pero este descontrol está hace años. Y ahora, que estamos llevando orden y control, no están contentos. Es una frontera argentina y se tiene que comportar como el resto de las fronteras argentinas”.
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