Los pasajeros de un vuelo de Plus Ultra que estaban varados desde el domingo en Brasil, finalmente arribaron a España. El avión debió aterrizar por un fallo técnico, en un vuelo Buenos Aires-Madrid y dejó a 300 pasajeros en la ciudad brasileña de Natal.
El nuevo vuelo de Plus Ultra partió del aeropuerto de Natal a las 22:10 hora local (01:10 GMT del miércoles), según informaciones del panel de vuelos de la terminal. El horario supone tres horas de atraso con respecto al horario inicialmente previsto y comunicado previamente por la empresa.
El avión fue fletado horas antes por la aerolínea española, que lo envió desde Madrid a Natal, ciudad en el noreste de Brasil, para buscar a los cerca de 300 pasajeros.
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Sin embargo, no todo fue alivio al tocar suelo español. “Fuimos a hacer el reclamo y resulta que la empresa no nos dio certificado de incidencia ni tampoco tiene oficinas físicas para atención, solo ventas. Así que no estamos pudiendo pedir las devoluciones a los seguros siquiera. A quienes perdimos vuelos no nos reconocieron nada”, afirmó Micaela B. Rossi, una de las pasajeras, a Infobae. Además, adelantó que iniciará acciones legales contra Plus Ultra.
El caso y las voces
La confirmación del vuelo había llegado después de más de 24 horas de incertidumbre para los pasajeros. El vuelo había partido desde Buenos Aires el domingo 24 de agosto a las 13:30, con entre 350 y 400 personas a bordo, entre argentinos y españoles. Unas cuatro o cinco horas después del despegue, cuando el avión ya sobrevolaba el Atlántico, el comandante realizó el anuncio que generó alarma en la cabina: “Señores pasajeros, por una falla técnica vamos a tener que descender, aterrizar de urgencia en el próximo destino. Vamos a aterrizar en Natal”.
Según relató el pasajero Denis Fernández a Infobae, los ruidos dentro del avión se fueron intensificando durante la hora que duró el descenso. Al tocar tierra, tres camiones de bomberos esperaban en la pista. Entre los viajeros circuló la versión de que el avión habría continuado con un solo motor en funcionamiento, aunque esa hipótesis nunca fue confirmada por la aerolínea, que en todo momento se limitó a mencionar una “falla técnica”.
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Lo que siguió al aterrizaje fue descrito por los propios pasajeros como un abandono. Plus Ultra no tiene estructura operativa en Brasil, por lo que ningún representante de la compañía se presentó en el aeropuerto de Natal. Las pasajeras Marcela y Tamara, en diálogo con Infobae a la Tarde, relataron la sucesión de promesas incumplidas: horarios de vuelo que se postergaron reiteradamente, una propuesta de trasladarlos a Recife—a varias horas de distancia— que fue rechazada por los pasajeros, y comida y agua que llegaron únicamente después de reclamos organizados. “El manoseo, el desamparo, el abandono de persona, que no haya nadie de la empresa que venga a hacerse responsable y a decir cómo son las cosas. Es realmente increíble”, expresaron.
“Esto es una pesadilla sin fin, literalmente. Viajamos a la una y media de la tarde del domingo con destino a Madrid. En la mitad del vuelo, escuchamos una explosión. Te diría que es casi anecdótico que se rompió un motor. Tuvimos que aterrizar de emergencia. Habíamos empezado a cruzar el Atlántico y tuvimos que volver y hacer un aterrizaje forzoso”, señalaron.
Durante la madrugada, los pasajeros fueron trasladados en colectivos hacia un hotel que no contaba con habitaciones disponibles. Permanecieron durante horas en el estacionamiento del establecimiento, sin agua ni posibilidad de descanso, hasta que pidieron regresar al aeropuerto. La tensión escaló al punto de que efectivos de la Policía Militar brasileña se hicieron presentes en el lugar. Un grupo reducido logró alojarse pagando de su propio bolsillo. Fernández resumió el estado de situación con una imagen concreta: “Hoy nos dieron 50 reales cada uno. Estamos comiendo chipá y tomando mate”.
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Finalmente, los pasajeros llegaron a destino, pero con un ida y vuelta que difícilmente quede en el aire.
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