Tiene 85 años y dio sus primeros pasos como modelo en el emprendimiento de su nieta: “Me devolvió la sonrisa”

Florencia Shatal tiene 25 años y diseña ropa junto a su hermana. Un día invitó a su abuela, Celia Skel, a pasar la tarde en su local en el barrio de Flores, la motivó a probarse algunos conjuntos y el resultado se hizo viral. La dupla charló con Infobae y habló del mensaje detrás del fenómeno que inspiró la flamante modelo

Todo fue gracias al vínculo con su nieta, y una vez que empezó a mostrar los outfits en las redes, llegaron las repercusiones (Video: Instagram @indigodenimok)

Celia Skel nunca se imaginó que sería modelo a los 85 años, pero fue gracias a su nieta, Florencia Shatal, de 25, que la idea se hizo posible. La joven tomó las riendas de un emprendimiento familiar de la industria textil, y junto con su hermana diseñan las prendas que luego exponen en su local, en el barrio porteño de Flores. Un día invitó a su abuela a probarse algunos conjuntos, y resultó un camino de ida. Hicieron una producción de fotos improvisada, subieron algunos videos a TikTok, y de pronto arrasaron con más de 300.000 reproducciones. La sonrisa de Celia y su carismática personalidad fueron furor, y muchos la aplaudieron por el mensaje que transmitió, centrado en que para la ropa no hay edad. En diálogo con Infobae, las protagonistas cuentan el detrás de escena, el vínculo especial que las une y las similitudes que comparten.

La dupla transmite cariño desde las primeros minutos de la conversación: Florencia toma la mano de Celia, le acaricia la muñeca y juntas narran la aventura que están viviendo desde que empezó el aluvión de comentarios en el mundo virtual. Ternura, orgullo y admiración son algunas de las palabras que definen su relación. “La marca está hace un montón, fue pasando una generación en generación; la arrancó mi abuelo, después la siguió mi papá y ahora estamos mi hermana y yo”, detalla la emprendedora.

A pura sonrisa, luce uno de sus looks preferidos: algunos días incluso atiende a los clientes en el local (Fotos: Instagram @indigodenimok)

Celia tiene nueve nietos, y Florencia es la mayor de las cinco mujeres. “Ahora también tengo un bisnieto muy chiquito, que cumplió un mes hace poco”, comenta la flamante modelo. Durante gran parte de su vida fue ama de casa, y confiesa que nunca estuvo entre sus pensamientos dedicarse al mundo de la moda. “Siempre me gustó estar bien vestida, pero no exagerada, porque cuando yo era joven se usaban cosas muy llamativas; y yo iba mucho a bailar, y cada vez que iba me ponía ropa diferente, me gustaba cambiar de atuendo, dentro de lo que a mí me gustara”, explica. Aclara que ella misma confeccionaba los conjuntos durante la semana, para los fines de semana lucir algo nuevo y único.

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No era como en esta época que está todo listo, había que coserlo”, dice entre risas. Y su nieta acota: “Mi abuela no puede creer que a mí no me gusta salir a bailar, me dice que aproveche, que salga, pero yo prefiero quedarme en mi casa mirando una peli, soy re casera”. Viven a cuatro cuadras de distancia, por lo que se ven casi todos los días, y ambas valoran los consejos que se brindan.

Desde que su nieta Florencia compartió las primeras fotos y videos, a Celia la saludan todos los vecinos de su edificio y hasta la reconocen en la calle (Video: TikTok @indigo.denim)

Florencia está estudiando la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, y sin tapujos revela que es la quinta carrera que emprende. “Me cambié cuatro veces antes de estudiar esto, y no tengo problema en decirlo porque creo que no soy la única que sale de la secundaria y no sabe qué elegir, para muchos es difícil saber qué querés ser, y muchos siguen carreras que no les gustan por conformarse o por no desilusionar al resto, y yo no quiero hacer algo que no me guste toda mi vida, prefiero probar y jugarme por lo que me interesa”, dice con convicción, y asegura que la valentía y la honestidad vinieron impresas en su genética.

“Ella es muy decidida, sabe muy bien lo que quiere, y eso es muy importante para una chica de su edad. Tiene mucha personalidad, y no lo digo porque sea mi nieta, sino porque me gusta eso de ella y todo lo que hace, que estudia, trabaja y piensa en su futuro”, expresa Celia, con el orgullo a flor de piel. Sus miradas cómplices hablan por sí solas, y coinciden en que en este último tiempo se preguntaron muchas veces: “¿Cómo llegamos hasta acá?”, sorprendidas por el crecimiento vertiginoso de las redes sociales.

Descubrir una pasión

Al momento de la entrevista, Celia lleva puesto uno de los outfits que armó, y pregunta: “¿Querés que te lo muestre a ver qué te parece?”, tal como hace en los videos que suben a Instagram y TikTok. Lo luce a pura soltura: un pantalón crema con varios cierres, una remera manga corta con un estampado en el frente, y zapatillas blancas para coronar el look. “Esto es gracias a Flor, porque la ropa es hermosa, no sé si una mujer de mi edad se la pondría, capaz que lo pensaría, pero yo lo veo muy sencillito, y cada uno tiene que usar lo que le guste”, sentencia.

"Al principio no sabía cómo se hace para caminar y mostrar un conjunto, pero ahora ya estoy canchera", dice entre risas la modelo de 85 años

Hace un año perdió a su marido, su compañero durante 55 años, y su nieta cuenta que el duelo fue muy difícil para toda la familia. “No tenía ganas de salir a ningún lado, y yo quería que viniera al local para que se distrajera un rato; hacía mucho que no venía, y justo cuando vino le dije que se probara algunas cosas nuevas que habían entrado, y se convirtió en un ritual para las dos”, asegura Florencia.

“Me podría haber dejado estar, quedarme deprimida en mi casa, pero mi nieta se dio cuenta de lo que me estaba pasando, enseguida vino a buscarme, se preocupó, y esto se convirtió en mi felicidad, me devolvió la sonrisa”, expresa la abuela. Hace tan solo dos años que inauguraron el local en Flores con venta al público, porque antes tenían únicamente la fábrica en Once. Todo se dio para que el lugar perfecto estuviera cerca de la casa de ambas, y estar más unidas que nunca.

“Algunos vienen a comprar y me dicen ‘quiero la misma remera que usó Celia’, o también me han escrito señoras que quieren modelar, y mi abuela me pregunta si la voy a reemplazar, pero ella es única e irremplazable”, señala la joven. Con picardía, su abuela enseguida reacciona: ”Por las dudas yo vengo seguido a cuidar mi lugar, porque me está rindiendo esto de ser modelo”. Comenta que se siente “súper cómoda” y “canchera” con la ropa que usa, y que ya venció los miedos iniciales y no le teme a los prejuicios.

En las redes muchos le piden que los adopte como nietos, y en el corazón de Celia, siempre hay lugar para el cariño

Hay personas de mi edad que se prohíben de muchas cosas por temor a la vergüenza, y al comienzo me daba un poco de temor caminar mostrando la ropa, pero ahora ya está, ya le encontré la vuelta y con el empujoncito que me dio mi nieta, me siento re bien”, destaca. Se convirtió en una generadora de contenido, porque ella misma graba algunos videos frente al espejo, y le habla directamente a los seguidores: “Miren chicos el conjunto que me armé, díganme si les gusta, pero díganme la verdad, sino les gusta me cambio y les muestro otro”, suele decir en las filmaciones.

Toda la familia se sorprendió cuando la vio tan desenvuelta, y en cuestión de horas recibió mensajes hasta de sus vecinos. “No me veían capaz de modelar a esta edad, y en mi edificio soy realmente famosa, me decían en el grupo de WhatsApp: ‘Qué bien que saliste’, ‘¿cómo te animaste?, ‘estás hermosa’, y que me digan esas cosas es lindo, ahora soy la abuela que modela”, revela con asombro y alegría. Sus amigas también le decían cómo había hecho para tomar la iniciativa, y algunas incluso se animaron a seguir sus pasos y lucieron algunos diseños.

Junto a una amiga que siguió sus pasos y modeló otro de los looks

Agradece tener salud para poder disfrutar de esta experiencia, que define como un “mimo” por la ola de amor que recibió. “Siempre trato de estar bien, primero para no molestar y después para poder hacer esto, porque hace una semana me operé el cataratas y estuve menos de una semana en casa; ya extrañaba salir y venir a ver a mi nieta, esto me distrae y me hace bien”, celebra.

Florencia se siente afortunada de tenerla como abuela. “Ella es lo máximo, está siempre atenta, siempre preocupándose, me llama todos los días y yo a ella también; tenemos re linda relación, le puedo contar todo, cualquier cosa, no tenemos filtros y me da re buenos consejos”, expresa. Una vez más, Celia redobla la apuesta y asegura que incluso cuando no le cuenta qué la aqueja, lo percibe y termina confesándose. “Es muy pegada a mí, no tengo tanta charla con el padre, o sea mi hijo, que con ella”, dice entre risas.

Sin querer, Celia se convirtió en abanderada de un mensaje que rompe con prejuicios: "No importa la edad ni para modelar ni para la ropa que uses" (Fotos: Instagram @indigodenimok)

Por momentos se siente reflejada en su nieta, le recuerda sus propios 20, con la personalidad frontal que la caracterizaba desde ese entonces. “Es muy parecida a mí, yo también tenía esa seguridad, sumado a un poco de rebeldía para hacer lo que quería, y era muy rápida para contestar, igual que ella”, describe. El tiempo que pasa en su casa lo destina a cocinar, tanto dulce como salado, y pone todo en el freezer para dejar todo listo para cuando llegan sus hijos y nietos. “Ahora que soy modelo mi agenda está más ocupada porque mi nieta me llama, me agenda las entrevistas, y ahora no estoy tan libre, pero me encanta si mi experiencia puede ayudar a otras mujeres a darse cuenta de que no es cierto que cumplís cierta edad y ya no podés hacer ciertas cosas”, concluye entusiasmada y sonriente.

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