"La Makinola" tiene una cuenta en redes, en su luneta se lee la frase "de Argentina al mundo" y lleva las banderas de los países visitados

Dar un giro. Romper con la rutina diaria, las estructuras de lo estable para salir de viaje, pero un viaje que sea un estilo de vida y se extienda todo lo posible. Que sea en auto descubriendo los paisajes del mundo, y si es un Falcon argentino de 1981, mejor.

“El camino de los sueños empieza con el primer paso”, dicen desde Palma de Mallorca, Juan Marchetti (42) y Marina Mango (29), ahora con un bebé en camino. Hace dos años renunciaron a todo -él a su trabajo como camarero, ella analista contable de una empresa de tecnología- para dedicarse nada más que a viajar.

Lo hacen arriba de su auto clásico argentino. Salieron de Mar del Plata y desde que empezaron su travesía ya visitaron 14 países: “Nuestro cuentakilómetros no funciona, pero según Google Maps ya superamos los 25.000”, confiesa esta pareja que está cumpliendo su sueño.

Es celeste con franja blanca
Es celeste con franja blanca

El mayor logro fue cruzar en barco “La Makinola”, nombre del auto que significa la máquina de los sueños. "Es un auto que llama mucho la atención, no es algo común verlo circular por las rutas. Como tenemos un cartel pegado con nuestra cuenta (@makinolaporelmundo) la gente nos contacta para conocerlo”.

No es para menos, un 10 de septiembre de 1991 el mítico Falcón se despedía de la línea de montaje de Ford Argentina. Y 28 años después es una rareza verlo circular. "Se lo compramos en 2017 a un grupo de chicos de Tigre, zona norte de Buenos Aires, lo tenía para un proyecto personal que no les salió. Iba ir a un desarmadero. Apenas lo vi me enamoré. Lo pagué 62.000 pesos”.

El modelo mantiene sus piezas originales, los asientos son de cuero negro, tiene calefacción pero no aire acondicionado, sí dos ventiletes, que cumplen la función de airear el interior del coche. A simple vista se distingue su origen argentino: “Es celeste con la franja blanca que lo atraviesa y el sol en el capot”.

-¿Por qué eligieron un Falcon?

-Heredé de mi padre el espíritu fierrero de turismo carretera. El primer trayecto que hice fue manejar hasta las termas de Río Hondo, al encuentro anual de fanáticos de Ford. Descubrí algo increíble, toda una cultura desconocida. Salí de mi casa con 16 mil pesos, no volví nunca más.

El auto por dentro
El auto por dentro

-¿Así empezó este sueño?

-Cargué una carpa, bolsa de dormir y ropa. Empecé solo recorriendo todo el noroeste argentino, después Bolivia, Perú hasta Ecuador. Eso se extendió por tres meses. La plata que me había llevado me alcanzó justo.

Unos meses más tarde se sumó Marina: “Llegó cuando estaba en Panamá. Juntamos dinero para cruzar La Makinola en barco, pagamos 10 mil dólares por esa logística”, recuerda Juan.

-¿Qué hicieron en Centroamérica?

-Seguimos recorriendo, conociendo gente alucinante. Tiene destinos increíbles pero pasamos por lugares peligrosos como Nicaragua, donde se gestaba los levantamientos sociopolíticos, Honduras y Belice. Allí la vida es más barata por lo que no precisábamos trabajar, solo viajar. México nos enamoró.

En Zacatecas, México
En Zacatecas, México

-¿Ustedes planifican las rutas?

-No tenemos un itinerario de viaje, jamás lo hicimos, dejamos que el camino nos sorprenda. El objetivo es claro, descubrir lugares y gente.

-¿Cómo financian este estilo de vida?

-Trabajando localmente de lo que sea. La Makinola tiene mucha popularidad, es toda una atracción, participamos de eventos de autos clásicos, inclusive fuimos a la fábrica original de Ford, en Detroit. Empezamos a hacer productos de merchandising, llaveros, gorras y stickers, los vendemos y seguimos viaje. Ahora con las redes nos compran hasta online. El boca en boca hizo que nos inviten y ofrezcan alojamiento gratuito.

-¿Cuánto gastan en promedio?

-No lo calculamos. Lo disfrutamos y vivimos.

-¿Cómo se traslada el auto de país en país?

-Es simple, es necesario tener la documentación de vehículo al día, sumado a los pasaportes y las visas, para poder atravesar la aduana en los puestos en los cruces de frontera.

Cruce fronterizo de El Salvador
Cruce fronterizo de El Salvador

En 2019 llegaron a Estados Unidos, por El Paso, Texas, otra parte de la gran aventura en pareja. “Lo primero que conocimos fue Las Vegas, hicimos la famosa ruta 66. Seguimos hasta la Costa Atlántica. Es un gran destino que combina la belleza de sus paisajes naturales con el desarrollo de sus ciudades grandes".

Una vez conquistado el contiene americano, se animaron a más: Europa. “Estamos desde el 11 de noviembre, en Palma de Mallorca. La Makinola tardó 15 días en el viaje de barco, salió desde Nueva York. Nos vamos a quedar un tiempo en esta bella isla. La idea es que el bebé nazca en Italia”.

La Makinola participó de diversas exposiciones de coleccionistas de autos por el mundo
La Makinola participó de diversas exposiciones de coleccionistas de autos por el mundo "SEMA Show", en los Estados Unidos como el más relevante

-¿Cómo es vivir viajando en auto?

-Una elección de vida. Tiene un plus distinto a la de un motorhome, por ejemplo, más cuando manejás un clásico. La Makinola nos abrió puertas, no es común ver un modelo con estas características así por las rutas. La gente no para de sorprenderse. Inclusive nos mandan fotos nuestras por los caminos.

En Las Vegas
En Las Vegas
Ruta 66, Estados Unidos
Ruta 66, Estados Unidos

-¿Nunca se les rompió?

-Anda mejor que uno nuevo. No le hacemos nada. Todo a nafta. Muchos pensaron que íbamos a volver al mes... y acá estamos dando vueltas por el mundo.

-¿Qué es lo que buscan con esta experiencia?

-Mostrarle al mundo una filosofía de vida diferente. Ambos creímos en el sueño que teníamos, es cuestión de dar el primer paso. Salir con un coche argentino, fabricado en la Argentina y poder mostrarlo con orgullo no tiene precio.

(Si tenés una historia de vida para compartir, podés escribirme @camilahotano o cotano@infobae.com )

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