La policía secuestró más de 500 bombas de estruendo y 300 botellas de alcohol en los festejos de los alumnos de 4° año de los colegios de Rosario.
A pesar del operativo de seguridad, unos 20 jóvenes resultaron heridos por mal uso de la pirotecnia.
El importante despliegue de efectivos, que incluyó 100 policías y 80 agentes municipales, fue para evitar que se repitan los enfrentamientos entre colegios y los daños al predio del Monumento a la Bandera, escenario tradicional de "la bajada".
"Desde la noche del jueves hasta la tarde del viernes fue un festejo ordenado y controlado en el que participaron más de 6.000 jóvenes", indicaron fuentes policiales al diario La Capital.
El viernes de la semana que viene se va a poner en práctica un operativo similar, ya que van a realizar el banderazo de fin de curso los alumnos de quinto año.