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5 estrategias para reducir el bruxismo durante la noche

Rechinar los dientes durante el sueño puede generar fracturas, desgastes y dolores. El ajuste de hábitos puede ayudar a limitar el impacto de este hábito involuntario

El bruxismo es el hábito involuntario de apretar los dientes que provoca rigidez mandibular, dolores faciales y cefaleas al despertar (Imagen Ilustrativa Infobae)

El bruxismo, el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes, suele pasar inadvertido porque con frecuencia aparece durante el sueño. Sin embargo, puede dejar señales concretas al despertar, como rigidez en los músculos de la mandíbula, dolor facial, cefaleas, sensibilidad dental o molestias similares a un dolor de oído.

Las causas no siempre son únicas ni fáciles de identificar. El estrés, la ansiedad, ciertos trastornos del sueño, el consumo de cafeína, alcohol o tabaco y algunos medicamentos pueden estar asociados con esta actividad repetitiva de los músculos masticatorios. Hasta el 10% de los adultos y el 40% de los niños podrían apretar o rechinar los dientes mientras duermen, de acuerdo con datos de la Cleveland Clinic.

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El impacto depende de la fuerza, frecuencia y persistencia del hábito. Johns Hopkins Medicine indica que una persona puede apretar los dientes con una fuerza de hasta 113 kilogramos durante el sueño. Por ese motivo, el diagnóstico odontológico resulta central: permite detectar el desgaste dental y descartar o identificar afecciones vinculadas, como trastornos temporomandibulares o apnea del sueño.

Cinco estrategias para reducir el rechinamiento nocturno

La primera medida consiste en consultar con un odontólogo. Karyn Kahn, odontóloga de Cleveland Clinic, afirmó que un examen clínico permite determinar el origen de los síntomas y definir el abordaje adecuado.

Mayo Clinic coincide en que las revisiones odontológicas periódicas ayudan a detectar cambios en los dientes, la mandíbula y las mejillas que pueden revelar la presencia de bruxismo.

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Las personas afectadas por esta condición pueden ejercer una fuerza de hasta 113 kilogramos sobre la dentadura durante la noche (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una de las estrategias más utilizadas es una férula de descarga o protector bucal personalizado. Kahn indicó en la entidad sanitaria que un dispositivo bien confeccionado protege las piezas dentales frente al desgaste y las fracturas, además de disminuir la tensión muscular y la presión sobre las articulaciones.

La especialista recomendó dispositivos de resina rígida ajustados por un profesional, ya que se adaptan a la mordida de cada persona. Mayo Clinic aclaró que estas férulas mantienen separados los dientes superiores e inferiores, por lo que reducen el daño provocado por el contacto repetido, aunque no necesariamente eliminan el hábito.

La segunda estrategia se concentra en el manejo del estrés. Kahn señala que, cuando se vuelve crónico, puede mantener al sistema nervioso central en estado de alerta durante la noche.

Entre las prácticas mencionadas se encuentran la meditación, la escritura personal, los ejercicios de respiración y la terapia psicológica. El yoga y la actividad física también son alternativas de relajación que pueden formar parte del abordaje cuando el estrés o la ansiedad están relacionados con el rechinamiento.

En tercer lugar, las fuentes consultadas recomiendan revisar el consumo de sustancias estimulantes. Kahn explicó que la cafeína, el alcohol y la nicotina pueden afectar el sistema nervioso central. Por ello, Cleveland Clinic plantea reducirlas o evitarlas, especialmente cerca de la hora de dormir.

La cuarta estrategia es establecer una rutina de descanso que favorezca la relajación antes de acostarse. Cleveland Clinic sugiere evitar las pantallas durante, al menos, una hora previa al sueño, optar por música tranquila, aplicar una compresa tibia sobre la mandíbula o tomar una ducha caliente. También recomienda evitar comidas copiosas y estimulantes cerca de la noche.

Johns Hopkins Medicine señala que mantener horarios regulares para acostarse y levantarse, evitar las siestas y no utilizar dispositivos electrónicos en la cama forman parte de una higiene del sueño que puede ayudar a mejorar el descanso.

El desgaste continuo del esmalte deja expuesta la dentina y puede provocar fracturas dentales o dolor al abrir la boca (Imagen Ilustrativa Infobae)

La quinta medida es revisar la postura durante el sueño. Según Kahn, dormir boca abajo puede desalinear la mandíbula y aumentar la presión sobre la articulación temporomandibular.

En ese sentido, la odontóloga aconsejó dormir boca arriba o de lado, con la cabeza alineada con la columna y una almohada que brinde soporte al cuello. También señaló que apoyar la cabeza en la mano o el puño puede sumar presión sobre la mandíbula durante la noche.

Cuáles son los daños del bruxismo

El efecto más visible a largo plazo es el deterioro progresivo de los dientes. Mayo Clinic informa que el odontólogo puede observar piezas dentales aplanadas, rotas, faltantes o con otros cambios derivados del desgaste. Johns Hopkins Medicine advierte que la erosión del esmalte deja expuesta la dentina, una capa interna que puede aumentar la sensibilidad frente a la temperatura y la presión.

El esmalte dental es la capa externa y resistente que protege cada pieza. Cuando se desgasta, los dientes quedan más expuestos a distintos tipos de daño. Según Cleveland Clinic, el bruxismo puede provocar astillamientos, grietas, movilidad dental e incluso fracturas, situaciones que pueden requerir atención odontológica para evitar lesiones mayores.

Dormir en posición boca arriba o de lado evita la desalineación mandibular y disminuye la presión en la articulación temporomandibular (Imagen Ilustrativa Infobae)

La mandíbula también puede verse afectada. El apretamiento repetido genera tensión en los músculos faciales y masticatorios, lo que puede ocasionar dolor al despertar, limitación para abrir la boca, chasquidos o bloqueo mandibular. Johns Hopkins Medicine relaciona el bruxismo sin tratamiento con trastornos de la articulación temporomandibular, la unión que conecta la mandíbula inferior con el cráneo.

Mayo Clinic indica que algunos casos no requieren tratamiento, especialmente cuando el hábito no causa un daño importante. Sin embargo, si hay dolor persistente, cefaleas, desgaste dental o síntomas que interfieren con la masticación, el profesional puede evaluar medidas odontológicas, terapias para controlar el estrés o estudios del sueño.

Cuando existe sospecha de apnea del sueño u otro trastorno nocturno, la institución señala que puede ser necesaria la evaluación de un especialista en medicina del sueño.

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