El Gobierno porteño y la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires firmaron un convenio específico para poner en marcha el Hospital Escuela de esa unidad académica, con la participación de la Fundación 1821, integrada por ex alumnos. La iniciativa apunta a ampliar y fortalecer la atención psicológica en la Ciudad.
La obra abarcará una intervención total de 1.360 m² y se realizará mediante licitación pública. La finalización está prevista para diciembre de 2026, y el hospital entrará en pleno funcionamiento una vez concluidos los trabajos.
El establecimiento funcionará en Hidalgo 1067, en el barrio de Caballito. Allí se integrarán en un mismo espacio la formación académica, la asistencia clínica y la investigación aplicada.
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El convenio fue suscripto en el marco de una estrategia del Gobierno porteño para ampliar y fortalecer la atención psicológica en la ciudad. La articulación involucra al Gobierno de la Ciudad, a la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires y a la Fundación 1821.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a través del Ministerio de Desarrollo Humano, tendrá a su cargo la ejecución de las obras de refacción y puesta en valor del edificio. La intervención comprende la adecuación integral del inmueble para su funcionamiento hospitalario.
La Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires aportará la estructura edilicia y su capital académico, profesional y científico para la puesta en funcionamiento pleno del Hospital Escuela, formalizado en 2024.
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El espacio estará orientado a prácticas profesionales supervisadas de grado y posgrado e integrará todas las especialidades de la disciplina. También promoverá la investigación clínica, las actividades de extensión y el fortalecimiento de la calidad de la formación universitaria.
El proyecto prevé que los futuros profesionales accedan a un entorno de aprendizaje vinculado con las necesidades sociales contemporáneas. A la vez, la Facultad brindará asistencia especializada a personas derivadas de programas del Gobierno de la Ciudad, con foco en poblaciones en situación de vulnerabilidad social.
Ese esquema busca responder de manera directa a una necesidad concreta: el Hospital Escuela atenderá a porteños derivados por programas públicos y sumará capacidad asistencial al sistema de salud mental con una estructura que combinará atención, docencia e investigación en un mismo dispositivo.
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Los datos oficiales
La decisión de poner en funcionamiento el hospital se inscribe en un contexto de empeoramiento de los indicadores de salud mental. Según datos del Observatorio del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, en la Ciudad tres de cada 10 personas presentan síntomas de depresión o ansiedad.
La situación, de acuerdo con el mismo observatorio, es especialmente crítica entre niños, niñas y adolescentes. En 2025 se registró más de una internación diaria por riesgo suicida, y el 55% de los casos correspondió a menores de 15 años.
Esos indicadores locales se alinean con una tendencia nacional y global que vuelve imprescindible la creación de dispositivos especializados, accesibles y sostenibles. En ese marco, la articulación con una institución académica de referencia busca incorporar recursos humanos altamente calificados y conocimiento científico aplicado a la red pública.
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A esa dificultad se suma una barrera de acceso. Según el Observatorio de Psicología Social Aplicada, de la Facultad de Psicología, más del 55% de los argentinos que dicen necesitar tratamiento psicológico no logran acceder a él por problemas socioeconómicos.
La Fundación 1821 se comprometió a colaborar con la Facultad en la creación de un centro de datos en salud mental. Ese centro permitirá sistematizar información clínica, validar estadísticas y generar evidencia para el diseño y la mejora continua de políticas públicas. El proyecto, indicaron, se presenta como una articulación entre Estado, Universidad y sociedad civil para ampliar el acceso, reducir riesgos y responder a una de las principales demandas sanitarias. Asimismo, busca fortalecer el sistema de salud mental, jerarquizar la formación académica y convertir el conocimiento en un servicio concreto para la comunidad.