Un experto detalló cuáles son los 8 hábitos cotidianos que pueden ayudar a proteger la audición y reducir el riesgo de tinnitus

La exposición constante al ruido urbano, el uso intensivo de dispositivos electrónicos y ciertas prácticas frecuentes pueden afectar el funcionamiento de la percepción sonora. Un informe publicado por The Telegraph, reunió distintas recomendaciones orientadas al cuidado del oído y al bienestar cognitivo

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La Organización Mundial de la Salud estima que para 2050 alrededor de 2.500 millones de personas podrían convivir con algún grado de pérdida auditiva (Imagen Ilustrativa Infobae)

El deterioro de la audición suele avanzar de manera silenciosa. Muchas personas tardan años en advertir que necesitan subir el volumen del televisor, pedir que les repitan una frase o esforzarse para seguir una conversación en ambientes concurridos.

Según cifras citadas por el audiólogo Vincent Howard en una entrevista con The Telegraph, alrededor de 18 millones de adultos en el Reino Unido conviven con problemas auditivos o tinnitus, una cifra equivalente a uno de cada tres habitantes.

El especialista explicó que la pérdida auditiva no solo afecta la comunicación diaria. También puede influir en la concentración, la salud mental y el rendimiento cognitivo. En el informe publicado por el medio británico, detalló ocho hábitos orientados a proteger la audición.

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1. Evitar la exposición prolongada al ruido

Uno de los principales consejos del especialista consiste en reducir el tiempo de exposición a ambientes ruidosos. El audiólogo advirtió que no solo los recitales o las discotecas representan un riesgo para el oído interno. El tránsito urbano, las herramientas eléctricas y algunos electrodomésticos también pueden alcanzar niveles perjudiciales.

La exposición continua a ruidos superiores a 85 decibeles puede causar daños irreversibles en las células del oído interno (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según explicó, sonidos superiores a los 85 decibeles, como los producidos por taladros o sirenas de ambulancia, pueden dañar las células ciliadas del oído interno, encargadas de transformar las ondas sonoras en señales eléctricas para el cerebro. El problema radica en que esas células no se regeneran.

2. No usar bastoncillos de algodón

La acumulación de cerumen figura entre las causas reversibles más frecuentes de dificultad auditiva. El experto remarcó que la cera cumple una función protectora al atrapar bacterias y partículas externas, aunque un exceso puede generar audición amortiguada, tinnitus e incluso mareos.

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Recomendó evitar los hisopos de algodón porque pueden empujar la cera hacia zonas más profundas del conducto auditivo. “Es como meter una bala de cañón en un cañón; simplemente empujas la cera más adentro”, afirmó.

El uso de bastoncillos de algodón empuja la cera hacia lo profundo del conducto auditivo, aumentando el riesgo de obstrucción y pérdida auditiva (Imagen Ilustrativa Infobae)

La microsucción realizada por profesionales especializados representa uno de los métodos más eficaces para remover obstrucciones, según destacó Howard.

3. Controlar el volumen de los auriculares

El uso prolongado de auriculares a un volumen elevado constituye otro factor de riesgo frecuente. Algunos dispositivos alcanzan niveles de hasta 120 decibeles, comparables al sonido de un recital. Para reducir el daño, el audiólogo recomendó aplicar la regla “60/60”: utilizar un máximo del 60% del volumen durante no más de 60 minutos seguidos.

También indicó que los auriculares con cancelación de ruido pueden disminuir la necesidad de subir el volumen en ambientes ruidosos. Además, señaló que los modelos supraaurales suelen resultar menos agresivos para el oído que los intrauriculares.

4. Hacer ejercicio físico regularmente

La actividad física también aparece vinculada al cuidado auditivo. Explicó que el ejercicio mejora la circulación sanguínea en los pequeños vasos que irrigan el oído interno, lo que favorece el aporte de oxígeno a las células responsables de la audición.

El ejercicio regular mejora la circulación en el oído interno y contribuye a la prevención de síntomas como el tinnitus (Imagen Ilustrativa Infobae)

Caminar, nadar, practicar yoga o realizar jardinería integran las actividades mencionadas por el especialista. Incluso citó investigaciones publicadas en el International Tinnitus Journal que asociaron 12 semanas de yoga con una reducción de la gravedad del tinnitus en personas con síntomas crónicos.

5. Mantener una alimentación equilibrada

La alimentación también puede influir sobre la salud auditiva. Howard sostuvo que enfermedades como la hipertensión y la diabetes afectan el flujo sanguíneo hacia el oído interno. Por ese motivo recomendó una dieta basada en verduras, frutas, cereales integrales y pescado, con menor presencia de alimentos ultraprocesados, azúcar y alcohol.

El especialista destacó especialmente el aporte de nutrientes como el potasio, magnesio, zinc y los ácidos grasos omega-3 presentes en pescados grasos.

6. Estimular el cerebro para escuchar mejor

El audiólogo diferenció la acción de oír de la capacidad de escuchar activamente. Según explicó, el cerebro puede entrenarse para procesar sonidos de manera más eficiente.

Estimular el cerebro con ejercicios auditivos y mantener relaciones sociales fortalece la capacidad de escuchar y procesar sonidos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre las actividades sugeridas incluyó escuchar podcasts a mayor velocidad, identificar instrumentos en piezas musicales y leer en voz alta. También recomendó sostener vínculos sociales activos, ya que la conversación y la interacción estimulan el procesamiento auditivo.

7. Usar protección auditiva en lugares ruidosos

Howard señaló que muchos cuadros de daño auditivo podrían evitarse mediante el uso de tapones para los oídos. Bares, partidos de fútbol, trayectos urbanos y trabajos de bricolaje integran algunos de los contextos donde recomendó utilizar protección auditiva.

El audiólogo explicó que los modelos actuales incorporan filtros acústicos capaces de reducir el ruido sin impedir escuchar conversaciones o música con claridad. También indicó que los protectores personalizados ofrecen un ajuste más preciso y una mejor protección.

8. Realizar controles auditivos periódicos

El último hábito recomendado consiste en realizar revisiones auditivas de forma regular. Advirtió que muchas personas consultan recién cuando la pérdida auditiva ya afecta su vida cotidiana.

Realizar controles auditivos periódicos permite detectar a tiempo problemas de audición y acceder a soluciones como audífonos recargables y conectados (Imagen Ilustrativa Infobae)

También señaló que los audífonos actuales son más discretos y avanzados que en décadas anteriores, con funciones recargables y conectividad para llamadas y música. Detectar tempranamente los problemas auditivos puede ayudar a ralentizar su progresión y mejorar la capacidad del cerebro para procesar sonidos cotidianos.