El desafío de los 50 saltos se ha consolidado como una tendencia viral en TikTok, atrayendo a quienes buscan incorporar una rutina breve de ejercicio matutino con la promesa de beneficios físicos y mentales en corto plazo. Según The Guardian, el reto suma miles de publicaciones que promueven la idea de mejoras perceptibles tras solo un mes de práctica.
La dinámica consiste en realizar cincuenta saltos al despertar, durante 30 días consecutivos, sin reglas estrictas sobre la técnica: algunos flexionan suavemente las rodillas, otros mantienen los brazos a los lados o cruzados sobre el pecho, y el espacio requerido es mínimo. Esta accesibilidad, que no exige equipamiento ni preparación previa, ha impulsado su popularidad.
Quienes participan aseguran experimentar mejoras como mejor circulación sanguínea, incremento de la densidad mineral ósea, mayor estado de ánimo, eficacia en el drenaje linfático y un aspecto más saludable de la piel. Según The Guardian, quienes siguen la tendencia destacan el efecto revitalizante y la sensación de mayor energía desde primeras horas del día.
Los especialistas referenciados avalan algunos de estos beneficios. Eloise Skinner, instructora de fitness y psicoterapeuta, subraya los efectos positivos sobre la fuerza de las piernas, el compromiso del core y la movilidad articular, siempre que se mantenga una alineación adecuada. Destaca, además, que un movimiento de alta energía y regularidad puede favorecer la función metabólica.
José Guevara, instructor de fitness conocido como “Shredded Dad”, explica que “saltar suavemente activa la circulación y ayuda a calentar músculos y tejidos que pueden sentirse rígidos tras dormir”. Añade que muchas personas reportan sentirse más despiertas y con más energía después de completar la serie.
En relación con la densidad mineral ósea, Guevara señala que el salto genera un impacto que estimula la formación ósea, especialmente en caderas y piernas. The Guardian cita un estudio científico donde seis meses de entrenamiento con saltos logran un incremento del 1,26% en la densidad mineral ósea de la cadera. Este avance, aunque modesto, puede ser relevante para grupos con mayor riesgo de pérdida ósea, como las mujeres de edad avanzada.
En cuanto a la piel y el drenaje linfático, Lannay Dale-Tooze, entrenadora personal citada por el medio, señala que, aunque la evidencia sobre los saltos es limitada, el ejercicio regular favorece el flujo linfático y puede aliviar la pesadez. Añade que los saltos de bajo impacto son una forma sencilla de activar el cuerpo y estimular la circulación al comenzar el día.
Estos beneficios, sin embargo, requieren precaución. Aisling Freir, especialista en salud de la mujer y fisioterapeuta del piso pélvico, advierte —según lo recopilado por el medio— que los saltos aplican fuerzas de impacto tanto sobre los huesos como sobre el piso pélvico. En algunas personas, esto puede provocar síntomas como pérdida de orina o sensación de presión en la zona.
Otras advertencias se refieren al riesgo de lesiones si los saltos se realizan en superficies duras, sin alineación adecuada o sin calentamiento previo. Saltar sobre baldosas o pisos de madera sin protección incrementa el impacto en las articulaciones y puede causar molestias en tobillos, rodillas o caderas, especialmente en personas con antecedentes articulares o sin experiencia en ejercicios de impacto.
En ese sentido, The Guardian recomienda usar calzado deportivo y preferir superficies más blandas, como alfombras finas o tapetes de ejercicio, para reducir estos riesgos.
Además de los riesgos físicos inmediatos, destaca que la monotonía de repetir el mismo movimiento cada día puede conducir al aburrimiento y la pérdida de motivación. La ausencia de nuevos estímulos y la repetición constante pueden hacer que quienes comienzan con entusiasmo abandonen la rutina antes de completar el mes propuesto.
Las voces consultadas por el medio coinciden en que retos como este pueden funcionar como una puerta de entrada a la actividad física, pero no sustituyen una rutina integral de ejercicio. Saltar cincuenta veces al día es una alternativa sencilla; lo esencial es incorporar movimiento constante en la vida diaria y adaptarlo a las propias necesidades e intereses.
Practicar de forma regular cualquier actividad física, incluso durante pocos minutos, puede favorecer la salud cardiorrespiratoria y el bienestar, especialmente en quienes disponen de poco tiempo para ejercitarse.