El cuerpo acumula, con el paso del tiempo, células que dejan de dividirse y pierden su función. Estas células, llamadas células zombi o senescentes, permanecen activas y liberan sustancias inflamatorias. El proceso contribuye al envejecimiento y al desarrollo de enfermedades crónicas. El fenómeno afecta órganos claves, como el corazón, el hígado y el cerebro, y puede iniciar desde edades tempranas.
Las células senescentes alteran su entorno inmediato y desencadenan una reacción en cadena en los tejidos cercanos. Su permanencia provoca acumulación de residuos, presión sobre los órganos y riesgo de enfermedades asociadas al envejecimiento.
Según un estudio de la Mayo Clinic, la eliminación de células zombi en modelos animales previno efectos negativos relacionados con el deterioro celular.
De acuerdo con investigaciones publicadas en la revista Pharmaceuticals y en Current Microbiology, aún no existen medicamentos aprobados para eliminar estas células en humanos. Sin embargo, ensayos clínicos en marcha exploran posibles tratamientos. Mientras tanto, expertos coinciden en que ciertos hábitos naturales pueden ayudar a reducir la presencia de células senescentes.
Siete métodos naturales para reducir las células zombi
Un metaanálisis dirigido por investigadores del Centro de Inmunología Molecular y Clínica de la Universidad Chang Gung, identificado en Pharmaceuticals, detalló siete estrategias para disminuir la cantidad de células senescentes: ejercicio regular, alimentación equilibrada, restricción calórica, ayuno intermitente, consumo de fitoquímicos presentes en vegetales y frutas, cuidado del sueño y uso de prebióticos y probióticos.
El ejercicio físico se destaca como uno de los métodos más efectivos para controlar la acumulación de células zombi. Un estudio liderado por la Dra. Norman E. Sharpless en la Universidad de Carolina del Norte, citado en Pharmaceuticals, señaló que las personas activas presentan menos marcadores de envejecimiento en sus linfocitos.
Además, una investigación de la Facultad de Medicina Wake Forest demostró que cinco meses de entrenamiento físico disminuyeron las células senescentes en la grasa de los muslos de mujeres mayores con sobrepeso.
La intensidad del ejercicio y el estado de salud general influyen en los resultados. Los expertos advierten que la actividad física extrema puede generar efectos opuestos, por lo que se recomienda ajustar la rutina a las capacidades individuales y al estado de salud.
Alimentación, restricción calórica y ayuno intermitente
La alimentación influye en la proliferación de células zombi. Consumir alimentos con bajo índice glucémico y evitar frituras o productos con grasas saturadas ayuda a prevenir la inflamación y el envejecimiento celular.
Investigaciones citadas en Pharmaceuticals indican que una dieta alta en proteínas aumenta el riesgo de mortalidad por cáncer en adultos de 50 a 65 años. En personas mayores de 65 años, una dieta rica en proteínas se asocia con menor mortalidad general.
La restricción calórica y el ayuno intermitente son mecanismos analizados para reducir las células senescentes. Según Current Microbiology, estas prácticas activan la autofagia, proceso que elimina desechos y optimiza el sistema inmune.
Un estudio realizado, citado en Pharmaceuticals, observó que el ayuno intermitente durante 30 días, con períodos de 17 a 19 horas diarias, mostró una tendencia a disminuir ciertos marcadores de senescencia en la sangre de hombres sanos.
Fitoquímicos, sueño y salud intestinal
El consumo de fitoquímicos, presentes en frutas y verduras, proporciona compuestos naturales que ayudan a combatir la acumulación de células zombi. Investigaciones publicadas en Pharmaceuticals muestran que estos compuestos activan proteínas protectoras del ADN, inhiben la inflamación y facilitan la eliminación de residuos celulares.
El sueño adecuado resulta fundamental para la reparación celular. Un estudio reciente evidenció que una sola noche de privación parcial del sueño elevó los niveles de sustancias dañinas y señales de daño en el ADN. La falta de descanso aumenta la presencia de células senescentes, lo que acelera el deterioro de órganos.
La salud intestinal también incide en la formación y eliminación de células zombi. Current Microbiology reportó que la suplementación con probióticos mejoró la función del sistema inmune y favoreció la eliminación de células dañadas. En modelos animales, dos semanas de consumo de leche fermentada con probióticos fortalecieron la actividad de las células asesinas naturales.
Perspectivas futuras y ensayos clínicos
La investigación sobre terapias farmacológicas para eliminar células senescentes en humanos continúa. Mayo Clinic informó que algunos fármacos experimentales han mostrado beneficios en ciertos grupos, aunque los resultados varían según la edad y el estado de salud. Por el momento, los siete métodos naturales representan alternativas accesibles y seguras para contribuir al rejuvenecimiento de los órganos y mejorar la calidad de vida.
Los especialistas recuerdan que estas estrategias no sustituyen la consulta médica ni el seguimiento profesional. Adoptar hábitos saludables puede complementar tratamientos clínicos y formar parte de un enfoque integral de bienestar.