Colesterol: lanzan en Argentina un medicamento que revoluciona el tratamiento y además reduce el riesgo cardiovascular

El fármaco es una opción segura y eficaz para quienes tienen intolerancia a las estatinas o no pueden controlar la enfermedad con otros abordajes terapéuticos. Infobae dialogó con dos expertos sobre el impacto en la calidad de vida de los pacientes

Compartir
Compartir articulo
A diferencia de las estatinas, el nuevo medicamento (ácideo bempedoico) se activa solo en el hígado, evitando la toxicidad muscular (Getty)
A diferencia de las estatinas, el nuevo medicamento (ácideo bempedoico) se activa solo en el hígado, evitando la toxicidad muscular (Getty)

El colesterol tiene mala prensa, sin embargo es una sustancia lípida presente en todos los tejidos corporales y es vital para el correcto desarrollo de las funciones del organismo. Entre otras cosas, sirve como materia prima para las membranas celulares y para la síntesis de hormonas.

Solo el 25% del colesterol está relacionado con la dieta y el resto lo produce el propio organismo. Aunque es imprescindible, en cantidades elevadas puede poner en peligro la salud, porque no suele dar síntomas específicos y aumenta el riesgo de patologías cardiovasculares.

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte a nivel global: provocan más muertes que el cáncer, la diabetes y las afecciones respiratorias crónicas. Por eso el colesterol elevado es un problema de salud pública.

Además de los cuidados de estilo de vida y alimentación, el abordaje terapéutico habitual para el control de los niveles de colesterol es el tratamiento farmacológico con estatinas. Sin embargo, la Sociedad Argentina de Lípidos (SAL) señala que el 10% de las personas que toman estatinas son intolerantes al tratamiento y estima que el 30% de pacientes -a pesar del riesgo de eventos vasculares y de las recomendaciones médicas- abandonan la terapia farmacológica para evitar dolores y calambres musculares.

Ahora, un nuevo medicamento destinado a reducir el colesterol sin causar efectos secundarios musculares está disponible en Argentina. Se trata del ácido bempedoico, una opción segura y eficaz para quienes muestran intolerancia a las estatinas o no alcanzan los niveles deseados de control del colesterol, a pesar de otros abordajes terapéuticos.

Estudios demuestran que el ácido bempedoico reduce el riesgo de eventos cardiovasculares en un 13%, además de tener un efecto antiinflamatorio beneficioso (Imagen Ilustrativa Infobae)
Estudios demuestran que el ácido bempedoico reduce el riesgo de eventos cardiovasculares en un 13%, además de tener un efecto antiinflamatorio beneficioso (Imagen Ilustrativa Infobae)

Consultado por Infobae, el doctor Pablo Corral (MP 93559), especialista en medicina interna, lipidólogo, profesor de Farmacología en la Universidad FASTA y presidente de la Sociedad Argentina de Lípidos (SAL) detalló los tratamientos farmacológicos orales habituales para los pacientes con niveles altos de colesterol: “Las estatinas son el tratamiento inicial primordial -con una evidencia de hace 30 años de seguridad y eficacia-, también se utiliza el ezetimibe, un fármaco por vía oral que se administra todos los días, y ahora también contamos con esta tercer alternativa: el ácido bempedoico, que es el fármaco que está disponible en Argentina”.

El tratamiento con ácido bempedoico está destinado tanto a pacientes que ya están bajo tratamiento con estatinas u otros medicamentos reductores del colesterol, como en aquellos que no toleran estas drogas.

En el torrente sanguíneo, el colesterol se transporta a través de las lipoproteínas. Existen dos categorías principales de estas partículas: las lipoproteínas de baja densidad (LDL) y las de alta densidad (HDL). Cuando los niveles de colesterol LDL sobrepasan el límite recomendado pueden depositarse en las paredes de las arterias, dando lugar a lo que se denomina placa aterosclerótica o ateroma y así obstruir el paso de la sangre. Este proceso puede derivar en enfermedades graves como angina de pecho, infartos de miocardio o accidentes cerebrovasculares (ACV).

En ese sentido, cabe destacar que este nuevo medicamento, producido por la farmacéutica nacional Gador, además reduce la incidencia de eventos cardiovasculares, como ataques cardíacos o ACV. Aunque ya está disponible a nivel global, el laboratorio Gador es el primero en producirlo en el país. Los detalles del anuncio se realizaron durante la cumbre de los máximos referentes nacionales e internacionales en medicina cardiovascular, el Congreso de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC 23), que se desarrolla en Buenos Aires desde hoy hasta el sábado.

Los beneficios del nuevo tratamiento

 El colesterol alto se asocia con enfermedades cardiovasculares, la principal causa de muerte global  (Getty)
El colesterol alto se asocia con enfermedades cardiovasculares, la principal causa de muerte global (Getty)

A diferencia de las estatinas tradicionales, este nuevo fármaco es una prodroga que se activa exclusivamente en el hígado, por eso no produce toxicidad muscular. El beneficio del ácido bempedoico radica en que “no tiene activación en el músculo, a diferencia de las estatinas que pueden generar intolerancia muscular hasta en el 10% de los pacientes, con dolores musculares o calambres. En cambio, el ácido bempedoico no genera este efecto adverso”, detalló el doctor Corral.

“Al disminuir los niveles de colesterol LDL, ha demostrado eficacia en la disminución de eventos cardíacos y cerebrales ateroscleróticos, es decir infarto de miocardio e infarto cerebral. Entonces cuando no se alcancen los objetivos de la meta de colesterol LDL -por ejemplo con estatinas- se puede utilizar el ácido bempedoico o se puede combinar junto con las estatinas”, completó el presidente de la Sociedad Argentina de Lípidos.

Además, demostró ácido bempedoico reducir con eficacia el colesterol asociado a lipoproteínas de baja densidad (c-LDL), colesterol total y la proteína C reactiva (PCR), lo que sugiere un posible efecto antiinflamatorio que se suma al beneficio lipídico.

“El ácido bempedoico permite reducciones del colesterol LDL similares a las que obtenemos con algunas dosis de estatinas. Además, puede combinarse con ezetimibe (que es otro fármaco que no produce síntomas musculares y que se puede usar para la intolerancia) y con esta combinación se puede lograr cerca de 40% de reducción del colesterol LDL, lo cual permite acercarse más a los objetivos de colesterol LDL. Por otro lado, comparado con otras alternativas, el ácido bempedoico presenta la ventaja de que su costo es mucho menor”, detalló a Infobae el cardiólogo Augusto Lavalle Cobo (MN 122757), jefe de Cardiología del Sanatorio Otamendi y secretario de la Sociedad Argentina de Lípidos.

No existe un valor "normal" de colesterol LDL para todos; el nivel óptimo varía según el riesgo cardiovascular individual de cada persona
No existe un valor "normal" de colesterol LDL para todos; el nivel óptimo varía según el riesgo cardiovascular individual de cada persona

El nuevo medicamento se administra por vía oral en una única dosis diaria de 180 miligramos y se puede tomar en cualquier momento del día.

Uno de los puntos fuertes del ácido bempedoico es la evidencia científica de que la reducción de colesterol LDL con esta molécula se asocia a menor riesgos de eventos cardiovasculares: “El estudio Clear Outcomes, que incluyó a 14.000 pacientes con intolerancia a las estatinas, la mitad de los cuales recibieron ácido bempedoico y la otra mitad placebo, nos mostró que el uso del fármaco se asoció a una reducción del riesgo de presentar eventos cardiovasculares de un 13%. Para la evaluación se consideró el infarto de miocardio fatal, accidentes cerebrovasculares no fatales, muerte cardiovascular y revascularización coronaria”, resumió el doctor Lavalle Cobo. El estudio evaluó a pacientes que habían tenido un evento cardiovascular previo así como también personas sanas sin antecedentes.

La evidencia también mostró que el uso de ácido bempedoico reduce un marcador inflamatorio, que es la proteína reactiva, “con lo cual también el beneficio cardiovascular podría tener una explicación por este efecto antiinflamatorio”, completó el jefe de Cardiología del Sanatorio Otamendi.

Por todo esto, el doctor Corral se entusiasmó frente a la disponibilidad de un nuevo recurso terapéutico para los pacientes: “Este nuevo medicamento se posiciona como una opción válida, basada en evidencia científica y una alternativa de primera línea para pacientes con intolerancia a estatinas o efectos adversos relacionados con el uso de este fármaco

¿Cómo prevenir el colesterol alto?

El consumo de frutas tiene muchos beneficios para la salud. (IA Infobae)
El consumo de frutas tiene muchos beneficios para la salud. (IA Infobae)

Los expertos coinciden en que la prevención del colesterol empieza con la incorporación de hábitos de vida saludables. “La pirámide del tratamiento comienza con los cambios y el control de las medidas higiénico-dietéticas como no fumar, mantener un peso adecuado, hacer actividad física, evitar ciertos productos y alimentos ultraprocesados, y consumir más cantidad de frutas y verduras”, enumeró el doctor Corral.

A estas recomendaciones, el experto agregó otras medidas claves: intentar disminuir los niveles de estrés, mantener un buen descanso nocturno y evitar la contaminación ambiental, ya que son todos factores que han demostrado mejorar la salud cardiovascular.

El presidente de la Sociedad Argentina de Lípidos señaló que a pesar de la incorporación de todos estos hábitos que disminuyen el riesgo cardiovascular, en algunos casos no se alcanza el objetivo de controlar los niveles colesterol sólo con medidas higiénico-dietéticas porque el riesgo cardiovascular también está asociado a factores individuales de cada paciente, “en esos casos se evalúa la necesidad de comenzar con el tratamiento farmacológico”.

En cuanto al valor óptimo de colesterol LDL de cada persona, el doctor Lavalle Cobo agregó que dentro de las recomendaciones, es importante saber que “no existe un valor de colesterol LDL ´normal´ para toda la población, sino que el nivel o el valor de colesterol óptimo para cada persona está vinculado a su riesgo cardiovascular individual”.