¿Cuántos kilos es posible adelgazar?

Bajar de peso puede tener dos objetivos esenciales: estética o salud. Es importante diferenciar el motivo para establecer metas alcanzables. Cómo podemos “ganarle” a la balanza sin desalentarnos

El Dr Cormillot explica el beneficio para la salud de bajar de peso, pero advierte que no hay que intentar bajar más de lo que realmente podemos.

La pregunta es, ¿cuánto hay que adelgazar para sentirse mejor? Bueno, sentirse mejor puede tener, por un lado la parte sentirse mejor en la parte física o sentirse mejor en la parte estética. Yo le voy a hablar de la parte física.

La parte física, con un cinco por ciento que usted adelgace, estamos hablando de personas que tienen hasta 100 kilos, 110. Cinco por ciento son 5 kilos. Esa persona mejoró muchísimo. Si baja el 10 por ciento, una persona de 100 que baje a 90, ya el funcionamiento de su páncreas, de sus riñones, de su corazón, su presión, se está haciendo verdaderamente un festival de salud.

El gran problema es cuando la persona quiere bajar más de lo que realmente puede, porque ahí es cuando no puede sostener el esfuerzo y vuelve a engordar y a perder lo que había ganado. Y ahí es cuando aparece el desaliento. No hay nada peor que desalentarse en un esfuerzo que uno está haciendo.

Read more!
"Ganarle" a la balanza es posible, solo es necesario establecer metas alcanzables y acciones que podamos mantener en el tiempo / (Getty Images)

La grasa del cuerpo, que tiene la forma que le da el lugar donde está ubicada, es una sustancia adiposa que se puede presentar de múltiples maneras: si está debajo de la piel es como si fuera una segunda capa de la piel. Si está alrededor del corazón para protegerlo, tiene esa forma.

Pero no es lo mismo para la salud que la grasa esté en las caderas o que esté alojada en el vientre. La que está en el vientre es siempre la más complicada y produce más riesgos de desarrollar otras enfermedades.

Cuando una persona dice: “Quiero bajar 2 kilos en una semana”, tiene que hacer un déficit de 15 mil calorías en esa semana, si no, todo el resto que se adelgazó, es líquido. Es muy difícil hacer un déficit de 15 mil calorías cuando una persona lo que consume ronda las 1.800, 2.000, o, a lo sumo, 2.500 calorías por día. Entonces, ¿cómo se logra un déficit de 15 mil calorías? La respuesta es sencilla: es virtualmente imposible.

Con un plan de alimentación equilibrado y con actividad física de moderada a fuerte, uno puede proponerse bajar medio kilo de grasa por semana, es una meta factible. O sea, con un plan de alimentación equilibrado y con actividad física de moderada a fuerte, uno puede proponerse bajar medio kilo de grasa por semana.

Las dietas restrictivas no logran mantenerse en el tiempo y aparece el efecto rebote / (Getty Images)

Pero usted debe saber que para quemar toda esa cantidad como si fuera manteca, porque es una cantidad de energía muy grande la que está almacenada, debe gastarla para eliminarla. Entonces, al proponerse metas inalcanzables muchos pacientes sienten que fracasan, pero el problema está en el principio, en querer alcanzar algo inalcanzable o casi imposible.

Cada gramo de grasa para “quemarse” necesita una disminución de siete calorías en lo que consume esa persona, la cual puede llegar a consumir 500 calorías menos por día o, como mucho,1000 durante un tiempo muy corto. Pero yo le aseguro que 15 mil en una semana, no lo va a lograr. Y esto produce la mayoría de los fracasos en los tratamientos para adelgazar: fijarse una meta irreal, que nunca podrá ser alcanzada.

Para llegar a una dieta ideal, la clave para adelgazar y mantenerse. Es realizar un plan de alimentación equilibrado, establecer un compromiso real con uno mismo y llevarlo a cabo con perseverancia. Si se desea lograr un descenso de peso razonable, de medio kilo por semana, no existen fórmulas fáciles para adelgazar, ni resultados mágicos.

Mi abuela tenía una frase que creo que ya no se dice más, pero posiblemente le va a dar una idea de lo que le estoy comentando. “No conviene dar el paso más largo de lo que le da la pollera”. Quiere decir, no trate de bajar más de lo que puede, porque posiblemente no le va a salir bien.

*El doctor Alberto Cormillot es un reconocido médico argentino especialista en obesidad, educador para la salud, escritor y conferencista. Fundó y dirige la Clínica de Nutrición y Salud que lleva su nombre, Dieta Club, la Fundación ALCO (Anónimos Luchadores Contra la Obesidad) y el Instituto Argentino de Nutrición, desde donde asesora a industrias para la elaboración de productos dietéticos y saludables.

* Realización: Samuel Cejas / Edición: Pedro Kablan / Producción: Dolores Ferrer Novotný

Seguir leyendo:

Read more!

Más Noticias

Entrenar el sueño y hacer ejercicio, la fórmula que mejora el descanso y la salud

En el marco del Día Mundial del Sueño, un estudio mostró que sumar rutinas clave de movimiento y asesoría digital personalizada tuvo un impacto positivo en mujeres de entre 18 y 30 años

El lado oculto de la adrenalina: cómo el cuerpo transforma el estrés en energía inmediata

El organismo despliega recursos invisibles que alteran el ritmo habitual, permiten afrontar desafíos repentinos y descubren conexiones poco exploradas entre sensaciones intensas y cambios fisiológicos inmediatos

Epilepsia: causas, factores de riesgo y opciones terapéuticas de uno de los trastornos neurológicos más frecuentes

Identificar manifestaciones tempranas permite acceder a intervenciones médicas eficaces y reducir eventuales complicaciones, según especialistas de Mayo Clinic. La importancia del seguimiento clínico constante para lograr un control adecuado

Baños calientes después de entrenar: la estrategia sencilla que aumenta la resistencia física

Puede aplicarse en casa sin modificar el kilometraje ni la intensidad del entrenamiento. La clave es la regularidad y la constancia durante cinco semanas consecutivas

El virus del herpes puede acelerar el envejecimiento, pero la vacuna podría prevenir el riesgo de demencia

Diversos estudios demuestran que la reactivación persistente del patógeno, tanto del tipo simple como el zóster, en adultos mayores puede inducir inflamación crónica y daño neuronal, asociados al deterioro cognitivo