Autoridades de Río San Juan, en República Dominicana, desmantelaron un matadero clandestino y decomisaron más de dos toneladas de carne de res y cerdo en descomposición, una intervención ejecutada en el sector El Ranchito de María Trinidad Sánchez que terminó con la destrucción inmediata del producto para evitar riesgos sanitarios a la población, según informó el portal de la Policía Nacional, Dirección Regional Nagua, Provincia María Trinidad Sánchez.
En el lugar fueron halladas alrededor de 90 canastas plásticas con carne picada, vísceras y otras partes de animales almacenadas en condiciones inadecuadas, de acuerdo con la nota policial citada por las autoridades. En la propiedad también se ocuparon armas blancas usadas para el sacrificio y procesamiento de los animales, según las mismas publicaciones.
Técnicos del Ministerio de Salud Pública determinaron que la carne no era apta para consumo humano y ordenaron su destrucción en el vertedero provincial. La medida buscó impedir que esos productos ingresaran a la cadena de consumo en una zona donde, según ambas notas, el estado del material representaba un riesgo sanitario grave.
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El operativo reunió a Policía, Salud Pública y Medio Ambiente
El matadero ilegal fue intervenido y la propiedad fue atribuida a Jeuri V. H. y varios empleados que trabajaban en el lugar fueron detenidos, de acuerdo con el anuncio oficial.
El caso fue remitido a la División de Protección Animal y Antiabigeato para los procedimientos legales correspondientes, en cumplimiento de la Ley 61-23, según retomaron los medios Noticias SIN y De Último Minuto. Esa norma sanciona prácticas que ponen en riesgo la salud pública y el control sanitario de productos de origen animal, de acuerdo con ambas publicaciones.
La intervención incluyó al general Pablo Ortega Brito, director regional de la Policía Nacional en María Trinidad Sánchez; al coronel Rafael Reyes Bautista, comandante del Departamento Operativo I de Cabrera; al coronel de la DICRIM Céspedes Roble; al mayor Manuel Pérez, encargado del Departamento Anticuatreros; y al doctor Marcos Jiménez, director provincial de Salud Pública, junto con representantes de Medio Ambiente y Planeamiento Urbano, según Noticias SIN.
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La carne decomisada incluía res, cerdo, vísceras y partes animales
La respuesta a la pregunta central del caso es concreta: las autoridades desmontaron un centro ilegal de sacrificio y procesamiento animal donde se almacenaba carne en descomposición que, según técnicos de Salud Pública citados por Noticias SIN, no podía ser consumida por personas. El decomiso incluyó carne de res, carne de cerdo, vísceras y otras partes animales.
“Por disposición de las autoridades sanitarias, toda la carne decomisada fue trasladada al vertedero provincial, donde fue destruida e inhumada de manera inmediata para evitar riesgos a la salud pública. Asimismo, recordaron que este tipo de actividades constituye una violación a la Ley 61-23, que establece sanciones para quienes incurran en prácticas que pongan en riesgo la salud pública y el control sanitario de productos de origen animal", cita la alerta.
La Ley General de Salud (42-01) prohíbe la venta, almacenamiento y comercialización de alimentos alterados, contaminados o que representen un riesgo para la salud. La ley establece que las autoridades pueden proceder a la clausura inmediata de establecimientos y la destrucción de la mercancía, como ocurrió en Los Cazabes. Las penas pueden incluir prisión y multas sustanciales basadas en el salario mínimo nacional.
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