El presidente del Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil, Edinho Silva, y el titular del Supremo Tribunal Federal, Luiz Edson Fachin, repudiaron este sábado el discurso de Javier Milei durante su visita a San Pablo, en el que utilizó duros términos para referirse tanto al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva como al juez Alexandre de Moraes, en el acto de lanzamiento de la campaña presidencial de Flávio Bolsonaro.
Silva sostuvo que el discurso de Milei es “inadmisible” y que “no está a la altura del cargo que ocupa”, mientras Fachin calificó como “irrespetuosa” la referencia del argentino a un magistrado de la Corte, a la vez que reafirmó la autonomía del Poder Judicial y deploró expresiones incompatibles con la civilidad entre Estados.
La reacción se produjo después de una jornada en San Pablo que incluyó una condecoración para Milei con la Orden del Ipiranga, en el grado de Gran Cruz, por parte del gobernador Tarcísio de Freitas en el Palacio dos Bandeirantes, antes de que ambos se trasladaran al acto partidario. Luego, Milei fue protagonista del lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro como candidato presidencial del Partido Liberal.
PUBLICIDAD
Silva centró su respuesta en la soberanía institucional brasileña y en el límite que, a su juicio, Milei cruzó durante su discurso. “Brasil es un país democrático y soberano. Nuestra democracia permite el debate de ideas en el que las posturas contradictorias pueden y deben alimentar las discusiones sobre el futuro del país, especialmente en el contexto de una disputa electoral como la que estamos viviendo”, afirmó el dirigente del PT.
Durante su discurso en la Convención Nacional del Partido Liberal en San Pablo, Javier Milei lanzó ataques directos contra Luiz Inácio Lula da Silva, utilizando términos como “ladrón”, “presidiario” y “totalitario” para referirse al mandatario brasileño. Milei sostuvo que “en Brasil hoy tienen el Riesgo Lula y se refleja claramente en el mercado accionario”, y señaló que la amenaza proviene de “alguien que está dispuesto a hacerle frente y convertirse en la voz de esa mayoría silenciosa que ya sufrió abusos”.
“Che, los micrófonos estos, ¿quién los mandó a tocar? ¿El ladrón?“, dijo Milei en un momento en el que había problemas con el sonido del lugar.
PUBLICIDAD
En su intervención, el libertario remarcó: “Confiamos en Flávio Bolsonaro para lograr parar a la basura socialista”. También advirtió que el socialismo es “siempre y en todo lugar el camino al totalitarismo”.
Tras ese planteo, Silva delimitó qué tipo de crítica considera legítima y cuál rechaza cuando proviene de un mandatario extranjero. “Ninguna autoridad pública en Brasil está exenta de críticas, siempre y cuando se realicen de la manera y en el momento adecuados. Sin embargo, es inaceptable que un jefe de Estado extranjero venga a nuestro país y se dirija a sus poderes constituidos de manera irrespetuosa”, declaró.
El detonante fue la intervención de Milei en la convención del PL que oficializó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro. Desde el escenario, el presidente argentino insultó a Moraes al referirse a la imposibilidad de visitar a Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años de prisión en régimen de arresto domiciliario por el intento de golpe de Estado y conspiración, tras perder las elecciones de 2022.
PUBLICIDAD
“La basura calva no me permitió visitar a mi amigo encarcelado injustamente”, sostuvo Milei desde el escenario en el acto del PL en referencia al magistrado y recordó que Lula había recibido a dirigentes extranjeros durante su propia detención.
Silva también vinculó ese episodio con una crítica más amplia sobre el desempeño institucional del mandatario argentino. “No sorprende que el actual presidente de Argentina se comporte de esta manera. Después de todo, ha habido muchas situaciones recientes en las que ha demostrado que no está a la altura del cargo que ostenta”, afirmó.
En el oficialismo brasileño ya existía una línea roja previa a la intervención del presidente argentino: evitar ataques personales contra Lula. En octubre próximo serán las elecciones presidenciales en Brasil. Una encuesta de Genial/Quaest ubicó a Lula con 55% de expectativa de reelección frente al 25% de Flávio Bolsonaro.
PUBLICIDAD
Milei viajó a Brasil para respaldar la candidatura del senador del Partido Liberal para las elecciones presidenciales del 4 de octubre. En el Palacio do Planalto interpretaron ese apoyo explícito como una injerencia en la política interna brasileña, en el marco de un vínculo bilateral que ya atravesaba uno de sus puntos más bajos.
Edinho Silva habló como presidente nacional del PT y presentó la respuesta como una defensa simultánea de Lula y de los poderes del Estado brasileño. Lo que reveló fue que, para el oficialismo, el problema no fue solo el tono de Milei sino el hecho de que un jefe de Estado extranjero atacara a las instituciones del país en plena disputa electoral.
En su declaración, Silva sumó además una crítica sobre el uso del tiempo y de los recursos públicos por parte del presidente argentino durante la visita. “El actual inquilino de la Casa Rosada habría aprovechado mejor su tiempo y los recursos de los contribuyentes argentinos si hubiera dedicado el día de hoy a trabajar y resolver los problemas de su país”, dijo.
PUBLICIDAD
El dirigente cerró su mensaje con una diferenciación entre el gobierno de Milei y la relación histórica entre ambos países. “Sentimos pena por Argentina, un país amigo de Brasil y con un pueblo excepcional”.
Por su parte, el presidente del Supremo Tribunal Federal, Luiz Edson Fachin, expresó en un breve comunicado que había tomado conocimiento de la declaración de Milei sobre un ministro de la Corte y la calificó de irrespetuosa.
“He tomado conocimiento de la declaración del Presidente de Argentina sobre un ministro del Supremo Tribunal Federal. Se trata de una referencia irrespetuosa hacia un magistrado de la más alta Corte del país, realizada en territorio brasileño, por un acto jurisdiccional llevado a cabo conforme a la Constitución y las leyes de la República Federativa de Brasil. Al reafirmar la plena autonomía del Poder Judicial brasileño, la Presidencia del STF deplora manifestaciones incompatibles con la civilidad que debe caracterizar las relaciones entre los Estados".
PUBLICIDAD