Finalmente, el gobernador bonaerense de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, será el nuevo presidente del Partido Justicialista bonaerense. La llegada del mandatario a la conducción partidaria llega luego de intensas negociaciones con el kirchnerismo por los términos en los que llevará adelante su presidencia. El mandatario puso como condición un respaldo casi unánime a su gobierno. Entre la noche del viernes y el sábado por la mañana se terminó de acordar el esquema. La vicegobernadora, Verónica Magario será la vicepresidenta primera. El intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, el vicepresidente segundo. El diputado provincial e intendente en uso de licencia de Almirante Brown, Mariano Cascallares, secretario general. En tanto que Máximo Kirchner será el presidente del congreso partidario y el intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini seguirá como presidente de la junta partidaria.
En diciembre del año pasado, el ahora saliente titular del partido, Máximo Kirchner, había dispuesto que el 15 de marzo se llevase adelante la renovación de autoridades. Desde ese momento, en medio de la interna que atraviesa el peronismo entre el sector de Cristina Kirchner y el de Kicillof, se abrieron distintos escenarios tentativos y con la posibilidad de una elección interna de la cual no había certezas de cómo sería su resultado.
Con el correr de los días se fueron depurando los padrones y otras cuestiones procedimentales que llevó adelante la junta electoral del partido y que no tuvieron exentas de microdisputas que evidenciaron las diferencias persistentes entre ambos sectores.
La semana pasada, en la antesala del inicio de las conversaciones, desde el kirchnerismo hicieron saber que Máximo Kirchner le ofrecería al mandatario provincial ser el futuro titular partidario para así evitar una interna sin precedentes. Fuentes cercanas al líder de La Cámpora advirtieron que fue la expresidenta Cristina Kirchner la que ordenó dejar de lado la discusión endogámica y si eso implicaba darle la presidencia del PJ al gobernador, avanzar en ese sentido.
Sin embargo, dentro del MDF había algunas posiciones que también le venían reclamando a Kicillof que se hiciera de la herramienta partidaria, sobre todo luego de la elección de septiembre, cuando Fuerza Patria se impuso en los comicios seccionales por casi 14 puntos de diferencia por sobre La Libertad Avanza; una elección desdoblada y estrategia que a Kicillof le dio resultado, aunque luego los libertarios remontaron y ganaron en el turno electoral de octubre.
Lo que se acordará entre este sábado y el domingo es la composición del consejo partidario que terminarán de definirse este sábado para rubricar la firma el domingo.
De esta forma se impuso el plan del MDF el cual era que a Kicillof lo escolte la vicegobernadora. Actualmente Magario ya ocupa ese cargo en el esquema partidario. Dejándole al kirchnerismo la vicepresidencia segunda y la secretaría general.
Además, como adelantó Infobae, el sector referenciado en Kirchner quedará con el control del congreso del partido que hasta el momento lo ostentaba el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza. Será para Máximo Kirchner. El rol del Congreso gana relevancia.
El acuerdo macro, sin embargo, no impacta de igual manera en los distritos donde también se renovarán autoridades. En algunos PJ locales sí hay escenario de internas. Mar del Plata, Tigres, San Nicolás, son algunos de ellos.
A la par que se llevaron adelante las negociaciones, el espacio de Kicillof fue armando sus propias listas. Fue una estrategia a modo de reaseguro por si no se llegaba a un esquema de unidad. De hecho, esta semana, se terminó de confeccionar la logística para tener todo listo por si el acuerdo se caía. Se trató de un proceso similar a la conformación de listas para lo que fue la elección provincial de septiembre del año pasado, cuando desde el MDF se llegaron a presentar nóminas propias para la legislatura bonaerense; un plan que luego se desarticuló.
Un documento para sellar la paz
Tras la oficialización de Kicillof como nuevo titular del PJ y una vez acordadas las nuevas autoridades; desde el peronismo bonaerense hicieron correr un comunicado. En el mismo ”. El texto, dirigido a las afiliadas y los afiliados, advirtió sobre un “contexto de ajuste brutal, desintegración social, entrega de la soberanía y abandono deliberado del Estado Nacional”, y sostuvo que la provincia se transformó en el “principal dique de contención” ante las políticas del gobierno de Javier Milei.
“El gobierno provincial asumió la responsabilidad de ser red y escudo: sosteniendo derechos, trabajo, producción, salud, educación y obra pública allí donde el Estado nacional deserta, y defendiendo a millones de bonaerenses del impacto del modelo de exclusión que impulsa el presidente Javier Milei”, expresó el comunicado. En esa línea, remarcó que la tarea no es individual ni circunstancial, sino el resultado de un “esfuerzo colectivo” que tiene a los intendentes peronistas como actores clave en la defensa de las comunidades y los servicios esenciales.
El documento destacó el trabajo articulado entre la provincia y los municipios y reivindicó la “comunidad organizada” inspirada en el legado de Perón y Evita. Subrayó que “aun en la adversidad, sabe sumar fuerzas, cuidar a su gente y sostener la cohesión social”, y planteó que el peronismo bonaerense debe “dar un paso más: comprometerse de lleno con la reconstrucción de una esperanza nacional”.
El comunicado también recordó que “con los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner, el peronismo supo ampliar derechos, fortalecer al Estado y contribuir a la grandeza de la nación”, y que actualmente, en la provincia, “viene llevando adelante un gobierno comprometido con el bienestar del pueblo”.
Sobre el escenario electoral reciente, el texto afirmó: “En septiembre pasado, el peronismo de la provincia de Buenos Aires demostró algo fundamental: a esta derecha se le puede ganar. Esa victoria no fue solo electoral, sino política. Mostró que hay otro camino posible, basado en la gestión, la cercanía con la gente y la defensa del trabajo, la producción y la justicia social”.
El pronunciamiento advirtió que “no alcanza con resistir”, y que el desafío es ser “además de escudo, alternativa y esperanza”. Reclamó “unidad, organización y coraje” y afirmó que el PJ bonaerense debe “sumar, convocar, federalizar, articular con las organizaciones sindicales, los movimientos sociales, los gobiernos locales y todos los sectores que resisten el ‘sálvese quien pueda’”.
El espacio reivindicó la gestión bonaerense desde 2019, encabezada por Kicillof y Magario junto a los intendentes peronistas, “gobernando con transparencia, responsabilidad y eficacia, defendiendo a las mayorías”. Además, el comunicado ratificó el “repudio absoluto a la injusta condena y detención de Cristina Fernández de Kirchner”, a la que calificó como parte de una “ofensiva más amplia contra el sistema democrático argentino”.