En una nueva manifestación en el Congreso, los jubilados como organizaciones piqueteras se concentran en el centro de la Ciudad de Buenos Aires para protestar contra la reforma laboral. A pesar de que el debate en el Congreso iniciará la próxima semana, las agrupaciones resolvieron marchar durante la tarde de este miércoles por la Avenida de Mayo.
La Policía Federal Argentina era la encargada del operativo de seguridad en la zona y se aplicó el protocolo antipiquetes. De acuerdo con lo que pudo saber Infobae, hasta el momento al menos cuatro personas fueron detenidas.
En ese sentido, las autoridades señalaron que tienen secuestrada una varilla que habría sido utilizada para agredir. Además, cuentan con un escudo de infantería roto y 5 policías heridos con golpes de puño. Uno de ellos con un pómulo visiblemente hinchado y otro, un Cabo 1°, que tiene un corte que le efectuaron con un elemento punzante.
De acuerdo con lo que comentaron fuentes vinculadas al operativo, los incidentes comenzaron cuando los manifestantes comenzaron a dar la vuelta al Palacio Legislativo y agredieron al personal policial de Brigadas que estaba acompañando la movilización.
Así, tras los primeros cruces y las agresiones de los manifestantes, se llevaron a cabo las detenciones, entre los que estaba el Padre Paco Olveira.
Según se conoció, a las agrupaciones de jubilados que se concentran todos los miércoles frente al Congreso de la Nación se les sumaron organizaciones piqueteras de izquierda, sectores del sindicalismo combativo y agrupaciones afines. Desde las 17, se espera que comience la movilización que finalizará en la 9 de Julio con una “radio abierta a todos los sectores que quieren apoyar la lucha contra la reforma laboral”.
La protesta se da en el marco del inicio del período de sesiones extraordinarias, convocadas por el Poder Ejecutivo hasta el 27 de febrero, con la reforma laboral como uno de los proyectos centrales de la agenda oficial. Según anticiparon distintas organizaciones, la jornada del miércoles será parte de una secuencia de acciones que apunta a confluir en una movilización masiva y un paro nacional el día en que la iniciativa sea tratada en la Cámara alta.
A esto se le sumó que sectores vinculados con el kirchnerismo se sumarán a la convocatoria. En ese sentido, desde temprano se vieron algunas personas que empezaron a concentrarse en el centro porteño y preparados para la marcha.
Justamente, desde el kirchnerismo denunciaron la detención del sacerdote Francisco “Paco” Olveira, un nombre habitual en los cruces entre los jubilados y las fuerzas de seguridad federales que realizan el protocolo antipiquete. El senador Eduardo Valdés fue el que grabó la secuencia y lo compartió en sus redes sociales.
El debate por la reforma laboral
El bloque de senadores de La Libertad Avanza oficializó esta mañana el pedido a sesión para tratar en el recinto el miércoles de la semana que viene el proyecto de ley de reforma laboral. El pedido de sesión lleva la firma de la presidenta del bloque de LLA, Patricia Bullrich, de Luis Juez, de Juntos por el Cambio, del titular del bloque de la UCR, Eduardo Vischi, de Carlos Espínola del bloque Provincias Unidas, Enrique Martín Goerling Lara del bloque PRO y Beatriz ávila de Juntos por el Cambio; lo que demuestra algo que adelantó ayer la ex ministra de Seguridad y es que el oficialismo confía en tener los votos necesarios para poder avanzar con la media sanción.
Aunque el pedido tiene fecha, no se estableció la hora en la que se dará inicio a la sesión, pero se estima que será alrededor del mediodía como es uso y costumbre en la Cámara Alta. Por el lado del peronismo se especulaba con alrededor de "entre 10 y 15 senadores que aún no definieron“. Aunque no deslizan los nombres, se especula que hay propios y ajenos, en especial, los sectores que del bloque Convicción Federal que integran el interbloque del PJ. Las miradas se posan en la senadora Carolina Moisés de Jujuy, Guillermo Andrada de Catamarca y Sandra Mendoza de Tucumán. Moisés viene enfrentada con la conducción del bloque y el PJ de su provincia acaba de ser intervenido y se especulaba con una posible expulsión. En el caso de Andrada y Mendoza, sus gobernadores se mostraron permeables a los pedidos de acompañamiento de la Casa Rosada.
La jefa libertaria en el Senado se reunió ayer por la tarde con sus pares dialoguistas y ya había confirmado que el miércoles de la semana próxima habrá una sesión extraordinaria para debatir la reforma laboral, la cual dijo que está en un “95% cerrada”. Por su parte, los aliados percibieron una buena recepción del Gobierno, aunque continuarán las conversaciones por áreas aún no cerradas, con el fin de llegar a una versión final para el martes 10. “Nosotros creemos que sí. Si no, no convocaríamos”, manifestó Bullrich al ser consultada por los votos para la iniciativa, más allá de que no todos se ubican en esa misma sintonía. El convite duró más de dos horas y se realizó en la oficina central de la Unión Cívica Radical (UCR) en la Cámara alta. Al término del encuentro, la exministra de Seguridad dio declaraciones junto al presidente de la bancada del centenario partido, Eduardo Vischi (Corrientes).