Una nueva jornada de protestas de jubilados frente al Congreso de la Nación generó momentos de tensión y un fuerte despliegue policial en la ciudad de Buenos Aires. El operativo incluyó la presencia de la Policía Federal y la de la Ciudad. Los manifestantes, que volvieron a congregarse en reclamo por mejoras en sus haberes y condiciones de vida, se encontraron, una vez más, con una respuesta policial que derivó en empujones y el uso de gases, esta vez en la esquina de Callao y Bartolomé Mitre, a metros del Congreso Nacional.
Según declaraciones recogidas por los móviles de televisión en el lugar, el roce esta vez comenzó cuando un grupo de jubilados intentó acceder al Congreso desde Callao y se topó con el cordón policial.
Mientras en las calles se desarrollaba la protesta, dentro del Palacio Legislativo la atención se centraba en las negociaciones por la reforma laboral. Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA) y ex ministra de Seguridad, sostenía reuniones diversos bloques parlamentarios con el objetivo de avanzar en la sanción del proyecto durante las sesiones extraordinarias de febrero. La presencia policial y el clima de tensión en las inmediaciones del Congreso contrastaron con la actividad reservada y los diálogos a puertas cerradas que tenían lugar en el Senado.
El operativo de seguridad fue dispuesto en distintos niveles. Según fuentes de la Policía de la Ciudad consultadas por la Agencia Noticias Argentinas, los efectivos porteños se ubicaron en el segundo y tercer cordón del dispositivo, mientras que las fuerzas federales controlaron los accesos más próximos al Congreso. Este esquema buscó evitar incidentes mayores y proteger tanto a los manifestantes como a los funcionarios y legisladores que se encontraban en el recinto. La fuerte presencia policial, que incluyó vallas y vehículos oficiales, generó momentos de enfrentamiento con los manifestantes, quienes denunciaron el uso de gases y empujones durante la dispersión de algunos grupos.
Dentro del Senado, Bullrich encabezó una serie de encuentros con referentes de distintas fuerzas políticas. Entre los presentes se encontraban Eduardo Vischi, jefe del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR), Martín Goerling del PRO, Flavia Royón de Primero los Salteños y Carlos Arce del Frente Renovador de la Concordia. El objetivo de la reunión fue negociar los apoyos necesarios para la reforma laboral, un proyecto que el oficialismo busca convertir en ley en las próximas semanas. El oficialismo pretende sancionar la iniciativa durante las sesiones extraordinarias de febrero.
La reforma laboral se encuentra en el centro del debate político y parlamentario. El bloque radical, que se reunió de manera virtual la noche anterior, acordó solicitar cambios al dictamen que serán presentados formalmente a Bullrich. La cumbre, realizada desde las 14.30 en la oficina central del partido en el Palacio Legislativo, contó con la presencia de senadores del PRO y de representantes provinciales que el oficialismo necesita para garantizar el quorum. Entre las primeras en llegar estuvieron las senadoras Edith Terenzi (Chubut), Flavia Royón (Salta) y Beatríz ávila (Tucumán), quienes fueron recibidas por Vischi, anfitrión de la reunión.
Si bien la cita estaba prevista para las 15, Bullrich se presentó media hora antes, dando inicio a los intercambios informales antes de la discusión central. La mayoría de los legisladores radicales optó por mantener reserva sobre su postura definitiva hasta dialogar personalmente con Bullrich. Un senador consultado por Infobae sostuvo: “Si nos jugó bien y con respeto en diciembre, no hay apuro alguno y mejor hablarlo mañana”.
Mientras tanto, las movilizaciones de jubilados continúan en las inmediaciones del Congreso, reflejando el malestar de un sector que exige respuestas concretas a sus demandas.