Mauricio Macri (Foto: Franco Fafasuli)
Mauricio Macri (Foto: Franco Fafasuli)

En los 40 minutos que el presidente saliente Mauricio Macri realizó un balance de su gestión, el primer mandatario no solo habló de economía, infraestructura y de su futuro como dirigente opositor, sino que también tocó temas como la educación, la calidad democrática, la libertad de expresión, las políticas de género y los errores que cometió al frente de la administración.

En el comienzo de su discurso, que fue grabado en varias etapas, Macri aseguró que tras su salida del poder se registró “un antes y un después para la República, con una democracia más fuerte y sólida, nuestra prensa es más libre, nos integramos al mundo y estamos más fuertes en la lucha contra el delito y el narcotráfico”.

Respecto del apartado Educación, el presidente se mostró “orgulloso de los progresos” alcanzados en esa área: “Creemos en la educación pública y por eso iniciamos una serie de reformas para mejorar su calidad. Cuando llegamos vimos que no había sistemas de evaluación, que se habían alterado las estadísticas y que los maestros y las provincias no sabían si lo que hacían estaba funcionando”.

“Lanzamos las Pruebas Aprender, para ver dónde estábamos parados, y a partir de ahí planteamos una serie de mejoras que ya están teniendo éxito. La cantidad de alumnos con buen rendimiento en Lengua mejoró casi 9 puntos, del 66 al 75 por ciento. La mejora fue todavía mayor, del 40 al 60 por ciento, en el grupo de escuelas vulnerables donde hicimos un esfuerzo extra”, detalló el Presidente.

En esa línea, prometió que “pronto empezaremos a ver las mismas mejoras en matemática, donde desde el año pasado estamos cambiando todo el método de enseñanza, con mucho apoyo de los maestros y las provincias”.

“Dejamos también, después de cuatro años, sistemas de enseñanza de programación, robótica e inglés en todo el país que ayudarán a nuestros chicos a estar más preparados y mejor conectados con el mundo del futuro. Somos uno de los cinco países que mejor enseñan herramientas digitales, según la UNESCO”, aseguró el Presidente.

Respecto de la discusión en torno al tema género, Macri dijo que “en estos años acompañamos la creciente demanda de igualdad entre hombres y mujeres que viene de la sociedad”. “Tomamos medidas importantes para combatir la violencia de género y elaboramos el primer plan integral de igualdad. Habilitamos un debate amplio y respetuoso sobre el aborto y sancionamos varias leyes, como la Ley Brisa, que cuidan mejor a las víctimas de la violencia de género”, sostuvo.

En ese sentido, agregó: “También lanzamos con éxito el primer programa nacional para combatir el embarazo adolescente no intencional. Trabajamos con 10 provincias para fortalecer la educación sexual y facilitar el acceso a métodos anticonceptivos de larga duración. Esto permitió, entre otras razones, bajar más de un 20% los nacimientos de madres menores de 19 años. Ojalá los programas puedan ampliarse pronto a todo el país”.

Por otra parte, Macri resaltó esta noche que “durante estos años” al frente del país “jamás” criticó “a un periodista por difundir una información que consideraba incorrecta”. “Durante estos años jamás critiqué a un periodista por difundir una información que consideraba incorrecta”, destacó el mandatario.

“Vivimos cuatro años de libertad total de expresión y de prensa. Sin guerra contra el periodismo ni ataques del Gobierno a quienes piensan distinto. Es un logro colectivo que nos merecemos mantener”, dijo.

Finalmente, el Presidente se refirió a su actuación personal como primer mandatario y aseguró que “ser Presidente fue un honor y una responsabilidad inmensa. Intenté en todo momento estar al servicio de todos, buscando la mejor manera de resolver nuestros problemas, los más antiguos y los más nuevos”.

Quise escuchar todos los puntos de vista para elegir el mejor y evitar equivocarme. Y cuando me equivoqué, busqué corregir mis errores lo más rápido posible. Y siempre, siempre les dije la verdad, como debe ser en esta Argentina que estamos construyendo. Tenemos que estar orgullosos de haber transformado una cultura del poder que fue protagonista de muchas décadas de nuestra historia. Ya no hay lugar para liderazgos mesiánicos”, concluyó.

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