Liliana Franco: "El poder marea"

En su visita a los estudios de InfobaeTV, la periodista acreditada de la Casa Rosada, Liliana Franco, explica las vicisitudes a la hora de informar desde el interior de la casa de gobierno.

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Liliana, vos que tenés experiencia en Casa de Gobierno: contame un poco qué cambió desde el gobierno anterior, que mantenía una relación sumamente difícil con la prensa, con esta nueva administración.

Hubo claramente un cambio. La última etapa de Cristina Kirchner fue muy dura, porque fue una etapa muy cerrada. Ella estaba muy encerrada en sí misma, prácticamente se reunía con dos o tres personas y esa misma cerrazón se transmitía a toda la Casa Rosada. No tengo que aclarar que el periodismo mucho no le gustaba, ni siquiera los medios propios, el destrato era parejo. No podíamos circular, hemos llegado a estar encerrados.

¿Qué significa que "no podían circular"?

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No podíamos circular, es como estar acá, físicamente encerrados.

No podías ir a la oficina de un ministro…

No, no, eso no existía. Prácticamente desapareció el poder acercarse a una oficina. No nos podíamos mover, si íbamos al "patio de las palmeras" a ver quién ingresaba por la explanada (era la única forma de tener algo de información), nos echaban. Era muy difícil trabajar porque la presidenta no confiaba ni creía en el periodismo, entonces los acreditados en la Casa Rosada, molestaban.

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¿Y ahora cómo es?

Cuando llegó el gobierno de Macri lo que hizo fue (y esto lo digo físicamente hablando) abrir las puertas y ventanas. Estaba muy oscura la Casa Rosada. Además se trabajaba poco, Cristina llegaba a las seis o siete de la tarde, e iba dos veces por semana.

¿Nada más? ¿esa frecuencia durante todo su gobierno?

Ese ritmo empezó en la segunda parte.

¿En la primera iba más?

Pero nunca temprano, nunca fue madrugadora. Si lo fue lo sería en Olivos, porque nunca llegaba temprano, y se quedaba hasta las diez once. Entonces en la Casa Rosada casi no se trabajaba. Primero ella la vació de despachos, a diferencia de otras administraciones donde estaban escritorios uno encima del otro, ella la vació. Tengo que reconocer que ella la embelleció de vuelta, le rescató sus cuatro patios, la emprolijó bien. Lo que estuvo muy mal hecho fue el tipo de obra, porque eso se lo encargaba Parrilli, y todo se descascaraba al poco tiempo. Ella encaró desde la historia, y se rescataron unos frescos que no se sabía que estaban. El macrismo cuando llegó abrió puertas y ventanas, porque era todo muy oscuro, permitió el acceso y el libre circular. Pero esto ya empezó a cambiar.

¿Qué significa eso?

El macrismo quizo volver a rescatar el rol del periodista acreditado, pero me parece que ya no cree tanto en eso, empezaron a poner la vallas, tan usuales en la época del kirchnerismo. Por ejemplo, acabo de llegar de Casa Rosada, y el presidente estaba en "el salón de los científicos" entonces te ponen una valla, no para que no accedas al salón porque acceder al salón es imposible, sino en lo que sería el paso intermedio. Entonces vos directamente no podés ir al otro lado. Se supone que este tipo de restricciones para el acreditado, no deberían ocurrir. Pero lo más grave es que se ha vuelto una práctica muy habitual, suelen hablar con un par de medios, entonces el resto no importa.

Eligen con quien hablar.

Exacto. Te pongo un ejemplo: una de las noticias importantes del día: el llamado del presidente con Trump, bueno eso eligen dárselo a un solo medio. Es una tontería, porque esa es información de agenda. Yo no creo que los gobiernos deban darle una información a los medios a todos por igual, pero hay información que sí: agenda, actos de gobierno, cobertura de actos oficiales. No puede el gobierno con dedo decidir a quién privilegia con algo que es, a mi juicio, noticia.

Yo sentí un rumor de que la cosa puede ser aún peor, que están tratando de aislarlos más. ¿Es cierto eso?

Sí, lamentablemente esto es algo que yo pude comprobar, o sea que no es solamente un rumor, la intención que varios gobiernos tuvieron, de trasladar la sala de acreditados de Casa Rosada al segundo piso.

¿Y con eso qué lograrían ellos?

Aislar. Para que se ubique la gente, en el primer piso está el Presidente y todos los que lo asesoran y ayudan, está el Salón Blanco y todos los salones. En el segundo, y sobre todo donde nos quieren mandar, está en la otra punta, entonces la disposición de la Casa Rosada haría que si ellos quisieran, podrían aislar el primer piso. Entonces vos para ir al segundo, tendrías que tener un código. Ellos te van a decir, de hecho ya me lo dijeron, "no.. por qué les vamos a impedir que ustedes vengan" pero sabés qué, una vez hecho, andá a cantarle a Gardel.

¿Pero te dan alguna justificación técnica o algo?

Dicen que el lugar es feo, y que no se puede acondicionar. Ese "lugar feo" donde están los periodistas, hace más de 70 años que está ahí. A esa sala fea, que tienen razón, es fea pero porque nunca la han remodelado, han ido casi todos los presidentes a hablar con los periodistas. Ha ido Frondizi, Perón, hasta Videla, para darte una idea. Es una parte de la historia.

¿Macri va?

Macri ha ido dos veces, pero muy breve, a saludar. Cristina fue también, decía "hola ¿qué tal?" y se iba, Néstor no fue nunca.

Haciendo un análisis más político de esto, ¿qué es lo que hace que ellos, quienes inicialmente no tenían ningún problema de hablar de todo con todos, ahora de repente empiecen a restringir y a seleccionar?

Ellos creen que realmente los medios no influyen tanto, y están convencidos que lo que importa es la comunicación directa. En esto se parecen al kirchnerismo, y por lo tanto el periodismo es una intermediación molesta. Ellos creen mucho en los timbreos, las redes sociales, y esta es una línea de pensamiento de Jaime Durán Barba, que ahora está fortalecida con el triunfo de Trump, con todos los medios en contra.

¿No puede ser que después de estos meses de gobierno ellos empezaron a sentirse más vulnerables y por lo tanto rehuyen de algún tipo de discusión o preguntas que puedan hacerlos trastabillar?

No, no. Me parece que no pasa por ahí, porque en eso tengo que darles la derecha, no es que rehuyen de las preguntas, yo lo que creo que está pasando es lo que le pasa a la gente cuando empieza a manejar el poder, empiezan a sentir que ellos son el poder, que ellos están manejando un país, y que de pronto, vos le venís con la tontería de "por qué no me avisás el timbreo". Yo creo que está empezando algo que he visto siempre en los años que tengo en la Rosada: esa sensación de confusión. En realidad, la Casa Rosada, o cual despacho oficial, son inquilinos, y como tal deberían recordarlo permanentemente. El poder marea.

Desplazando un poco el eje, dos últimas cuestiones. Una es que, a pesar de lo que se dice respecto a la búsqueda de transparencia, dentro del gobierno mismo se ponen trabas para que estos procesos puedan llevarse adelante. Y la otra, es que el gobierno sigue defendiendo personajes cuestionables, como Angelici, Caputto, o Quintana. Aún si ellos estuviesen impolutos, si la sociedad no tiene esa percepción, ¿cuánto le conviene ese apoyo a un gobierno que tiene que llevar adelante políticas duras para la gente? Porque yo acepto las medidas duras si el gobierno es honesto, sino, la dureza no me la banco.

Te voy a contestar puntualmente el tema Angelici, ellos te repiten que "no es un operador ante la justicia".

Pero es obvio que sí…

Yo no lo puedo demostrar, puedo suponerlo. Ellos te responden eso. Respecto a la transparencia, yo los veo decididos. Claro, manejar el gobierno, la provincia y la ciudad es mucho universo, hay mucha gente y son décadas de prácticas deshonestas. Yo sinceramente estoy viendo esa vocación, están tratando de cortar los curros. Ellos son conscientes de que la sociedad no se va a bancar otra vez una obscenidad de la corrupción, pero tampoco es tan fácil atacarla, porque está en todos lados.