Oliver Sonne no se confía. A pesar de que Perú ha catalogado los partidos contra Haití y España como amistosos, el lateral del Burnley ha considerado que la envergadura de los oponentes, que disputarán la Copa del Mundo 2026, puede ser aprovechada para crecer tanto en ritmo como en competencia.
“Queremos ganar. Sabemos que son amistosos, pero podemos usar estos dos partidos para mejorar nuestro nivel dentro de la cancha y conseguir buenos resultados”, dijo Sonne a FPF Play añadiendo que “sabemos que no hemos ganado muchos partidos este año ni el anterior, pero creo que esta es una buena oportunidad”.
Sonne, por otro lado, ha fijado su atención en España, llamado a ser uno de los candidatos para trascender en la gran cita: “Es un partido complicado y sabemos que tienen jugadores de gran nivel. Debemos respetarlos, pero también sabemos que tenemos condiciones para enfrentarlos y ojalá poder ganar”.
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Aunque el presente para Perú es muy incierto, Oliver ha invitado a la confianza. "Tenemos muchos jugadores jóvenes con hambre de crecer, aprender y mejorar. Creo que ese es un factor muy importante para el futuro de la selección. El profesor quiere un grupo que juegue con confianza, alegría y libertad dentro de la cancha", cerró.
Sonne, presencia discontinua
La idea de la selección peruana con Oliver Sonne era muy entusiasta. Una vez que lo incorporaron, fueron dándole espacio a partir de un proceso detallado. Empezó como suplente en las Eliminatorias Norteamérica 2026 para luego entrar en la estructura nacional, aunque ocupando una posición inédita como volante interior.
Fue Jorge Fossati quien se aventuró a encontrarle esa demarcación, la cual no le era tan ajena porque en su formación se desempeñó como mediocentro de primera línea. De ahí que respondiera de manera óptima cuando la ‘bicolor’ lo requería.
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Su continuidad con Perú decayó de golpe cuando surgió la salida del ‘Flaco’ para la asunción temporal de Óscar Ibáñez, quien prefirió desde el primer instante confiar en aquellos futbolistas de la vieja guardia por encima de los crecientes como el ‘Vikingo’.
Para el nuevo proceso con Mano Menezes bajo los mandos, Oliver Sonne ha entrado en las consideraciones, pero no está ganando la regularidad anhelada. Aun así, en la interna se valora su capacidad física y versatilidad táctica, lo que le permite realizar funciones ofensivas.
Un presente auspicioso
La temporada empezó de la mejor manera posible para Oliver Sonne: ascenso con el Burnley en la Premier League y titularidad desde la primera fecha. No obstante, su falta de adaptación a un escenario de mayor rigor lo hizo perder tanto su posición en el equipo como espacio en los planes del técnico Scott Parker.
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Inmerso en una crisis que no vio venir, Sonne no tuvo más remedio que aceptar una salida provisional del Turf Moor con el propósito de ser fiable en otra entidad. Así se resolvió un préstamo de tan solo seis meses con destino al Sparta Praga.
Allí el ‘Vikingo’ cayó de pie. No solo porque desde el primer instante tuvo un impacto inmediato, registrando muy buenas cifras con relación a presencias y minutos, sino porque coincidió con su compatriota Joao Grimaldo, formando una interesante sociedad futbolística que dio algunos réditos en la Chance Liga.
Una vez que recuperó sus condiciones y demostró ser un puntual diferencial, Oliver Sonne dio por terminada su experiencia en el Sparta Praga para regresar a un Burnley en ruinas que perdió la categoría y volverá a disputar la Championship en el siguiente ejercicio.
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