Oliver Sonne experimentó un clima de tensión máxima en el derbi de la Chance Liga. A pocos instantes del silbatazo final del Slavia Praga vs Sparta Praga, nació el caos desde las tribunas. Los fanáticos y ‘ultras’ locales fueron poseídos por el éxtasis de la victoria parcial (3-2) que acreditaba el título nacional, a falta de tres jornadas para el cierre del ejercicio, y se metieron con violencia al campo.
Lo que iba a ser una celebración en familia acabó en un escándalo sin precedentes en el fútbol checo. Un Sonne atónito, claro está por vivir una situación de extrema violencia, presenció la feroz invasión. Por si fuera poco, estalló una pelea que muy pronto se transformó en una batalla campal.
Hubo golpes por doquier de los vándalos identificados con Slavia Praga hacia los integrantes del clásico rival. El ‘Vikingo’ se salvó de sufrir daños, pudo refugiarse a tiempo. No sucedió lo mismo con tres compañeros suyos que fueron víctimas de la ferocidad de los enardecidos seguidores: Surovčík, Martinec y Vojta.
Por más que desde los altoparlantes se advertía de una inminente sanción por el clima enloquecido, nadie hacía caso y la brutalidad sobre el verde del Fortuna Arena escalaba cada vez más. Así, el árbitro Karel Rouček señaló la paralización del lance a la espera de una solución.
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Aunque la situación se calmó con el avance de los minutos, los futbolistas del Sparta Praga —por razones más que evidentes— se negaron a volver al escenario y de manera inmediata se dirigieron al bus para marcharse del hostil escenario. De tal manera que el silbante dio por suspendido el clásico y consignó en un acta los hechos vandálicos y los ataques a los tres futbolistas de la visita.
En el trámite de la contienda, el peruano Sonne se había constituido como uno de los valores diferenciales. A pesar de que la derrota se asomaba, contribuyó con las dos anotaciones de los únicos goles concretados por Jan Kuchta y Asger Sorensen.
Investigaciones en marcha
El Comité Disciplinario será el encargado de resolver el destino del clásico disputado recientemente. Las autoridades confirmaron la convocatoria de una reunión extraordinaria que tendrá lugar en las próximas horas, con la finalidad de analizar las circunstancias y consecuencias de los hechos ocurridos durante el encuentro.
El inicio de la próxima semana marcará el momento en el que se dará a conocer la resolución oficial sobre el caso. La decisión que se tome será determinante para el desenlace de la temporada y la clasificación general de la Chance Liga.
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Se proyecta que el veredicto final consista en declarar como ganador en mesa al Sparta Praga. Esta medida reduciría el margen de diferencia con el Slavia Praga a cinco puntos, quedando aún nueve unidades en disputa, lo que intensifica la lucha por el campeonato.
El incidente registrado en el Fortuna Arena no solo influirá en el ámbito deportivo, sino que también traerá aparejadas sanciones administrativas y multas económicas. El presidente del consejo de administración del Slavia Praga, Jaroslav Tvrdík, asumió la responsabilidad de lo sucedido, manifestando: “Por favor, dejen de empeorar las cosas y abandonen el estadio. No vamos a hacer nada al respecto. Es culpa nuestra”.
Mientras tanto, la policía de la República Checa ha anunciado el inicio de una investigación por actos de vandalismo ocurridos durante el partido. Las autoridades han adelantado que los identificados como responsables de los disturbios podrían enfrentar varios años de prisión conforme a la legislación vigente.
Este episodio constituye la primera vez en la historia de la Chance Liga que se registra un acto vandálico de tal magnitud. El impacto del incidente ha dejado seriamente dañada la imagen del fútbol checo ante la opinión pública y los organismos deportivos.