Perú y Corea del Sur: el K-content abre oportunidades para la gastronomía, el turismo y el entretenimiento

La popularidad de BTS y el consumo de contenidos surcoreanos impulsan oportunidades de negocio para empresas peruanas, desde la venta de alimentos y productos de belleza hasta las coproducciones audiovisuales y las experiencias turísticas

El K-content ganó popularidad en el Perú con dramas como Stairway to Heaven y Boys Over Flowers, y luego se expandió con BTS, cuya música y comunidad de seguidores impulsaron su difusión.
El K-content ganó popularidad en el Perú con dramas como Stairway to Heaven y Boys Over Flowers, y luego se expandió con BTS, cuya música y comunidad de seguidores impulsaron su difusión. Foto: ComexPerú
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La popularidad de la cultura surcoreana en el Perú ha trascendido la música y las series televisivas para convertirse en una oportunidad de negocio en sectores como la gastronomía, el turismo, la belleza y la producción audiovisual. El crecimiento de comunidades de seguidores y el consumo de contenidos digitales abren posibilidades para que empresas de ambos países desarrollen productos, campañas y proyectos dirigidos a nuevas audiencias.

Ja-Heon Lee, ponente internacional en el Simposio Internacional Corea: Comercio, economía y cooperación en América Latina, organizado por el Centro de Estudios de China-Asia Pacífico de la Universidad del Pacífico, considera que el desafío consiste en aprovechar este interés cultural para establecer alianzas comerciales sostenibles. En ese escenario, los conciertos de BTS en Lima y las colaboraciones entre artistas y marcas muestran cómo el entretenimiento puede generar oportunidades económicas que van más allá de su industria de origen.

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BTS consolida el interés por la cultura coreana en el Perú

La expansión del K-content en el país comenzó con producciones televisivas como Stairway to Heaven y Boys Over Flowers, que acercaron al público a historias sobre el amor, la familia y el desarrollo personal. Posteriormente, BTS amplió ese vínculo mediante su música, sus presentaciones y la interacción con sus seguidores, quienes también contribuyen a difundir el fenómeno a través de traducciones, videos y coreografías.

En julio de 2026, Spotify ubicó al Perú, junto con Estados Unidos y Japón, entre los principales países que escuchan al grupo en su plataforma. Para Lee, este posicionamiento refleja la relevancia del mercado peruano. El siguiente paso consiste en conectar la audiencia digital con experiencias presenciales, productos oficiales y colaboraciones comerciales que mantengan el interés de los seguidores.

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Jimin de BTS cumpió 31 años y le dedicó emotivo mensaje al Army de Perú: "Estoy conmovido con ustedes". TikTok

Gastronomía y belleza: oportunidades para las marcas peruanas

Las colaboraciones entre artistas y compañías permiten trasladar la popularidad del entretenimiento hacia productos de consumo. Entre los casos mencionados por la especialista figuran una edición limitada de BTS y OREO, la marca de alimentos y bebidas ARIH, desarrollada con participación del grupo, y una campaña global de Pepero junto a Stray Kids. Estas iniciativas recurren a la imagen de los artistas para promocionar productos y acercarlos a sus comunidades de seguidores.

La gastronomía peruana también podría beneficiarse de esta dinámica. Lee destaca las tradiciones culinarias compartidas por ambos países y el reconocimiento de Lima como destino gastronómico. Desde su experiencia organizando visitas de influencers peruanos a empresas alimentarias y experiencias gastronómicas en Corea, plantea que los creadores locales pueden ayudar a presentar productos coreanos de acuerdo con los sabores y hábitos del consumidor peruano. Para concretar esas oportunidades, considera importante contar con minoristas locales que faciliten el acceso a los artículos promocionados en internet.

Perú podría participar en la producción de series y películas coreanas

Los recursos culturales y naturales del país representan un atractivo para desarrollar proyectos audiovisuales dirigidos a audiencias internacionales. Entre los elementos que podrían incorporarse en estas producciones figuran Machu Picchu, la civilización inca, los Andes, la Amazonía y la gastronomía limeña.

Lee propone explorar coproducciones de películas y series que contemplen desde el inicio su distribución y las oportunidades comerciales asociadas. Una producción sobre la cocina peruana, sus productores de alimentos y las comunidades locales, por ejemplo, podría vincularse con la venta de productos y el turismo gastronómico. La propuesta toma como referencia experiencias empresariales de CJ y Lotte, presentadas durante su exposición, que relacionan la creación de contenidos con su distribución y otras actividades económicas.

La trabajadora se identificó como seguidora del grupo surcoreano y emocionó a los pasajeros de un vuelo desde Lima con palabras sobre los sueños y los recuerdos. TikTok/ @aledg_army10

Para desarrollar una industria capaz de sostener estos proyectos, la especialista considera necesarias inversiones corporativas de largo plazo, profesionales locales capacitados e infraestructura confiable. La combinación de recursos peruanos con la experiencia surcoreana en producción, distribución y marketing permitiría ampliar las posibilidades de llegar a públicos hispanohablantes.

La popularidad cultural necesita convertirse en un negocio sostenible

El éxito de una serie, una película o un artista no garantiza por sí solo una actividad económica duradera. Según Lee, la sostenibilidad del K-content depende de transformar el interés inicial en compras recurrentes, relaciones estables con socios locales y reinversión en nuevas producciones.

La evolución de la cultura coreana y su adaptación a distintos públicos pueden abrir oportunidades en más sectores. Sin embargo, para consolidarlas, las empresas necesitan construir modelos comerciales que permanezcan activos después de una campaña o un lanzamiento. La continuidad depende de la capacidad para generar nuevas experiencias y productos, en lugar de depender exclusivamente de un éxito puntual.

Creadores peruanos buscan espacio en el mercado surcoreano

Las historias vinculadas con la identidad peruana pueden distinguirse ante el público coreano por sus perspectivas culturales y su contenido informativo o educativo. No obstante, ingresar a ese mercado exige superar dificultades relacionadas con la visibilidad, el idioma y la rápida evolución de las tendencias digitales.

El cantante Jin, integrante del grupo BTS, se dirige al público durante una presentación en vivo sobre el escenario. El artista viste un poncho de colores con patrones tradicionales mientras habla por un micrófono.

La especialista plantea establecer alianzas con empresas coreanas especializadas en marketing de contenidos. Estas podrían encargarse de la traducción, la adaptación a las plataformas y la promoción, mientras los creadores peruanos conservan la identidad de sus producciones. El objetivo es facilitar el acceso a nuevas audiencias sin alterar aquello que hace distintivo al contenido original.

Conciertos de BTS en Lima podrían dinamizar otros sectores

Las cifras citadas por Lee muestran la dimensión de la demanda asociada al grupo. Según KOTRA, más de 520.000 personas intentaron comprar entradas durante la preventa de sus conciertos en el Perú, mientras que las principales secciones se agotaron rápidamente. Por su parte, la Cámara de Comercio de Lima estima que la venta de entradas y los gastos en alimentación, alojamiento, transporte y merchandising podrían generar entre S/ 150 millones y S/ 200 millones en actividad económica. Esta cifra es una proyección, no un impacto ya confirmado.

La especialista también menciona a Tambo, que ofrece productos y desarrolla campañas vinculadas con BTS y la cultura coreana. Como referencia internacional, destaca KCON, evento de CJ que combina espectáculos de K-pop con experiencias relacionadas con la gastronomía y la belleza de Corea.

Para aprovechar acontecimientos de esta magnitud, Lee propone conectar los conciertos con la oferta de alimentos, productos de belleza y experiencias turísticas. Las alianzas entre empresas peruanas de comercio minorista y turismo podrían facilitar el acceso a estos servicios y convertir la atención generada por los artistas en nuevas oportunidades de negocio.

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