Los ingresos de la industria de pagos en Perú alcanzarían aproximadamente USD 4.8 billones hacia 2030, frente a cerca de USD 3.5 billones en 2025, de acuerdo con datos de Boston Consulting Group (BCG). Esto equivale a un crecimiento anual cercano al 7% durante los próximos cinco años.
Las tarjetas ganarían peso dentro de este crecimiento. Los ingresos asociados a tarjetas de crédito y débito pasarían de aproximadamente USD 1.6 billones en 2025 a cerca de USD 2.5 billones en 2030.
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En paralelo, el uso de pagos instantáneos crecería con fuerza. El número de transacciones pasaría de 516 millones en 2025 a cerca de 1.900 millones en 2030, mientras que el valor tranzado de esos pagos aumentaría de aproximadamente USD 72 billones a USD 142 billones durante el mismo período.
Así evoluciona Perú
La evolución de Perú se enmarca en una expansión más amplia de América Latina. Los ingresos de pagos de la región alcanzarían cerca de USD 287 billones hacia 2030, con un crecimiento anual de aproximadamente 7%.
“América Latina seguirá siendo una de las regiones de mayor crecimiento en pagos hacia 2030. Sin embargo, crecimiento en volumen no necesariamente significa crecimiento equivalente en ingresos. Mientras las tarjetas seguirán siendo el principal motor de ingresos, los pagos instantáneos están acelerando la adopción digital en toda la región. El desafío para las compañías será identificar dónde pueden capturar valor en este nuevo escenario”, señaló Gonzalo Troncoso, Managing Director & Partner de BCG y líder de la práctica de Pagos y Fintech en América Latina.
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A nivel global, los ingresos de la industria de pagos crecerán a una tasa anual del 5% hasta 2030, por debajo del 7% registrado durante los últimos cinco años, según la 24.ª edición del Global Payments Report de BCG. Con ingresos que alcanzarían los USD 2,6 trillones de dólares hacia 2030, la industria continuará expandiéndose, aunque el crecimiento se desacelera y se desplaza hacia determinadas regiones. América del Norte y Europa concentran aproximadamente el 85% de los ingresos del sector y crecerían a una tasa anual del 5%, mientras que Medio Oriente y África registrarían un crecimiento del 8% y América Latina del 7%.
Este escenario coincide con un cambio significativo en la percepción de los inversores sobre la industria. Muchas compañías de pagos cotizan actualmente alrededor de un 25% por debajo de sus valuaciones promedio de los últimos diez años y casi un 50% por debajo de sus máximos históricos. Según BCG, cerrar esa brecha podría sumar cerca de USD 500 billones en capitalización de mercado para el sector. El apalancamiento operativo se ha vuelto negativo, ya que los costos, impulsados por salarios, gasto en servicios de nube y estructuras tecnológicas fragmentadas, crecieron más rápido que los ingresos durante los últimos tres años.
El informe, que constituye la 24.ª edición anual del análisis de BCG sobre la industria global de pagos, se basa en modelos propios de ingresos y en una encuesta realizada a cerca de 500 grandes comercios a nivel global.
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¿Y los comercios?
Los comercios también están profesionalizando la gestión de sus pagos. Aproximadamente la mitad de los grandes comercios encuestados revisa a su adquirente anualmente y el 44% ha cambiado o añadido un proveedor en los últimos cinco años. A medida que los agentes de IA comienzan a iniciar y gestionar compras en nombre de los consumidores, la preparación de los adquirentes para el comercio agéntico ya aparece como un requisito competitivo y no como una consideración a futuro.
El 73% de los grandes comercios encuestados cambiaría de adquirente si otro proveedor ofreciera un mejor acompañamiento para prepararse para transacciones iniciadas por agentes. Los adquirentes y proveedores de servicios de pago son considerados el segundo socio preferido para esta transformación, solo por detrás de las grandes plataformas tecnológicas. BCG señala que capacidades como la autenticación de agentes, la tokenización y el consentimiento delegado pueden permitir a los adquirentes diferenciarse y capturar una mayor proporción del volumen resultante.
“La próxima etapa de transformación de los pagos en América Latina no estará definida únicamente por nuevos medios de pago, sino también por cómo las empresas incorporen inteligencia artificial y se preparen para el comercio agéntico. A medida que los agentes de IA comiencen a iniciar y gestionar compras en nombre de los consumidores, capacidades como la autenticación de agentes, la tokenización y el consentimiento delegado pueden convertirse en elementos de diferenciación para los proveedores de pagos”, afirmó Troncoso.
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