Desempleo en Lima Metropolitana alcanza mínimo histórico desde 2001, pero el subempleo aumenta 8,5% y caen los ingresos reales

Los servicios y el comercio sumaron más de 360 mil empleos nuevos en el trimestre, mientras la manufactura perdió 44 mil puestos por la suspensión de la primera temporada de pesca

Un hombre en traje sentado en el suelo junto a un maletín y tres personas con vestimenta formal frente a una computadora portátil.
Un hombre en traje sentado en el suelo refleja el desempleo junto a tres jóvenes profesionales que colaboran frente a un ordenador en una oficina. (Foto composición: infobae Perú/Difusión)
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El mercado laboral de la capital peruana atraviesa una paradoja estadística: mientras la tasa de desempleo tocó su nivel más bajo desde que existe registro (2001), la calidad del empleo se deterioró y el poder adquisitivo de los trabajadores retrocedió. Según el Instituto Peruano de Economía (IPE), el indicador de desocupación en Lima Metropolitana se ubicó en 4.4% durante el tercer trimestre del año, impulsado por la creación de 339 mil puestos de trabajo adicionales.

El organismo precisó que este resultado se sustenta en un crecimiento del empleo de 6.0% y un aumento de 4.5% en la población económicamente activa (PEA), es decir, el conjunto de personas que trabajan o buscan ocupación. Sin embargo, el propio informe advierte que el dato alentador en materia de desocupación convive con señales de debilitamiento en la composición del mercado laboral.

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Varias personas hacen fila en la calle mientras sostienen carpetas de papel y documentos con sus manos
Un grupo de personas hace fila con carpetas en Lima, donde el subempleo creció un 8.5% durante el tercer trimestre según el Instituto Peruano de Economía. (Agencia Andina)

Aumenta el empleo precario y caen los ingresos

Detrás de la cifra récord de desempleo, el IPE identificó una desaceleración marcada en el empleo adecuado, aquel que supone jornadas de 35 horas semanales o más con ingresos superiores a la canasta mínima de consumo, cercana a los S/1.300. Este segmento creció apenas 4.7% en el tercer trimestre, la mitad del ritmo registrado en el trimestre anterior (9.9%) y el avance más bajo desde finales de 2023.

En sentido contrario, el subempleo trepó 8.5%, su tasa más alta desde 2003. El instituto atribuyó este comportamiento principalmente al subempleo por ingresos, una categoría que crece en línea con la mayor inflación que atraviesa el país y que erosiona el valor real de las remuneraciones percibidas por buena parte de la fuerza laboral limeña.

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Un joven con gorra y camiseta azul lija un mueble de madera en un taller rodeado de estantes y paredes de ladrillo
Un joven lija un mueble de madera en un taller de Lima, en un periodo en el que el subempleo registró un aumento del 8,5% según el IPE. (Agencia Andina)

Jóvenes pierden empleos y adultos mayores ganan puestos

La composición etaria del empleo también mostró contrastes. De acuerdo con el reporte, el empleo juvenil, correspondiente a la población de 14 a 24 años, cayó 1.6% en el tercer trimestre, con una pérdida de 10 mil puestos tras haber crecido 7.4% en el período previo. El IPE señaló que, en la actualidad, trabajan 186 mil jóvenes menos que antes de la pandemia, lo que redujo su participación en el empleo total a un mínimo histórico de 10.5%.

El panorama resultó inverso entre los trabajadores de mayor edad: el empleo en personas de 45 años a más aumentó 11.5%, con 262 mil puestos adicionales frente al año previo. Entre los sectores que explicaron la generación de empleo, destacaron:

  • Servicios, con un alza de 9.3% y 285 mil puestos nuevos
  • Comercio, con un crecimiento de 6.3% y 79 mil empleos adicionales
  • Manufactura, con una caída de 5.2% y 44 mil trabajadores menos, afectada por la suspensión de la primera temporada de pesca debido a anomalías climáticas vinculadas al Fenómeno El Niño

El informe del IPE documentó una caída de 3.8% en términos reales en el ingreso promedio por trabajo, que se ubicó en S/2.302 durante el tercer trimestre. El resultado se explica por el bajo crecimiento del ingreso nominal, de apenas 0.4%, frente a una inflación que acumula siete meses consecutivos fuera del rango meta del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), fijado entre 1% y 3%. Como consecuencia, la masa salarial real desaceleró su expansión a 1.9%, su menor tasa desde 2019.

Un joven sostiene una carpeta con documentos ante una vitrina con avisos de empleo mientras un hombre en ropa formal camina por la acera.
Un joven observa anuncios de trabajo con su currículum en la mano mientras un empleado camina por una calle de Lima. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Economía peruana crece por sectores no primarios

En el plano macroeconómico, el IPE reportó que el producto bruto interno (PBI) avanzó 3.2% interanual en agosto, por debajo del 3.6% registrado en julio, con una acumulación de 3.1% entre enero y agosto. El crecimiento provino de las actividades no primarias, en especial comercio, servicios y construcción, mientras los sectores primarios cayeron por séptimo mes consecutivo.

El PBI no primario creció 4.2%, sostenido por el consumo, que avanzó 3.9%. El comercio se expandió 6.9%, impulsado por la venta de vehículos (25.7%) y las ventas minoristas (5.3%) y mayoristas (4.9%). La construcción, por su parte, creció 10.3%, favorecida por el fuerte avance de obras públicas (19.3%), principalmente de las municipalidades (26.3%). En contraste, el PBI primario se contrajo 0.8%, arrastrado por la minería metálica, que cayó 6.1% debido a menores leyes en Antapaccay y al mantenimiento de Toromocho, además de un descenso de 28.1% en la producción de zinc.

Obreros con cascos y chalecos trabajan en una obra con una excavadora, entre edificios comerciales, vehículos y cerros con maquinaria.
Trabajadores realizan obras de infraestructura vial en una avenida comercial de Lima rodeada por comercios y una zona minera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Fenómeno El Niño se perfila como el principal riesgo

El IPE advirtió que el Fenómeno El Niño se consolida como la principal amenaza para la economía peruana en los próximos meses. Según información de la comisión ENFEN al 28 de septiembre, la probabilidad de un Niño Costero de magnitud extraordinaria supera el 80% hasta diciembre. Al 7 de octubre, la anomalía de la temperatura superficial del mar frente a la costa norte alcanzó los 5.2 °C (41.4 °F), el segundo mayor registro semanal desde 1981.

El instituto proyectó que un evento de esa magnitud restaría entre 0.9 y 1.2 puntos porcentuales al crecimiento del PBI en 2026 y 2027, respectivamente. No obstante, indicadores adelantados como la demanda de electricidad, que creció 7.1% en septiembre, y el índice de Big Data de Consumo de BBVA Research, con una expansión de 9.3%, anticipan que el consumo de los hogares mantendrá su dinamismo en los próximos meses.

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