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Concierto de BTS en Lima, día 2: desmayos, deshidratación y un inclemente sol que afectó a las fanáticas previo al ingreso al Estadio San Marcos

El calor de hasta 28 grados, las largas filas y la falta de sombra afectaron a las ARMY que esperaban el ingreso al segundo concierto de BTS en el Estadio San Marcos

Las fanáticas improvisaron techos con plásticos, compraron bebidas frías y llevaron sombrillas para soportar la exposición al sol antes del segundo show de BTS en Lima.

El intenso calor de Lima puso a prueba a miles de seguidoras de BTS durante las largas filas previas al segundo concierto del grupo en el Estadio San Marcos. Las temperaturas llegaron a los 28 grados y obligaron a las asistentes a buscar sombra, comprar bebidas frías e improvisar protecciones para soportar la espera antes del ingreso al recinto.

La jornada del viernes 9 de octubre estuvo marcada por deshidratación, descompensaciones y el riesgo de insolación entre las fanáticas que permanecieron durante horas en los exteriores de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Miembros del equipo de apoyo, bomberos y ambulancias se mantuvieron en la zona para atender cualquier incidente y rociaron agua sobre las personas que aguardaban en las filas.

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El segundo concierto de BTS estaba programado para las 20.00, mientras que el acceso para Campo comenzaba a las 16.00 y el ingreso a Tribunas, a las 17.00. Sin embargo, muchas asistentes llegaron desde muy temprano para asegurar su ubicación, en medio de un despliegue de seguridad, cierres viales y mayor fiscalización del comercio ambulatorio alrededor del estadio.

Las fanáticas improvisaron techos con plásticos, compraron bebidas frías y llevaron sombrillas para soportar la exposición al sol antes del segundo show de BTS en Lima.

Bomberos rociaron agua para aliviar el calor

El inclemente sol convirtió la espera en uno de los principales desafíos para las ARMY que acudieron a la segunda fecha de BTS en Lima. Las largas colas se extendieron por las avenidas cercanas al Estadio San Marcos, donde las asistentes permanecieron expuestas a las altas temperaturas durante gran parte de la jornada.

Una unidad de la Compañía de Bomberos 36 roció agua sobre las fanáticas para ayudarlas a mantenerse frescas. La medida buscó reducir los efectos del calor entre quienes esperaban en medio de la multitud y evitar cuadros de deshidratación o insolación antes del inicio del concierto.

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Videos difundidos en redes sociales mostraron a asistentes que improvisaron techos con plásticos dentro de las zonas de campo para protegerse del sol. Otras seguidoras compartieron recomendaciones para quienes asistirían a la última fecha del sábado 10 de octubre, entre ellas llevar sombrillas, gorras, agua y productos para protegerse de la exposición solar.

El intenso calor también impulsó la compra de agua helada, bebidas rehidratantes, helados, sombrillas y otros productos en los exteriores del estadio. Algunas fanáticas señalaron que, debido a las restricciones para ingresar alimentos al recinto, los precios de los productos disponibles se convirtieron en una preocupación adicional. En los alrededores, se ofrecían hamburguesas a S/30.

Un bombero situado sobre un vehículo de rescate lanza agua con una manguera hacia el público ubicado detrás de las rejas de seguridad en los exteriores de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Perú. La acción se realiza para refrescar a las personas asistentes y prevenir casos de deshidratación ante las elevadas temperaturas.

Filas, cierres viales y mayor control en los accesos

A medida que avanzó la mañana, las filas de asistentes aumentaron en los accesos habilitados para el concierto. La cola para ingresar a Campo C, correspondiente a la puerta tres de San Marcos, llegó hasta la esquina de la cuadra 21 de la avenida Universitaria y continuó por el pasaje Diego Ferré.

En la avenida Universitaria se instalaron vallas para separar a las personas que esperaban el ingreso de los vendedores ambulantes y los ciudadanos que transitaban por la zona. Efectivos de la Policía Nacional, agentes de serenazgo, personal de fiscalización y control, bomberos y ambulancias permanecieron desplegados en los alrededores del recinto.

La fiscalización del comercio ambulatorio fue más intensa que durante la primera fecha. Las autoridades reforzaron las medidas de control debido a la llegada de miles de asistentes y a la necesidad de mantener libres los accesos destinados al público, los equipos de emergencia y los vehículos autorizados.

La mayoría de fanáticas consultadas durante la jornada señaló que encontró rejas cerradas, desvíos vehiculares y congestión en las calles próximas a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Pese a ello, el entusiasmo se mantuvo entre quienes llegaron con atuendos, accesorios y objetos alusivos a BTS.

Muchas asistentes aprovecharon la espera para intercambiar freebies, pequeños obsequios que los seguidores comparten como parte de su experiencia en los conciertos. Durante la mañana circularon stickers, caramelos, photocards, flores y mandarinas entre las ARMY que se encontraban en las filas.

Seguidoras del grupo surcoreano BTS instalaron estructuras improvisadas con plásticos, lonas y sombrillas en un espacio al aire libre en Lima para protegerse del sol mientras esperan la realización del concierto. Las imágenes muestran a asistentes interactuando y mostrando los techos instalados sobre las filas de espera previo al evento musical.

El tráfico complicó la llegada al Estadio San Marcos

El segundo concierto de BTS también afectó la circulación en Lima oeste. Las avenidas Universitaria, Venezuela, Elmer Faucett, La Marina y Óscar R. Benavides registraron congestión debido a los cierres viales, la llegada masiva de asistentes y la coincidencia del evento con la hora punta.

La avenida Universitaria presentó tráfico pesado en dirección norte, sobre todo cerca de los cruces con las avenidas La Mar y Manuel Cipriano Dulanto. La congestión también se extendió a las inmediaciones de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y la Pontificia Universidad Católica del Perú.

La avenida Venezuela tuvo restricciones en el tramo comprendido entre Elmer Faucett y Universitaria, frente a San Marcos. Estos bloqueos modificaron los recorridos habituales de los conductores que se movilizan entre el Callao y otros sectores de Lima.

En la avenida Elmer Faucett, el tránsito fue intenso en ambos sentidos, especialmente cerca del cruce con Óscar R. Benavides, a la altura de Mallplaza Bellavista. La Marina también registró tramos congestionados cerca de Plaza San Miguel y Universitaria.

Las tarifas de los taxis por aplicativo aumentaron por la alta demanda y el tráfico. Un viaje desde el centro de Lima hasta el Estadio San Marcos podía llegar a costar S/58, según los reportes difundidos durante la jornada.

Para el retorno del público, la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao dispuso más de 80 buses gratuitos en cuatro puntos de embarque, con rutas hacia Lima Norte, Lima Este, Lima Sur, el Callao y el Corredor Rojo. La entidad recomendó identificar los paraderos y utilizar transporte autorizado.

El concierto de BTS en el Estadio San Marcos genera congestión vehicular en las principales avenidas de Lima durante la hora punta. (Composición: Infobae Perú)

Army viajó desde Huancavelica para vivir el concierto

Entre las historias que surgieron en la previa del segundo show estuvo la de Analy, una seguidora de 17 años que viajó desde el distrito de Acoria, en el centro poblado de Laimina, Huancavelica, para acercarse al Estadio San Marcos.

La joven contó que es ARMY desde hace ocho años y que decidió asistir con un atuendo elaborado por ella misma. En lugar de utilizar ropa nueva, eligió llevar el mandil y el sombrero de su madre, además de prendas moradas, color asociado con la comunidad de seguidores de BTS.

“Mi mamá me dijo: ‘¿Vas a llevar tu pantalón, tu zapatilla, todo nuevo, no? O sea, moderno’. Yo le dije a mi mamá: ‘No, yo voy a ir con tu mandil, voy a ir con tu sombrero y voy a ir todo de morado, porque es lo que representa Army’”, relató.
Analy, una ARMY de 17 años, viajó desde Huancavelica y recibió una entrada para la última fecha de BTS en Lima tras contar su historia en vivo.

Analy explicó que confeccionó sus propios accesorios porque los productos disponibles tenían precios altos. “Porque, pues esas cositas para colgar están muy caras. Muy caras. Las están vendiendo muy caros. Entonces, yo dije: ‘Me lo voy a hacer’”.

La seguidora viajó sola desde Huancavelica. Contó que el trayecto hasta Lima tomó cerca de ocho horas y que tuvo que trasladarse sin un asiento propio en parte del recorrido. Al llegar, fue recibida por su hermano, quien vive en la capital.

La joven no tenía entrada para los conciertos de BTS, pero el streamer Víctor Caballero, conocido como Curwen, le regaló un boleto para la fecha del sábado 10 de octubre durante su programa Oh My Good. La transferencia de la entrada se realizó en vivo.

“Vengo desde Huancavelica para ver a BTS. Los amo con todo mi corazón, me han ayudado a alzar mi autoestima y a quererme a mí misma”, expresó Analy al contar su historia.

Analy, una ARMY de 17 años, viajó desde Huancavelica y recibió una entrada para la última fecha de BTS en Lima tras contar su historia en vivo. YT. Oh My Good.

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