El cuádruple asesinato ocurrido en Trujillo tras el secuestro del empresario minero Jenss Marty Lara Tantaquilla suma nuevas evidencias dentro de la investigación policial. Los peritajes efectuados sobre un fusil R-15, prendas tácticas y objetos abandonados cerca de los sembríos de caña permiten establecer conexiones entre parte del material encontrado y el ataque contra los ocupantes de una camioneta.
La investigación también incorpora los resultados de los protocolos de necropsia de las cuatro víctimas. Los documentos examinados por La República detallan la cantidad y ubicación de las heridas de bala, mientras que los informes de criminalística aportan información sobre los calibres utilizados durante el ataque.
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Entre los principales elementos bajo análisis figuran un fusil R-15 calibre 9 mm, un porta carné de identidad policial y el DNI del empresario. Los peritos también examinaron restos de material genético en distintas partes del arma, además de otros indicios recogidos en la zona donde los responsables abandonaron parte de su indumentaria.
El fusil R-15 fue vinculado con el ataque
Según información oficial a la que accedió La República, el 3 de septiembre, a las 6.30 p. m., agentes de la División Antisecuestros y de la División de Investigación contra la Criminalidad localizaron un fusil R-15, marca R-15, 9 mm Carbine calibre 9 mm, con número RP 42419 y color negro. El arma tenía una cacerina sin municiones.
El peritaje estableció que este fusil fue utilizado en el caso investigado. Los especialistas también examinaron el gatillo, la cacerina y la empuñadura, donde se detectaron restos de material genético. Estos resultados forman parte de las evidencias remitidas al Ministerio Público.
Junto con el arma aparecieron cascos, chalecos, borceguíes, mitones y otros implementos tácticos. El material estaba dentro de una bolsa negra, a unos 10 metros de las plantaciones de caña de azúcar situadas en la carretera hacia el fundo San Pedro.
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Huellas fueron encontradas en un porta carné policial
Otro elemento de interés para los investigadores es un porta carné de identidad policial localizado dentro del bolsillo de un pantalón de faena. En el mismo lugar apareció el DNI perteneciente a Jenss Marty Lara Tantaquilla.
El medio peruano informó que los peritos detectaron huellas dactiloscópicas en el porta carné. Este tipo de evidencia será sometida a los procedimientos de identificación correspondientes para determinar si existe coincidencia con alguna de las personas bajo investigación.
En la zona también se recogieron un correaje táctico, un porta arma de fuego, un porta grilletes, grilletes de seguridad, un chaleco, un camisaco de faena, un casco, borceguíes y guantes tácticos sin dedos.
Uno de los chalecos llevaba marbetes con la referencia a un suboficial de tercera y las inscripciones “policía” y “policía Grecco”. La procedencia de estos elementos forma parte de las diligencias policiales.
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Los peritajes balísticos identificaron dos calibres
Los informes de la División de Criminalística de Trujillo incorporaron nueve casquillos recuperados en el vehículo. Ocho correspondían a munición Águila calibre 9x19 mm Luger, mientras que uno correspondía al calibre 5.7x28 mm.
La diferencia entre ambos calibres constituye uno de los puntos centrales del análisis balístico. De acuerdo con las fuentes de La República, la evidencia resulta compatible con el empleo de al menos dos armas de fuego distintas.
Dos proyectiles de calibre aproximado 9 mm recuperados durante las diligencias fueron homologados entre sí con resultado positivo. El examen determinó que ambos fueron disparados por una misma arma de fuego.
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Respecto del proyectil 5.7x28 mm, los peritos establecieron que el casquillo fue encontrado dentro de la camioneta. Sin embargo, todavía no se determinó cuál de las víctimas recibió un disparo correspondiente a ese calibre.
Las fuentes consultadas por La República precisaron: “En el cuerpo de Andrea Monzón se encontró una camisa de proyectil compatible con el calibre 9 mm, por lo que comienza a existir asociación entre determinadas lesiones y el armamento empleado”.
Las necropsias detallan las heridas de las cuatro víctimas
Los protocolos de necropsia examinados aportaron datos sobre las lesiones sufridas por los cuatro ocupantes de la camioneta. Christopher García Álvarez presentó siete heridas de bala; Nadia Urtecho Rodríguez recibió cuatro impactos; Luis Rojas Ramos De Rosas registró dos, y Andrea Monzón Lingán presentó uno.
Los cuatro cuerpos presentaron heridas de bala en la cabeza. Según la información consignada en los documentos, esta característica de las lesiones forma parte del análisis destinado a establecer la forma en que ocurrió el ataque.
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La reconstrucción policial también considera las imágenes de las cámaras de vigilancia. Estas registraron la intervención de la camioneta, la extracción de Lara Tantaquilla y la posterior huida de los responsables en un automóvil negro y una camioneta Toyota Hilux blanca.
La investigación incluyó pruebas de absorción atómica aplicadas a cinco detenidos. Los resultados fueron positivos para plomo, antimonio y bario en Frank Quezada Cruz, Ángel Bocanegra Linares, César Iván García Rivera y Julio Zavaleta Quezada.
El resultado de esta prueba, por sí solo, no determina que las cuatro personas efectuaran disparos durante el ataque. Las fuentes vinculadas con la investigación indicaron que este elemento debe ser valorado junto con las demás evidencias.
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“Esto no significa que los cuatro positivos necesariamente hayan disparado, porque la prueba debe valorarse con los demás elementos del caso. Pero sí constituye evidencia convergente que fortalece considerablemente la hipótesis de intervención de más de un sujeto armado”, precisaron las fuentes de la investigación policial.
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