Ricardo Mendoza compartió su visión sobre la reciente boda con Katya Mosquera, subrayando la importancia de la intimidad y la autenticidad en el evento. El comediante definió la ceremonia como “el matrimonio que soñaba”, enfatizando su deseo de alejarse del espectáculo mediático y de las formalidades habituales que suelen rodear a las celebraciones públicas.
“Vivimos un poco extenuados por lo mediáticos y a veces es lindo que algo sea un poquito más chiquito, más íntimo y que celebremos. No lo compuesto, ni lo teatral, ni lo falso que a veces puede ser este mundo en el que me manejo y al que Katya también se ha tenido que involucrar”, explicó Mendoza en declaraciones a Cosas.
Afirmó que buscaba un momento genuino, libre de poses para redes sociales: “Yo no quería nada para Instagram, ni Facebook, ni YouTube. Quería algo real y eso es lo que ha pasado. Es como si por un momento me hubiera concentrado únicamente en Katya, en mis hijos, en mi casa y en mis amigos. Y en que voy a pasar la vida feliz porque estoy casado con la mejor mujer, la más hermosa y con el vestido más increíble del mundo”.
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Mendoza también destacó el valor de la cercanía familiar: “Lo bonito de estar con la familia, porque las personas que están acá, más allá de la sangre, del lugar o del origen son familia, es que podemos ser reales, originales y auténticos. Ese es el matrimonio que pensaba y soñaba y no me arrepiento ni un solo segundo de lo que ha pasado”.
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia ocurrió cuando Mendoza intentó dedicarle una canción a Mosquera. “Nunca había experimentado que el llanto de verdad no te deje afinar una nota ni colocar la voz, dejando el diafragma bailando como loco (…) sabía que no iba a poder cantar. Así que pasó a ser simplemente un recitario. Pero fue bonito, porque la canción enmarca muchas cosas que pasan con ella”, relató.
Los detalles de la boda
La boda entre Ricardo Mendoza y Katya Mosquera tuvo lugar el 22 de agosto en el domicilio de la pareja, ubicado en el distrito limeño de San Miguel. La ceremonia civil fue presidida por el alcalde Eduardo Bless y contó con la presencia de 75 invitados, conformados por familiares y amigos cercanos. La pareja organizó el evento en solo tres semanas, tras revisar sus agendas y encontrar una fecha disponible antes del inicio de una nueva gira de Mendoza.
El ambiente de la celebración se distinguió por su carácter privado y familiar. La decoración incluyó flores blancas, una cúpula dorada y música de violín. Mendoza ingresó al altar con su madre, acompañado por la melodía principal de Naruto, mientras Mosquera hizo su entrada junto a su padre con “Ma Belle Evangeline” de Disney, ambas piezas interpretadas en piano. La lista de asistentes incluyó figuras como Jorge Luna, Cathy Sáenz, Mateo Garrido-Lecca y el exministro Pedro Francke.
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La pareja optó por eliminar los protocolos tradicionales. No hubo coreografías, ni bailes, ni dinámicas de show. Mendoza interpretó en el piano “Ahí estabas tú”, de Carín León, aunque la emoción le impidió cantar la letra completa. El intercambio de anillos, diseñados a medida en Nueva York, reflejó el equilibrio entre tradición y modernidad con materiales como platino-rutenio y diamantes negros.
Mosquera lució dos vestidos, uno de Noe Bernacelli y otro de Rosa Clará, mientras que Mendoza eligió un traje azul hecho a medida por Gino Amoretti. La recepción mantuvo el carácter espontáneo, con música a cargo de amigos y un brindis realizado por Adriana Garavito. La organización estuvo en manos de Paola Puerta, quien se encargó de todos los preparativos en un plazo de tres semanas. Después de la ceremonia civil, la pareja viajó a Colombia para su luna de miel y planea una boda religiosa cuando su hijo Cristóbal sea mayor.
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