La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria que puede comenzar con molestias articulares que suelen confundirse con otros problemas. Identificar sus primeras manifestaciones permite buscar atención médica y determinar si existe una afección reumatológica.
El doctor Mijail Cornejo Ortega, jefe del Servicio de Inmunoreumatología del Hospital Nacional Arzobispo Loayza, explicó, durante una entrevista con TVPerú, cuáles son las señales que deben despertar sospechas.
En ese contexto, el galeno señaló que uno de los principales indicios es el dolor de tipo inflamatorio. A diferencia de las molestias mecánicas, esta manifestación aparece cuando la persona permanece en reposo y disminuye al comenzar a moverse. Según el especialista, dicha característica ayuda a diferenciar la artritis reumatoide de la artrosis, dos enfermedades distintas que requieren tratamientos diferentes.
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Otra señal importante aparece al despertar. Una rigidez que permanece durante 60 minutos o más, especialmente en manos y muñecas, puede corresponder a una artritis inflamatoria. Cornejo precisó que esta sensación también puede presentarse en los pies, por lo que la duración y ubicación de la molestia son elementos relevantes durante una evaluación profesional.
La inflamación puede hacerse evidente mediante hinchazón, sensación de quemazón y dificultad para realizar movimientos cotidianos. Cerrar la mano, formar un puño, movilizar la muñeca o estirar el codo puede convertirse en una tarea complicada. El médico explicó que estas limitaciones dependen de la articulación comprometida y forman parte de las manifestaciones que deben ser valoradas.
Las manos constituyen las zonas afectadas con mayor frecuencia. También pueden comprometerse las muñecas, los codos, las rodillas, las caderas y la columna cervical. Sin embargo, existe otra característica relevante: la enfermedad suele presentar un compromiso poliarticular y simétrico, es decir, puede involucrar estructuras ubicadas a ambos lados del cuerpo.
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Por ello, no conviene esperar hasta que aparezcan deformaciones en los dedos. Cuando estas surgen, el deterioro puede encontrarse avanzado. Cornejo describió este escenario como “llegando un poquito tarde a la fiesta”, al explicar que la destrucción de las estructuras articulares puede generar deformidades conocidas como dedo en cuello de cisne o dedo en ojal de sastre y provocar pérdida de movimiento.
Frente a estas señales, la recomendación del especialista es acudir a un médico para determinar si existe una enfermedad reumatológica. “Todo paciente que tenga dolor articular con rigidez en manos, muñecas por las mañanas debe ir al médico”, sostuvo. La evaluación permitirá establecer si se trata de artritis reumatoide o de otra afección con manifestaciones similares.
El diagnóstico oportuno cobra importancia porque esta dolencia es una enfermedad crónica. Su tratamiento busca controlar el proceso y mantener la calidad de vida, mientras que dejar avanzar el daño puede comprometer progresivamente la movilidad. “Son enfermedades crónicas”, explicó Cornejo, quien remarcó que el objetivo es mantener controlada la afección durante el tiempo.
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Reconocer una combinación de dolor inflamatorio, rigidez matutina prolongada, hinchazón y dificultades para mover determinadas zonas no significa confirmar por sí sola la presencia de esta patología. Estas señales justifican una consulta médica para recibir una evaluación adecuada y evitar que una eventual afectación articular avance sin control.
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