Nelly Rossinelli, presentadora de televisión e influencer gastronómica, habló con Infobae Perú sobre el relanzamiento de su libro ‘Las recetas de mi vida’, un recetario de cocina casera y mayoritariamente peruana, con énfasis en platos regionales y “secretitos” familiares.
También se refirió a su amistad con Giacomo Bocchio y al conversatorio que compartirán este 23 de julio en el Centro de Exposiciones del Jockey Plaza por la presentación de Bendito Perú.
Además, aclaró que '¿Cuál es tu pedido?’ fue un proyecto con “inicio y fin” ya definidos —de agosto a diciembre— y expresó su fuerte deseo de que regrese a la televisión el reality de cocina 'El Gran Chef Famosos’.
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¿Cómo es que te animas a de nuevo sacar a la venta tu libro ‘Las recetas de mi vida’?
—Este libro lo saqué el año pasado, lo presenté en la feria (La Feria Internacional del Libro de Lima) y este año lo estamos relanzando. Es básicamente el mismo libro, con recetas que he hecho con muchísimo cariño: no tanto recetas que creé, sino recetas que recreé y aprendí a lo largo de mi vida, desde mi adolescencia, mi niñez y mi juventud. Tiene agregados y detallitos que fui captando de personas que me han enseñado en este camino.
Y el televidente que te sigue, ¿qué puede encontrar en tu libro este año?
—Va a encontrar recetas caseras, en su gran mayoría peruanas. Casi todas son recetas regionales, porque me caracteriza hacer platos de la selva y de la sierra, que son raíces que tengo por parte de padre y madre. También hay secretitos que aprendí de mis tías, abuelas y abuelos: tipcitos familiares que no están en un recetario común y que les dan toques especiales.
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¿También la gente encontrará recetitas de tus loncheras?
—No hay loncheras. Se viene un recetario de loncheras más adelante, lo estoy trabajando, pero todavía no sale.
Este año vas a estar acompañando a Giacomo Bocchio en la presentación de su libro ‘Bendito Perú’. ¿Cómo es tu relación con él y de qué va a tratar la charla?
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—Este 23 de julio, a las cinco de la tarde, vamos a estar en el Centro de Exposiciones del Jockey, junto a mi gran amigo y maestro Giacomo Bocchio. Para mí es un honor compartir con él escenarios, pantallas o cocinas.
Su libro es de tapa dura, con imágenes bellas, y lo más impresionante es que está en español y en inglés: todas las recetas están en ambos idiomas. En el conversatorio vamos a hablar de gastronomía: él aporta la parte técnica y yo la cocina casera y la sazón. Los esperamos.
Con respecto a tu libro, ¿cuál fue la parte más complicada?
—Se requiere muchísima organización y detalle. Sacar un libro es un chambón. Agradezco a mi esposo, Gerson, porque me ayudó a ordenar y armar la parte técnica; a mí la organización me cuesta.
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La dinámica con su esposo y mano derecha
Gerson es parte de tu equipo y también tu esposo. ¿Cómo manejan trabajar juntos?
—No es fácil trabajar con tu pareja: están juntos todo el día y también en casa. Pero es difícil encontrar a alguien en quien confíes tanto para un negocio. Yo confío muchísimo en Gerson y nos complementamos: él es fuerte en números, administración y finanzas; yo en comunicación, marketing y creatividad. Él lleva la parte administrativa y yo la parte creativa para nuestra productora, Trend Teams.
En redes también muestras que la relación no siempre es “color de rosa”. ¿Cómo manejan los momentos de tensión?
—Mira, quien te diga que una relación es color de rosa, te estaría mintiendo, creo yo. Y más en un matrimonio, pues que ya estamos nosotros como trece años juntos, ¿no? Diez de casados, pero ya trece años entre noviazgos y enamoramientos y casados. Entonces siempre van a haber altibajos, así es la vida.
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Pero yo creo que mientras no exista una falta de respeto, mientras siga manteniéndose el respeto, todo se puede manejar. Y nosotros somos, aparte de esposos, de que nos queremos muchísimo, que nos amamos muchísimo, somos muy buenos compañeros. Nos acompañamos y nos complementamos muy bien en todo aspecto, no solamente en lo laboral, sino en lo personal, en la dinámica familiar. Entonces, yo, si bien a veces no lo soporto cuando estamos juntos, cuando no está, lo extraño. Solo las casadas me entenderán.
¿Y las peleas cómo las manejas? ¿Eres de resentirte o se te pasa rápido?
—Uy, yo soy de molestarme así, pero al dos mil por ciento, pero también de que se me pase a los diez segundos. No me dura la pelea… nunca nos vamos a dormir peleados. Él siempre dice: “Se necesitan dos personas para pelear”. Y él no pelea. La peleonera soy yo.
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Nelly Rossinelli como mamá
En tus redes se ven las “loncheritas” todos los días. ¿Tus hijos son tus mayores críticos o tus mayores motivadores?
—Mira, gracias a Dios, al contrario, son mis mayores motivadores. Porque si algún día estoy supercansada, que me ha pasado, y le digo: “Hijito, hoy día te va a hacer la loncherita Andrea”, porque yo tengo una persona que me vive en casa, pero me dice: “No, mamá, por favor, es que como tú nadie”.
Y esas palabras a mí me motivan demasiado, porque que a tus hijos les guste tu comida y que les guste el sabor y te digan que la disfrutan, ese es el mayor pago que puede haber.
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Tus hijos tienen edades distintas. ¿Cómo manejan que tú seas una figura en la televisión?
—Bueno, al mayor, que tiene diecisiete años recién cumplidos, le ha costado muchísimo, porque a él esto de las redes, de las pantallas, lo agarró cuando tenía quince, una edad superdifícil. No le gustaba para nada. Es más, él hasta ahora, por decir, si me saludan en la calle, como que se va a un lado. Se va supertímido, no le gusta que lo saluden.
En cambio, el chiquitito, figureti, como la madre. A veces me dicen: “Nelly, una foto”. Y él: “¡Falta con el pericotito!” Y él se pone en la pantalla.
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Con tu rutina laboral, ¿cómo haces para estar presente como mamá?
—Yo la gran mayoría de tiempo, por no decir casi el cien por ciento, diré el noventa y nueve por ciento del tiempo libre que yo tengo es para mis hijos. Y no porque lo sienta como una obligación, sino porque realmente lo disfruto.
No me gusta mucho, la verdad, el salir o esas cosas. Me gustan los fines de semana con ellos, ir al cine o ir a los juegos o hacer cosas con ellos.
¿Y cómo divides tu tiempo entre grabar contenido, marcas, el programa en las mañanas y tus hijos?
—En la mañana me voy a trabajar, luego son las loncheras. Sigue el programa, regresando son grabaciones de las marcas normalmente o grabaciones orgánicas que tengo.
Y en las noches, si es que hay algún evento o algo. Fines de semana trato en lo posible de bloquearlos para ellos, salvo que salga un evento laboral muy importante, pero trato de bloquearlos para ellos.
Nelly Rossinelli en la TV
Hoy estás en las mañanas en ‘Arriba mi gente’, con tu sección de cocina. ¿Qué es lo que más disfrutas del contacto con el público?
—Me encanta, sobre todo con las señoras, con las mamitas de la casa. Yo siento que ese es mi público. Cuando salgo a la calle, gracias por ese cariño de verdad, de las mamitas, de las señoras que me saludan o de los chicos, las chicas que me dicen: “Nelly, grábame un saludito para mi mamá”.
El balance de su primer programa propio
El año pasado tuviste un programa propio, ¿Cuál es tu pedido? ¿Qué le responderías a quienes creen que “no funcionó”?
—Fue un programa con inicio y fin. Siempre se planteó para ir de agosto a diciembre. Algunas personas dijeron “no funcionó”, pero no fue así: ese era el plan. Fue una experiencia linda y de muchísimo aprendizaje. Conducir sola es una gran responsabilidad. En rating hacíamos puntajes de tres, tres punto cinco; para la inversión, creo que no eran resultados tan malos.
¿Te gustaría volver a conducir un proyecto sola o extrañas el formato de reality?
—Sí me gustó muchísimo, pero también me encantaría si en algún momento El Gran Chef Famosos vuelve, yo sería feliz. Me gustó la etapa de conducir, fue bonita, de conectar con el público de esa manera. Y si Dios quiere, en algún otro momento se vuelve a dar esa oportunidad, yo feliz.
¿Te gustaría que regrese El Gran Chef Famosos?
—Me encantaría que regrese. Sería lindo. Me encantaría estar, aunque también puede ser que el público quiera nuevos rostros y hay que dar oportunidad a nuevos talentos. Como sea, me encantaría que vuelva.
Más allá de la cocina, ¿te gustaría estar a cargo de otro proyecto de televisión?
—Me gusta mucho el mundo de la televisión. Es un mundo del que me he enamorado, de la conexión que uno tiene con el público, el cariño que el público te demuestra cuando sales a las calles. Es muy bonito.
Los niños, las personas mayores sobre todo, que son las que más ven televisión… Yo tengo mi público joven por las redes, que tengo mis adolescentes, mis jóvenes universitarios, pero tengo mis señitos de la televisión, que son las que realmente se sientan a ver su tele en la noche. Entonces, ese cariño es hermoso.
Entre autora, jurado, creadora de contenido y presentadora, ¿cuál ha sido la faceta que más te ha retado?
—Yo creo que lo del Gran Chef. El que el público acepte o entienda que yo sea jurado sin ser chef de un programa que se llama El Gran Chef. Entonces, tuvo bastantes retos, tuvo bastantes obstáculos de repente en un inicio, pero también ha sido lo que más cambios ha traído en mi vida.
Todo lo que ha venido en mi vida —positivo, laboral, lo que he podido dar a mi familia— todo ha sido gracias al Gran Chef.
Con esa exposición también llegan críticas. ¿Cómo manejas los comentarios negativos o a los “haters”?
—Hay muchísimos malos, pero creo que me enfoco mucho solo en los positivos, que son la mayoría. Y también creo que ese tipo de comentarios que la gente hace, a veces los haters, con malicia, me ha agarrado muy madura.
Ya con un cuero que no me hace daño en lo absoluto, que ya no me duele. Si te dicen algo así con maldad, imagínate lo que debe estar pasando esa persona o lo infeliz que puede ser.
¿La fama te quitó privacidad o lo disfrutas?
—A mí la verdad me gusta recibir el cariño del público, los abrazos de la gente o que me pidan una foto, que me saluden en la calle. No me cuesta para nada.
El único momento que por ahí puedo sentir que no es tan favorable es cuando estoy con mis hijos y siento que eso le quita mucho rato a mis hijos.
¿Qué proyectos se vienen para ti este año?
— Cuando lancé este libro, comenté que también iba a lanzar mi canal de YouTube. Lo lancé, creció rápidamente, gracias a Dios le fue muy bien. Ya llegamos a los cien mil, ya me llegó mi placa de YouTube.
Me gusta mucho la televisión, pero para mí es importante generar tu independencia, que no siempre tengas que depender de un trabajo. Entonces, estoy viendo el canal de YouTube, la creación de los libros, recetarios, talleres de cocina y otras cositas para trabajar de manera independiente.