Más de 400 pelícanos llegaron hasta el terminal pesquero de Víctor Larco, en Trujillo, debido a la escasez de alimento en el mar, situación que los obligó a acercarse a la actividad humana para encontrar comida y sobrevivir. Los comerciantes y compradores del establecimiento les entregan restos de pescado, mientras las autoridades evalúan una posible intervención para proteger a estas aves y evitar riesgos sanitarios.
Los trabajadores del terminal declararon a América TV que la presencia de los pelícanos comenzó con un grupo reducido de ejemplares, pero aumentó progresivamente al encontrar una fuente constante de alimento. Una comerciante explicó que inicialmente arribaron alrededor de diez aves; sin embargo, con el paso de los días, la cantidad creció debido a que identificaron que podían recibir comida en el lugar.
Los comerciantes señalaron que la llegada masiva estaría relacionada con la disminución de peces disponibles en el océano. Una trabajadora del terminal indicó que el calentamiento de las aguas, asociado al fenómeno de El Niño, habría provocado que algunas especies migren o se desplacen hacia zonas más profundas, reduciendo la disponibilidad de alimento para los pelícanos.
PUBLICIDAD
La situación generó que las aves busquen refugio en espacios donde existe actividad pesquera. Actualmente, los comerciantes y usuarios del terminal les proporcionan restos de pescado para ayudarlas a alimentarse, debido a que los ejemplares llegaron en condiciones de debilidad y hambre.
El administrador del terminal pesquero de Víctor Larco informó que la presencia inusual de estas aves se registra desde hace aproximadamente dos semanas y media. Explicó que, en un inicio, se contabilizaron entre 650 y 700 pelícanos, pero la cifra disminuyó por el proceso migratorio hasta llegar a un promedio de 450 ejemplares.
Aunque los pelícanos permanecen cerca de los puestos donde se comercializan productos hidrobiológicos, el representante del establecimiento aseguró que no representan una amenaza directa para las personas. Según detalló, se trata de aves que no son agresivas ni invasivas, pues únicamente buscan alimento.
PUBLICIDAD
Asimismo, destacó que los comerciantes mantienen una actitud solidaria con los animales al brindarles comida, debido a que reconocen que se trata de una especie protegida. En ese sentido, sostuvo que tanto ciudadanos como instituciones tienen la responsabilidad de contribuir con su conservación.
Sin embargo, el apoyo que reciben actualmente también podría convertirse en un problema si se interrumpe la entrega de alimento. El administrador advirtió que, ante una eventual falta de comida, las aves podrían desplazarse hacia los puestos de venta para buscar restos, lo que representaría un riesgo de contaminación en las zonas donde se manipulan productos destinados al consumo humano.
Frente a esta situación, el responsable del terminal solicitó la intervención del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) para establecer medidas que permitan proteger a los pelícanos y encontrar una solución adecuada para su permanencia temporal en la zona.
PUBLICIDAD
El administrador también mencionó que la disminución de especies marinas y la disponibilidad de anchoveta, considerada uno de los principales alimentos de estas aves, forman parte del contexto que habría favorecido su llegada al terminal. Además, cuestionó la problemática ambiental relacionada con el calentamiento de la costa y la pesca indiscriminada de este recurso.