Cuatro estudiantes del colegio Saco Oliveros representarán al Perú en la 58.ª Olimpiada Internacional de Química (IChO 2026), que se celebrará del 10 al 19 de julio de 2026 en Taskent, capital de Uzbekistán. La delegación peruana, conformada íntegramente por alumnos y egresados de una misma institución educativa, medirá sus conocimientos frente a equipos de más de 90 países en una de las competencias científicas escolares de mayor exigencia del mundo.
La selección de los cuatro representantes fue el resultado de un proceso nacional riguroso organizado por la Olimpiada Peruana de Química (OPQ), con sede en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Los estudiantes elegidos deberán superar dos pruebas de alta demanda cognitiva: un examen teórico y uno práctico de laboratorio, cada uno con una duración aproximada de cinco horas. Entre las delegaciones rivales figuran potencias científicas como China, Estados Unidos, Corea del Sur, Japón, Alemania y Singapur.
La IChO 2026 tiene además un valor histórico: será la primera vez que Uzbekistán acoge esta competencia, y la primera edición organizada en un país de Asia Central desde que el certamen fue fundado en 1968.
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Los cuatro representantes peruanos
Los integrantes de la delegación son Matías Edgardo Ramos Rebatta, Alfred Alexander Marín Bazán, Carlos Guillén Condori y Ángeles Juleysi Ramírez Cabrera, todos vinculados al colegio Saco Oliveros, institución con una trayectoria consolidada en competencias científicas internacionales.
Matías Ramos, de 16 años, cursa quinto de secundaria y reside en San Juan de Miraflores. Su participación en la Olimpiada Nacional de Química le ha valido varias medallas de bronce en distintas ediciones del certamen. Alfred Marín, también de 16 años y estudiante de quinto de secundaria en La Victoria, acumula un palmarés más extenso en el ámbito nacional: dos medallas de oro, una de plata y una de bronce en la misma competencia.
Perfiles con proyección internacional
Carlos Guillén Condori, de 17 años, nació en Juliaca, Puno, y actualmente reside en Jesús María. Es el integrante con mayor experiencia en competencias internacionales del grupo: participó en la Olimpiada Internacional Científica de Física y en la Olimpiada de Física de Kazán, y suma cuatro medallas de oro en química a nivel nacional. Su perfil científico trasciende una sola disciplina, lo que refleja una formación sólida en ciencias exactas.
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Ángeles Ramírez Cabrera, de 17 años y oriunda de Ica, completa la delegación. Al igual que Carlos, es egresada de Saco Oliveros y mantiene su preparación activa de cara a la competencia. Obtuvo una medalla de bronce en la Olimpiada Nacional de Química, certamen que sirvió de filtro para acceder a la selección peruana.
Una competencia de escala global
La IChO convoca cada año a los mejores estudiantes de química de la educación secundaria a nivel mundial. En la edición 2026, más de 90 delegaciones nacionales se darán cita en Taskent, entre ellas las de Brasil, México, Argentina, Reino Unido y Francia. Cada país puede presentar un equipo de cuatro estudiantes, acompañados por mentores que se encargan de traducir los enunciados, supervisar las condiciones de laboratorio y participar en el proceso de arbitraje de calificaciones.
Las pruebas están diseñadas para evaluar el dominio de química avanzada, el razonamiento científico y la capacidad de resolución de problemas bajo condiciones de alta presión. Los exámenes teórico y práctico tienen una duración de cinco horas cada uno, lo que exige tanto profundidad conceptual como resistencia y precisión en el trabajo experimental.
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El rol de la PUCP y el sistema de selección
La OPQ, organismo que gestiona el proceso de selección desde la PUCP, estructura el camino hacia la IChO a través de etapas sucesivas de evaluación a nivel regional y nacional. Los estudiantes que logran destacar en esas instancias acceden a una fase de preparación intensiva antes de viajar a la sede internacional.
El hecho de que los cuatro clasificados pertenezcan a una misma institución —el colegio Saco Oliveros— refleja la concentración de recursos pedagógicos especializados en ciertos centros educativos del país. La institución ha participado también en otras olimpiadas internacionales de ciencias en 2026, con estudiantes que compiten en física y química de forma simultánea.
Un hito para Uzbekistán y para el Perú
La elección de Taskent como sede de la IChO 2026 convierte a Uzbekistán en el primer país de Asia Central en albergar esta competencia en sus más de cinco décadas de historia. La ciudad recibirá a estudiantes y mentores de todo el mundo entre el 10 y el 19 de julio, con una agenda que combina las jornadas de examen con actividades culturales y visitas a instalaciones científicas del país anfitrión.
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Para el Perú, la participación en la IChO representa una oportunidad de medir el nivel de su educación científica secundaria frente a los sistemas educativos más competitivos del mundo. La delegación viajará a Uzbekistán con el respaldo de la PUCP y de la OPQ, organismos que han sostenido el proceso de formación y selección a lo largo del año.