Perú logró el puntaje más alto en el Índice de Bienestar Financiero (IBF) de Experian, con 59,8 puntos, superando a Colombia, Panamá y Chile en la primera medición regional de esta herramienta. El estudio, difundido en junio de 2026, resalta el liderazgo de Perú en control de las finanzas personales, resiliencia económica y sensación de tranquilidad financiera frente a los desafíos.
El Índice de Bienestar Financiero de Experian constituye una herramienta única en la región, ya que integra hábitos financieros, nivel de resiliencia, bienestar emocional y score crediticio. Esta metodología ofrece una visión integral y objetiva sobre la salud financiera de las personas, permitiendo identificar áreas de fortaleza y oportunidades de mejora en el manejo del dinero, la preparación para imprevistos y la planificación del futuro.
Durante la presentación del informe, se subrayó que Perú obtuvo el puntaje más alto entre los países participantes, situándose por encima de Colombia, Panamá y Chile. El análisis revela que los hogares peruanos destacan por una gestión financiera robusta, una mejor disposición para enfrentar situaciones inesperadas y una relación positiva con sus finanzas personales. Los resultados reflejan un entorno donde la educación y la información financiera se transforman en herramientas clave.
PUBLICIDAD
Elio Peralta, Consultancy and Business Development Manager de Experian Perú, detalló que el índice considera cinco dimensiones: control financiero, resiliencia financiera, capacidad de cumplir metas, tranquilidad financiera y score crediticio. Según Peralta, “al combinar hábitos y percepciones con información objetiva sobre el comportamiento crediticio, se obtiene una visión más completa del bienestar financiero de las personas”, lo que permite identificar tendencias y necesidades concretas para los hogares.
La publicación del informe de Experian marca un hito en la medición regional del bienestar económico y brinda una base de referencia para futuras evaluaciones y comparaciones entre países. La importancia de contar con datos confiables sobre salud financiera se vuelve cada vez más relevante en el contexto actual, donde la estabilidad y el acceso a oportunidades dependen en gran medida de la gestión responsable de las finanzas personales.
Cultura de ahorro y optimismo financiero
El estudio destaca que el 82,7% de los peruanos afirma ahorrar regularmente, cifra que representa una de las tasas más elevadas de la región. Este comportamiento contribuye significativamente a fortalecer la capacidad de los hogares para afrontar imprevistos y alcanzar metas de mediano y largo plazo. Además, se observa una tendencia creciente hacia el ahorro dirigido a objetivos específicos, lo que demuestra un avance en la planificación y el enfoque hacia el bienestar futuro.
PUBLICIDAD
En lo que respecta al control financiero, el informe revela que Perú alcanzó 65,6 puntos, mientras que en resiliencia financiera obtuvo 62,6 puntos. Ambos resultados posicionan al país como líder en la región y muestran fortalezas en la administración del dinero, la adopción de hábitos de ahorro y la preparación ante situaciones inesperadas. La dimensión de tranquilidad financiera registró 59,6 puntos, el valor más alto entre los países evaluados, lo que refleja una mayor sensación de seguridad y control respecto al futuro económico.
La visión positiva sobre el futuro financiero se vincula directamente con la gestión responsable de los recursos y la confianza en la toma de decisiones. El índice de Experian evidencia que la percepción del bienestar financiero va más allá de los indicadores económicos tradicionales, integrando la capacidad de planificar, la actitud frente a los desafíos y la utilización del score crediticio como herramienta de desarrollo personal.
La inclusión del score crediticio como indicador dentro del IBF resulta un elemento diferencial. Esta métrica, basada en el comportamiento crediticio real de las personas, permite complementar la percepción y los hábitos financieros con información objetiva sobre el perfil crediticio. Según Elio Peralta, “incorporar el score crediticio en el índice nos permite comprender de manera más completa la realidad financiera del país y orientar los esfuerzos hacia una mejora continua del bienestar económico”.
PUBLICIDAD