La participación de las mujeres en la actividad agropecuaria en el Perú alcanzó el 31,2% en 2025, mientras que los hombres representan el 68,8%, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional Agropecuaria (ENA) difundidos por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). La cifra evidencia una leve reducción en la presencia femenina respecto a años anteriores, cuando se registraron niveles de 32,0% en 2023 y 31,5% en 2024.
El jefe del INEI, Gaspar Morán Flores, explicó que este comportamiento refleja una tendencia de disminución en la conducción de unidades agropecuarias por parte de mujeres. El dato es relevante en un contexto donde el sector agrícola continúa siendo una de las principales actividades económicas del país, especialmente en zonas rurales.
En paralelo, el informe detalla que la edad promedio de las mujeres dedicadas a la actividad agropecuaria es de 55,2 años, y que el 64,3% cuenta con educación primaria o no tiene nivel educativo. Además, el 46,7% posee hasta 25 años de experiencia en la conducción de unidades agropecuarias.
PUBLICIDAD
Perfil de las productoras
El INEI señala que la mayoría de mujeres productoras se vincula a la agricultura familiar, que concentra el 95,7% de su participación. Asimismo, el 81,9% se dedica a actividades mixtas, que incluyen cultivo y crianza de animales, mientras que el 60,9% desarrolla exclusivamente labores agropecuarias.
Este perfil muestra una alta dependencia de unidades de pequeña escala, donde la producción se orienta principalmente al autoconsumo y a mercados locales. Además, las condiciones educativas y de acceso a formación técnica siguen siendo limitadas, lo que influye en la productividad y en la adopción de nuevas tecnologías.
Según el reporte, la estructura del empleo femenino en el agro también está marcada por una fuerte vinculación con el trabajo familiar no remunerado o de baja formalización, lo que reduce su visibilidad dentro de la cadena productiva.
PUBLICIDAD
Envejecimiento del sector
El estudio también revela que la edad promedio de los productores agropecuarios en general es de 54,5 años, lo que confirma un proceso de envejecimiento en el campo. En 2025, el 37,9% de productores tiene 60 años a más, mientras que solo el 0,9% se ubica entre los 15 y 24 años.
En términos educativos, el 57,7% de los productores tiene educación primaria, el 32,9% secundaria y solo el 9,4% alcanza educación superior. Estos datos reflejan limitaciones estructurales en el acceso a educación formal dentro del sector rural.
La tendencia de envejecimiento plantea desafíos para la sostenibilidad del agro, debido a la baja incorporación de jóvenes y la continuidad de prácticas tradicionales en la producción agrícola.
PUBLICIDAD
Producción y agricultura familiar
El informe del INEI detalla que el 94,3% de las unidades agropecuarias están orientadas a la agricultura familiar, lo que evidencia el predominio de pequeñas unidades productivas en el país. En cuanto al tamaño, el 58,6% de las hectáreas tiene entre 1,0 y 9,9 hectáreas.
Asimismo, el 80% de los productores realiza actividades combinadas entre agricultura y ganadería, lo que ha mostrado un incremento frente al 69% registrado en 2023. Solo el 19,7% se dedica exclusivamente a la agricultura y el 0,3% a la actividad pecuaria.
En términos de propiedad, el 71,8% de los productores es propietario de sus parcelas, pero solo el 27,8% cuenta con título formal inscrito, lo que evidencia brechas de formalización que se mantienen en el tiempo.
PUBLICIDAD
Brechas de capacitación
El estudio también muestra limitaciones en el acceso a servicios de apoyo técnico. Apenas el 7,4% de los productores recibió capacitación y solo el 3,7% contó con asistencia técnica profesional en 2025.
El uso de agroquímicos también es significativo: el 74% de los productores utiliza fertilizantes y plaguicidas, con mayor incidencia en la Costa (93,7%), seguido de la Sierra (73,5%) y la Selva (58,8%).
Finalmente, el INEI advierte que el fortalecimiento de la capacitación, la asistencia técnica y la formalización serán claves para mejorar la productividad del sector agropecuario y reducir las brechas existentes en el campo peruano.
PUBLICIDAD