El presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), Julio Velarde, señaló que el próximo gobierno tendrá entre sus principales desafíos la posible llegada de un nuevo fenómeno de El Niño, evento climático que podría generar impactos sobre la actividad económica del país.
Durante su participación en el Encuentro Económico Regional Loreto, el titular del BCRP también cuestionó el ritmo de crecimiento de la economía peruana, al considerar que el desempeño actual resulta bajo pese al escenario favorable generado por los elevados precios internacionales de algunos minerales.
Crecimiento económico no refleja altos precios de minerales
Velarde explicó que el Perú atraviesa un contexto en el que productos de exportación como el oro, la plata y el cobre mantienen cotizaciones históricamente elevadas. Sin embargo, indicó que este escenario no se ha traducido en un crecimiento económico similar al registrado en otros periodos de bonanza.
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“Estamos con mejores precios que los que teníamos en 2005, 2006, 2007, 2008. En 2008, a pesar de que el cuarto trimestre era una crisis climática que golpeó a todo el mundo, crecimos 9%, para tener una idea. Ahora, más bien, estamos teniendo hasta ahora un crecimiento relativamente pálido”, afirmó.
El presidente del BCRP recordó que durante los años 2006, 2007 y 2008, cuando los precios de los minerales también eran altos, la economía peruana registraba tasas de expansión superiores a las actuales. En esa línea, destacó que el país tiene una oportunidad para aprovechar la coyuntura internacional.
El Niño continúa como un riesgo para el siguiente gobierno
El titular del Banco Central sostuvo que, aunque existen factores externos que podrían aliviar algunas presiones, como una eventual reapertura del estrecho de Ormuz, todavía permanece pendiente el riesgo asociado al fenómeno de El Niño.
“Queda El Niño. (...) Probablemente, nos golpee más a fin de este año y comienzos del próximo. Y cuánto nos golpee depende mucho de las medidas que se tomen para mitigar sus efectos, ¿no?”, expresó Velarde.
El economista indicó que la magnitud del impacto dependerá de las acciones preventivas y de respuesta que puedan implementarse para reducir las consecuencias del evento climático. En ese sentido, remarcó la importancia de contar con medidas de mitigación ante posibles afectaciones.
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Velarde añadió que, pese a que el volumen de minerales exportados se mantiene similar, el aumento de los precios internacionales permite obtener mayores ingresos. Por ello, consideró necesario utilizar este escenario favorable para fortalecer la economía y enfrentar futuros riesgos.
¿Cómo El Niño Costero afecta al invierno 2026?
El Niño Costero tendrá influencia en el invierno peruano de 2026 debido a la persistencia de temperaturas oceánicas más cálidas frente a la costa, lo que puede modificar el comportamiento habitual del clima durante una estación que normalmente se caracteriza por menores lluvias en gran parte del país.
De acuerdo con el ENFEN, el evento iniciado en marzo de 2026 continuaría durante los siguientes meses y existe una mayor probabilidad de que alcance una intensidad fuerte entre junio y septiembre, antes de disminuir hacia finales del año. Esto no significa que todo el invierno tendrá condiciones extremas, pero sí aumenta la posibilidad de que se presenten temperaturas del aire por encima de los valores habituales, especialmente en zonas costeras.
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Durante el invierno, los efectos más visibles podrían concentrarse en la costa norte, donde el calentamiento del mar puede favorecer episodios de lluvias inusuales o más intensas respecto a lo esperado para la temporada, aunque los pronósticos también señalan que entre junio y agosto las precipitaciones podrían mantenerse dentro de rangos normales en esa zona.
En Lima y otras áreas costeras, el principal cambio sería un ambiente más cálido y con mayor humedad, mientras que sectores productivos como la pesca podrían verse afectados por el desplazamiento de especies asociado a aguas más calientes. Las autoridades mantienen el monitoreo porque la evolución del fenómeno podría influir también en la siguiente temporada de lluvias, prevista entre septiembre de 2026 y abril de 2027.