El uso de chatbots e inteligencia artificial para resolver dudas sobre salud se ha masificado en los últimos años, especialmente en países donde los sistemas sanitarios enfrentan alta demanda y tiempos de espera prolongados. En ese contexto, millones de personas recurren a estas herramientas para interpretar síntomas, resultados médicos o buscar orientación rápida, sin siempre dimensionar el nivel de información personal que están compartiendo.
En Perú, el Ministerio de Salud (Minsa) ha advertido que la salud mental y física debe ser atendida por profesionales y no sustituida por sistemas automatizados. A través de la Línea 113, el sector salud recuerda que la atención médica requiere evaluación clínica y confidencialidad, algo que no siempre está garantizado en plataformas digitales o herramientas de inteligencia artificial de uso masivo.
El riesgo invisible: la privacidad de los datos médicos
Especialistas en ciberseguridad advierten que uno de los principales problemas del uso de chatbots de salud no es solo la posibilidad de recibir información incorrecta, sino la exposición de datos personales altamente sensibles. Según expertos de ESET Latinoamérica, el riesgo más importante es que los usuarios compartan información médica sin conocer cómo será almacenada, procesada o incluso reutilizada por estas plataformas.
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“El riesgo no es solo recibir un consejo incorrecto, sino también que los usuarios compartan información personal altamente sensible con sistemas cuyas protecciones de privacidad, prácticas de intercambio de datos y obligaciones legales pueden diferir de las de un médico o un hospital”, explicó Mario Micucci, investigador de seguridad informática de ESET.
El especialista advierte que los datos de salud tienen un valor particularmente alto para los ciberdelincuentes, ya que pueden ser utilizados para fraudes, extorsiones o suplantación de identidad. En algunos casos, esta información puede circular entre intermediarios de datos o terceros sin que el usuario tenga pleno conocimiento.
¿Qué pasa cuando escribes tus síntomas en un chatbot?
Los chatbots de inteligencia artificial están diseñados para responder de forma inmediata y con lenguaje convincente, lo que puede generar una falsa sensación de seguridad. Sin embargo, expertos señalan que estas herramientas no realizan diagnósticos médicos, sino que generan respuestas basadas en patrones de información.
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Un estudio de la Universidad de Oxford publicado en Nature Medicine alertó que los usuarios suelen tener dificultades para distinguir entre consejos adecuados y respuestas potencialmente erróneas entregadas por modelos de IA. Además, pequeñas variaciones en las preguntas pueden generar respuestas muy distintas, lo que aumenta el riesgo de confusión.
La doctora Rebecca Payne, autora principal del estudio, advirtió que la inteligencia artificial “aún no está lista para reemplazar a un médico”, y que confiar en estos sistemas para interpretar síntomas puede derivar en diagnósticos equivocados o retrasos en la atención médica.
Privacidad en riesgo: qué información nunca deberías compartir
Uno de los principales problemas identificados por especialistas es que muchos usuarios no son conscientes del tipo de datos que introducen en estos sistemas. Información como síntomas, antecedentes médicos, resultados de laboratorio o incluso datos personales pueden quedar almacenados o ser utilizados para mejorar modelos de IA.
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En algunos casos, estos datos pueden ser compartidos con terceros o intermediarios de información, lo que aumenta el riesgo de exposición ante filtraciones o ciberataques. Según ESET, incluso cuando los datos son anonimizados, no existe garantía total de que no puedan ser reidentificados.
El problema de la falsa confianza digital
Otro punto de preocupación es la confianza que generan estos sistemas. Al responder de manera clara y segura, los chatbots pueden inducir a los usuarios a creer que están recibiendo un diagnóstico confiable, cuando en realidad se trata de una simulación de lenguaje.
Esto puede llevar a decisiones erróneas, como automedicarse, retrasar una consulta médica o subestimar síntomas importantes. En el ámbito de la salud, estos retrasos pueden tener consecuencias significativas.
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Recomendaciones para un uso más seguro
Expertos en ciberseguridad recomiendan tomar precauciones al usar herramientas de inteligencia artificial:
- No compartir nombres completos, documentos o datos de identificación.
- Evitar ingresar resultados médicos o historias clínicas completas.
- Desactivar funciones de almacenamiento o entrenamiento cuando sea posible.
- Usar la IA solo como apoyo informativo, no como sustituto médico.
- Verificar siempre la información con fuentes oficiales o profesionales de salud.
Además, el Minsa recuerda que ante cualquier duda médica o emocional, los ciudadanos pueden comunicarse con la Línea 113, opción 5, donde profesionales brindan orientación especializada y segura.
Entre la utilidad y el riesgo
Si bien los chatbots pueden ser útiles para entender conceptos médicos o preparar preguntas antes de una consulta, los especialistas coinciden en que no deben reemplazar la atención profesional.
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La clave, advierten, está en entender sus límites: la inteligencia artificial puede orientar, pero no diagnosticar ni proteger completamente la información personal del usuario.