Las mascotas han dejado de ser vistas únicamente como animales de compañía para convertirse en miembros fundamentales de muchas familias peruanas. Perros, gatos y hasta conejos o mini pigs ocupan hoy un lugar emocional tan importante que, cuando una relación termina, su destino puede generar discusiones tan intensas como la repartición de bienes o incluso la tenencia de los hijos.
En medio de este escenario, las conciliaciones extrajudiciales han comenzado a ganar terreno en el Perú como una alternativa rápida y menos conflictiva para decidir quién se quedará con la mascota tras una separación. Aunque actualmente la legislación peruana aún considera a los animales como “bienes” dentro de la sociedad de gananciales, especialistas advierten que en la práctica el componente afectivo suele pesar más que cualquier criterio patrimonial.
Mascotas aún son consideradas “bienes” ante la ley
El conciliador extrajudicial Manuel Valdivieso explicó a la Agencia Andina que, jurídicamente, las mascotas forman parte de los bienes que deben dividirse cuando una pareja pone fin a su relación. Sin embargo, reconoció que este tema viene evolucionando debido al fuerte vínculo emocional que existe entre las personas y sus animales de compañía.
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Según indicó, en muchos casos las parejas priorizan decidir el futuro de sus mascotas incluso antes que departamentos, autos u otros bienes materiales. “Hay personas que se refieren a la mascota como un integrante más de la familia y buscan garantizar su bienestar”, señaló.
Conciliaciones pueden resolverse en pocas semanas
A diferencia de un proceso judicial que podría prolongarse durante meses o años, una conciliación para definir la custodia de una mascota suele resolverse en aproximadamente tres semanas.
Además, estos acuerdos tienen valor legal y pueden incluir reglas específicas sobre:
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- Régimen de visitas.
- Tiempo compartido entre ambas partes.
- Pago de alimentos y medicinas.
- Gastos veterinarios.
- Responsabilidad sobre cuidados diarios.
Especialistas remarcan que, si una de las partes incumple lo pactado, el acuerdo conciliatorio puede ejecutarse legalmente sin necesidad de iniciar un largo juicio.
Casos incluyen perros, gatos y hasta mini pigs
Aunque la mayoría de disputas involucran perros y gatos, los centros de conciliación también han registrado acuerdos relacionados con cuyes, loros, hámsters, conejos e incluso cerdos mini pig.
No obstante, existe una limitación importante: los animales silvestres protegidos por ley no pueden formar parte de estos procesos, ya que su tenencia está prohibida en el país.
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“No deben ser usados como botín de guerra”
Uno de los aspectos que más preocupa a los especialistas es que algunas personas utilizan a las mascotas como una forma de venganza tras la ruptura. Frente a ello, expertos recomiendan priorizar siempre el bienestar del animal y mantener acuerdos saludables entre ambas partes.
La experiencia de parejas que han compartido la tenencia de sus mascotas demuestra que estos acuerdos pueden funcionar cuando existe disposición y respeto mutuo. En algunos casos, incluso se establecen periodos rotativos de convivencia para evitar afectar emocionalmente al animal.
Cuando hay hijos, las mascotas suelen quedarse con ellos
En familias con niños, los conciliadores señalan que generalmente las mascotas permanecen junto a los menores, especialmente para ayudarlos a afrontar el impacto emocional de la separación.
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