En su primera aparición pública tras la proclamación oficial del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), que confirmó su pase al balotaje junto a Keiko Fujimori, el aspirante de Juntos por el Perú anunció la medida ante empresarios y representantes del sector minero.
Sánchez aseguró que su equipo económico, liderado por Pedro Francke, ya dispone de estudios técnicos para respaldar la viabilidad del aumento. La propuesta se enmarca en la promoción de una economía social de mercado y en la crítica a la concentración empresarial, con el compromiso de sustentar técnica y presupuestariamente un incremento de la Remuneración Mínima Vital (RMV).
Pero el debate sobre el salario mínimo suele recobrar fuerza cada vez que se acerca un cambio de mando. En los últimos 20 años, el sueldo mínimo en Perú ha pasado de S/460 a los actuales S/1.130 -tras 14 incrementos entre 2006 y 2025-, por lo que podría convertirse en su nuevo caballo de batalla.
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¿Es viable subir la RMV? Elementos técnicos y económicos
Según el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE), el salario mínimo es una herramienta clave para mejorar los ingresos de los trabajadores más vulnerables y constituye un componente central en el debate sobre reducción de la pobreza.
En el caso peruano, existe margen técnico para un ajuste: si se hubieran aplicado anualmente los criterios de inflación y productividad definidos por el Consejo Nacional de Trabajo (CNT) desde 2007, el salario mínimo hoy podría alcanzar los S/1.371.
La falta de institucionalización de estos criterios ha provocado un desfase acumulado, pues los aumentos no se han realizado con periodicidad regular ni con base en una norma vinculante, como sí ocurre en otros países.
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Tampoco debería golpear a las grandes empresas: Si nos centramos en el sector asalariado privado formal, la remuneración mensual promedio de Lima asciende a cerca de S/2.900, aunque varía según tamaño de empresa: llega a S/3.300 en las medianas y grandes.
El debate, en sí, gira en torno a la necesidad de institucionalizar un mecanismo técnico, mediante un decreto supremo del MTPE, que establezca parámetros claros para futuros incrementos y evite que el ajuste dependa exclusivamente de decisiones políticas coyunturales.
Impacto en empresas, sector público y efecto de referencia
Pero, ¿Un incremento moderado del salario mínimo afectaría la viabilidad de las mypes? Vamos con algunos datos: las microempresas formales en el país pagan, en promedio, S/1.700 mensuales a sus trabajadores, según datos del MTPE, mientras que las pequeñas ofrecen alrededor de S/2.800.
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De acuerdo con diversas encuestas empresariales, como las que realiza ComexPerú, el principal obstáculo percibido por este segmento radica en las dificultades para acceder a financiamiento formal, con tasas de interés mucho más altas que las de las grandes compañías.
En el sector público, la gran mayoría de empleados ya recibe ingresos superiores al mínimo, por lo que una eventual subida no implicaría una presión presupuestaria significativa para el Estado. En el sector privado, es usual que los gremios resistan el incremento, aunque reconocen la necesidad de la fórmula institucionalizada.
El sueldo mínimo cumple también la función de base de referencia para la remuneración de trabajadores a tiempo parcial y de ciertos sectores como la agroexportación, la vigilancia o la limpieza, donde los salarios suelen situarse en torno a la RMV. Un ajuste en el monto mínimo impacta automáticamente en estos estratos laborales.
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Finalmente, el salario mínimo sirve como base de cálculo para otros derechos laborales: un aumento implica también el alza proporcional de la asignación familiar, las gratificaciones, la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS) y los aportes a EsSalud para quienes ganan la RMV.
Sueldo mínimo en Perú: ¿Qué dice la evidencia y el análisis técnico?
Según Fernando Cuadros Luque, exviceministro de Empleo y economista, experiencias en países como México muestran que una política activa de incremento del salario mínimo puede reducir la pobreza sin generar inflación ni desempleo.
Al incrementarse, explica, los trabajadores disponen de mayor liquidez, “lo que potencia el consumo de bienes y servicios básicos”. Esto puede traducirse en un impulso para la economía de las empresas, debido al incremento de la demanda interna.
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Sin embargo, advierte que subir el salario mínimo a S/1.500 requeriría un proceso gradual. “Técnicamente, un primer aumento inmediato hasta S/1.371 sería viable y no tendría efectos adversos en el mercado laboral. Alcanzar la meta de S/1.500 dependería ya del crecimiento sostenido de la economía en los próximos años”, sustenta.
El economista enfatiza que el salario mínimo debería cubrir, al menos, el valor de la canasta básica, que actualmente se sitúa en S/1.848 mensuales para una familia promedio de cuatro personas (una familia promedio de Perú).
Cuadros estima que más de 1 millón de trabajadores formales perciben actualmente el salario mínimo o cifras cercanas. Si se considera el impacto en sus familias, la política podría beneficiar a unos 4 millones de personas.
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Además, recuerda que el salario mínimo influye indirectamente en el sector informal, donde muchas empresas y trabajadores toman la RMV como referencia para sus propios pagos “en negro”, generando un efecto de arrastre en toda la economía. ¿Y usted, qué opina de la propuesta de Roberto Sánchez?
20 años de aumentos: los ajustes del salario mínimo en Perú
- 2006: S/460
- 2006 (enero): S/500
- 2007 (octubre): S/530
- 2008 (enero): S/550
- 2010 (diciembre): S/580
- 2012 (junio): S/750
- 2016 (marzo): S/850
- 2018 (abril): S/930
- 2022 (mayo): S/1.025
- 2025 (enero): S/1.130