Secar la ropa dentro de habitaciones cerradas o poco ventiladas es una práctica común en muchos hogares, especialmente durante temporadas frías o días de lluvia. Sin embargo, lo que parece una solución práctica podría convertirse en un riesgo para la salud respiratoria de toda la familia.
Especialistas de la Dirección de Redes Integradas de Salud (Diris) Lima Sur advirtieron que la humedad generada por la ropa mojada fomenta la aparición de moho y hongos microscópicos, que pueden mantenerse en el aire y ser inhalados por las personas que viven en el hogar.
El médico de la Diris Lima Sur Marco García detalló que uno de los principales peligros es el desarrollo del hongo aspergillus, cuyas esporas pueden ingresar al organismo mediante la respiración y alojarse en los pulmones.
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Muchas veces las personas no asocian la humedad en la vivienda con afecciones respiratorias, advirtió el especialista: “La ropa húmeda dentro de espacios cerrados incrementa el riesgo de aparición de moho, y algunas esporas pueden afectar seriamente la salud”.
¿Qué enfermedades puede causar?
La exposición constante a ambientes húmedos y con presencia de hongos puede desencadenar alergias, irritación respiratoria e incluso infecciones pulmonares en personas vulnerables.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
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- Tos persistente.
- Dificultad para respirar.
- Congestión nasal.
- Sensación de cansancio constante.
- Irritación en la garganta.
El doctor García indicó que los niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias previas son quienes presentan mayor riesgo de complicaciones.
El moho puede crecer sin que lo notes
Los especialistas advierten que muchas veces el moho aparece de manera silenciosa en paredes, techos, cortinas o muebles debido al exceso de humedad acumulada dentro de la vivienda.
Algunas señales de que hay moho en tu casa:
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- Olor a humedad.
- Paredes con manchas oscuras.
- Ventanas empañadas.
- Ropa o colchones que tardan en secar.
- Sensación constante de aire “pesado”.
¿Cómo evitar este problema?
La recomendación principal es secar la ropa al aire libre o en espacios abiertos donde exista circulación de aire natural. Si no es posible, se debe procurar mantener puertas y ventanas abiertas para reducir la humedad dentro del hogar.
Entre las principales recomendaciones destacan:
- Evitar secar ropa dentro de dormitorios.
- Mantener ventiladas las habitaciones.
- Exponer colchones y prendas al sol cuando sea posible.
- Limpiar de inmediato cualquier rastro de moho.
- Reducir la acumulación de humedad en paredes y techos.
Desde la Diris Lima Sur recordaron que pequeñas acciones dentro del hogar pueden marcar una gran diferencia en la prevención de enfermedades respiratorias, especialmente durante temporadas de bajas temperaturas y alta humedad.
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Aspergilosis causado por el hongo aspergillus
Según MedinePlus, la aspergilosis es causada por el hongo llamado aspergillus. El hongo comúnmente crece en hojas muertas, granos almacenados, pilas de estiércol o abono u otra vegetación en descomposición. Aunque también se puede desarrollar en ambientes cerrados y con mucha humedad.
Aunque la mayoría de las personas frecuentemente están expuestas al aspergillus, las infecciones causadas por el hongo muy pocas veces ocurren en personas con un sistema inmunitario saludable.
Existen varias formas de aspergilosis:
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- La aspergilosis alérgica broncopulmonar es una reacción alérgica al hongo. Esta infección generalmente se desarrolla en personas que ya tuvieron problemas pulmonares, como asma o fibrosis quística.
- El aspergiloma es un tumor (bola fúngica) que se desarrolla en una zona de enfermedad pulmonar o cicatrización pulmonar previas, como una tuberculosis o un absceso pulmonar.
- La aspergilosis pulmonar de tipo invasivo es una infección grave con neumonía. Se puede diseminar a otras partes del cuerpo. La infección ocurre con más frecuencia en personas con sistemas inmunitarios debilitados debido al cáncer, VIH/sida, leucemia, trasplante de órganos (especialmente de pulmón), quimioterapia u otras afecciones o medicamentos que reducen la cantidad de glóbulos blancos normales o debilitan el sistema inmunitario.
- Los síntomas dependen del tipo de infección.
Entre las señales más frecuentes se encuentran la tos persistente, las sibilancias, la sensación de falta de aire y el cansancio constante. En algunos casos también puede aparecer fiebre, pérdida de peso o expulsión de flema con sangre.
De acuerdo con información médica, las infecciones más severas pueden generar dolor en el pecho, escalofríos, insuficiencia respiratoria e incluso complicaciones en otras partes del cuerpo cuando el hongo logra expandirse.